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La Audiencia Nacional zanjará el pleito por la tramitación de visados españoles

Las empresas que perdieron el concurso de Exteriores recurren a los tribunales

Fachada de la Embajada de España en Moscú.
Fachada de la Embajada de España en Moscú.

La adjudicación de los centros de expedición de visados españoles en el extranjero ha acabado en los tribunales. La Audiencia Nacional ha admitido a trámite un recurso contencioso-administrativo presentado por VFS Global, la multinacional que gestionaba el servicio hasta otoño pasado, contra la adjudicación ganada por BLS International Services Limited. Otra de las empresas perdedoras del concurso (TT Visa Services Limited) también ha recurrido. El cambio de adjudicatario ha provocado quejas en varios países, especialmente en Rusia, el primero del mundo en número de tramitaciones de visados españoles.

La compañías recurrentes alegan que la ganadora, que ofreció el coste más bajo para los solicitantes (de 20 euros a poco más de 15) no cumplía con los requisitos exigidos en el pliego del concurso, puesto que no acreditó su capacidad y solvencia. Además, se quejan de que hubo una “valoración arbitraria de las ofertas”, ya que se tuvieron en cuenta criterios de evaluación que no estaban previstos. “El proceso adoleció de falta de transparencia y objetividad”, según el portavoz de VFS, Peter Brun.

Un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ha respondido que los recursos presentados por las dos empresas “ya fueron desestimados en su totalidad por el Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales” --que, a pesar de su nombre, no es un tribunal sino un organismo administrativo dependiente de Hacienda—y ha recordado que este consideró que la empresa adjudicataria “había cumplido los requisitos de solvencia económica y técnica previstos en los pliegos de licitación y que la valoración de su oferta fue correcta”. En todo caso, subraya Exteriores, la admisión a trámite del recurso no suspende la vigencia del contrato con BLS, que tiene una duración de tres años por un importe de unos 175 millones.

La demanda se ha visto impulsada por las críticas al funcionamiento de los centros de visados gestionados por la nueva adjudicataria, que carecía de la infraestructura mínima para gestionar el servicio. Las principales asociaciones de turoperadores rusos se han quejado a las autoridades españolas y el personal consular español en Rusia vigila e inspecciona los centros que BLS ha ido montando precipitadamente en los últimos meses. La situación ha ido mejorando, según reconocen representantes del sector turístico, pero sigue estando muy por debajo, advierten, del que ofrecen otros destinos que compiten con España en el mercado ruso.

El cambio de gestión entre VFS y BLS se produjo sin transición de forma que, de la noche a la mañana, los 24 centros de visados españoles en Rusia fueron sustituidos por solo dos oficinas, una en Moscú y otra en San Petesburgo. En la actualidad, BLS ha abierto ya dependencias en 28 localidades rusas, pero muchas de las instalaciones se caracterizan por su provisionalidad.

Lasgas colas para obtener visado en la oficina de Moscú

P.B.

En Moscú, el centro donde se tramitan los visados españoles está en una zona apartada y lejos del metro. El recinto recuerda la sala de espera de un aeropuerto o una estación de tren en plena temporada. Centenares de personas aguardaban su turno para entregar documentación o recogerla, cuando este periódico lo visitó a fines de junio. Por lo menos tres solicitantes manifestaron que habían recibido su visado en un plazo de 5 ó 6 días, pero otra afirmó que la tramitación le había llevado tres semanas por un error en los datos de un pasaporte, y una cuarta se quejó de que las gestiones resultaban más incómodas que en años anteriores.

Las presiones del consulado español, que realiza inspecciones de los centros de visados, han conseguido que se habilite un espacio suplementario para recibir la documentación de las agencias de viajes en el centro de Moscú. En estas instalaciones trabajan 170 personas, de un total de 220 empleadas en toda Rusia, según el responsable del centro, Sanjiban Chaterjee. Este asegura que la oficina moscovita despacha 3000 visados al día y el plazo de gestión de visados dura cuatro o cinco días para los solicitantes de la capital rusa y seis o siete para los de provincias.

En mayo el número de visados españoles tramitados en Rusia se incrementó un 12% en relación al años pasado y el número de turistas rusos aumentó en un 17%, pero estos porcentajes son inferiores a los de otros países del área Schengen en el mismo mes (Grecia, 20%; Finlandia, 74%; Alemania, 23%, Francia un 41% y República Checa, 76%) En el primer semestre de este año, España expidió en Rusia 259.407 visados, frente a 232.671 en el mismo periodo del año pasado. En total, el número de visados españoles en Rusia alcanzó los 452.117 en 2016.

“En verano aumentarán las solicitudes y puede producirse un colapso. Ante el temor a que puedan malograrse los planes de viajes de grandes grupos, las compañías estarán tentadas de mandar a sus clientes a otros países, como Grecia o Chipre”, advierte Maya Lomidze, directora ejecutiva de la Asociación de Operadores Turísticos de Rusia. Según Lomidze, la tramitación del visado español es muy lenta y fuera de Moscú la tramitación dura tres semanas de media. “Esperemos que la temporada no se malogre y que el número de viajes a España no disminuirá dada la lentitud con la que se producen las mejoras”, afirma Lomidze.

En una carta al cónsul español en Moscú, Juan Pedro Pérez-Gómez, firmada el 24 de mayo, Lomidze advertía de que los centros de visados “no dan abasto al flujo de turistas” y, además de la lentitud de los trámites, denunciaba “pérdidas y confusiones” de documentación. “Los turistas no pueden ser los conejillos de Indias del aprendizaje de una nueva empresa”, manifestó Serguéi Shpilko, presidente de la Unión de la Industria turística de Rusia, quien, en una carta al ministro Alfonso Dastis en febrero, advertía de que los operadores turísticos rusos se verían obligados a suspender los viajes chárter desde ciudades como Perm, Voronezh y Samara y a derivar a los turistas a otros destinos en los que resultara menos laboriosa la obtención de visados.

El flujo de turistas rusos a España tuvo su récord en 2013, con 1,6 millones de visitantes, para reducirse luego por la caída del precio del crudo y las sanciones a Moscú y recuperarse en los dos últimos años. Pero este mercado no solo tiene una importancia cuantitativa: se estima que los turistas rusos gastan de media en España el doble que los de otras nacionalidades.