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Funcionarios de la prisión de Albolote denuncian la muerte de un preso por sobredosis

El interno fue hallado casi sin estímulos vitales en el recuento de este sábado en la cárcel granadina

Vista panorámica de la prisión de Albolote (Granada).
Vista panorámica de la prisión de Albolote (Granada).

Un interno del Centro Penitenciario de Albolote (Granada) ha muerto este sábado tras ser llevado de urgencias al hospital Ruiz de Alda de la provincia. El personal sanitario de la prisión apunta a una sobredosis como posible causa del fallecimiento, que se produce solo una semana después de que otro preso muriera en las instalaciones tras ser apuñalado por otro con unas tijeras. “Se han abierto dos investigaciones para esclarecer los hechos, una judicial y otra interna. Hasta que no estén los resultados de la autopsia no es conclusiva la causa de la muerte”, informan fuentes de Instituciones Penitenciarias.

“El origen pudo estar en la mezcla de metadona con Prazolan, dos sustancias prohibidas que debieron ser introducidas en las instalaciones por alguien del exterior en alguna comunicación oficial”, informa Francisco Amaya, responsable de Administración General del Estado de CSIF en Granada y médico de este centro, que acumula desde 2014 numerosas denuncias por parte de los trabajadores y la plataforma sindical -integrada por UGT, CCOO, APFP y Acaip- por “hacinamiento de reclusos y falta de personal suficiente”. El defensor del Pueblo andaluz abrió este 2016 un expediente de oficio “ante la insuficiencia de personal sanitario” en este centro penitenciario.

“Tenemos unas de las ratios más elevadas en España, llega a haber 100 presos donde deberían de estar 72, además con trayectorias delictivas complejas. Acumulamos pérdidas de efectivos en el interior de la prisión por la elevada media de edad de los funcionarios, que suelen hacer trabajo de oficina; hacemos turnos de 24 horas de forma sistemática, cuando eso solo se contempla para excepciones; falta personal para hacer los controles, nos quedamos solos…”, enumera José María Hernández, funcionario de la prisión y miembro de la plataforma sindical, que asegura que está todo denunciado.

“Pedimos también que haya mayor control de las drogas en prisión”, añade Hernández, que asegura que la cárcel acoge a más de 1.400 internos aunque esté diseñada para 1.008. Instituciones Penitenciarias ha declinado ampliar la información de la situación en la cárcel. Radiografías, cacheos a posteriori o más controles con perros son algunas de las sugerencias de los sindicalistas, que en un comunicado afirman estar "totalmente desbordados a diario, al haber un solo funcionario por módulo para atender a más de 100 internos”.

Los funcionarios denuncian además que no hay suficiente personal sanitario para atender a los presos los fines de semana. Este último fallecido fue hallado casi sin estímulos vitales en el recuento de las 8.00. “Se ha unido que su compañero estaba en un estado similar de intoxicación al del fallecido, por lo que no pudo avisar, y que ocurrió la noche del viernes. Si hubiese sido de día, igual se habría tenido más margen para actuar”, dice Amaya.