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Sánchez apoya a Rajoy pero pide “una solución política” para Cataluña

"Somos políticos muy distintos , con convicciones diferentes. Somos distantes por cómo vemos la sociedad española” se diferencia el líder del PSOE del presidente del Gobierno

Reunion entre Pedro Sanchez y el Rey Felipe VI en el Palacio de la Zarzuela.rn
Reunion entre Pedro Sanchez y el Rey Felipe VI en el Palacio de la Zarzuela.

El PSOE se pone al lado del Gobierno en la defensa de la legalidad y de la Constitución ante el desafío secesionista de Cataluña pero considera necesario que el jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, trate de encontrar “una solución política”. Esta es la posición que el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, trasladará este jueves al presidente del Gobierno en la primera entrevista que mantendrán tras la nueva elección de Sánchez como líder del partido. La unidad de criterio entre el PSOE y el PSC es prioritaria para Sánchez, cuyas ejecutivas se reunirán la próxima semana en Barcelona.

La preocupación por la crisis política e institucional en Cataluña va en aumento en el PSOE ante los pasos de las fuerzas secesionistas. De esa situación y de la inquietud que provoca han hablaron Pedro Sánchez y el rey Felipe VI en una reunión de casi dos horas en el palacio de La Zarzuela. El jefe del Estado recibió a Sánchez en su condición de recién elegido secretario general del PSOE aunque son ya muchas las veces que han tenido la ocasión de conversar. “He visto al Rey preocupado con la situación en Cataluña”, reconoció el líder socialista tras la entrevista, en una comparecencia en la sede federal del PSOE.

Los socialistas mantienen la misma posición de base sobre Cataluña, que es la defensa de la legalidad. “Tenemos una posición igual hoy que hace tres años, cuando fui elegido por primera vez secretario general: legalidad y Constitución”, señaló Sánchez. Ni siquiera se avino a denominar como referéndum “lo que vaya a ocurrir el 1 de octubre”, porque “no cumple con la legalidad”, dijo.

No hay duda, por tanto, de que nada ha cambiado en el PSOE sobre la posición respecto a Cataluña. El matiz está en que ante los movimientos de los secesionistas el PSOE y el PSC instan al Gobierno de la nación a que “dé pasos políticos, porque las soluciones no vienen solas”. No se prevén grandes innovaciones en las peticiones que Sánchez hará este jueves a Rajoy. Su fórmula es y será la apertura de diálogo de las fuerzas políticas para abordar una reforma de la Constitución que permita que las nacionalidades históricas encuentren mejor acomodo dentro de España, con un reconocimiento más explícito de sus singularidades. Y a ello invitará Sánchez al presidente porque quiere que el Gobierno de la nación se ponga en movimiento: “Yo, en su caso, daría ese paso”, remarcó.

La defensa de la legalidad y la capacidad de propuesta no son incompatibles desde la perspectiva del PSOE, y así se lo trasladará Sánchez a Rajoy en su entrevista, de la que, por primera vez, el secretario general no informará posteriormente sino que lo hará la portavoz parlamentaria, Margarita Robles. Todo apunta a que Cataluña consumirá buena parte de la misma ya que es el único punto en el que hay posiciones comunes, con la diferencia de que los socialistas no quieren esperar pasivos a los acontecimientos. Fuentes de la dirección del PSOE dan por supuesto que los secesionistas no celebrarán un referéndum para no caer en acciones delictivas, pero “algo harán” para no defraudar a muchos catalanes.

Reunión con el PSC

La próxima semana, Sánchez trasladará a la dirección del PSC la posición de Rajoy, en la reunión que mantendrán en Barcelona ambas ejecutivas. Los socialistas catalanes mantienen la misma posición que el PSOE en defensa de la legalidad y en contra de la convocatoria de un referéndum ilegal y defienden el avance hacia una España federal, con la necesaria reforma de la Constitución.

Es la posición que trasladará Sánchez al presidente del Ejecutivo. El objetivo de la reforma constitucional de los socialistas “no es solo blindar muchos de los derechos que hoy están puestos en cuestión por el actual Gobierno sino dar respuesta a la crisis territorial que atraviesa España con la consecución de un Estado federal”, explicó el líder socialista.

En estos momentos ya hay un compromiso con Ciudadanos para hablar de la reforma de la Constitución, “en una mesa de partidos”, según la definición del presidente de esa formación, Albert Rivera. El fruto de las conversaciones de Sánchez con Pablo Iglesias, líder de Podemos, y Rivera, no se verá de inmediato aunque este martes la portavoz del Grupo Socialista, Margarita Robles, y la de Podemos, Irene Montero, mantuvieron una primera reunión para poner en marcha los grupos de trabajo a los que ambas fuerzas políticas se han comprometido.

De los movimientos que Sánchez ha propiciado estos últimos días tras su elección informó ayer al rey Felipe VI en su larga reunión. El líder socialista aseguró al Monarca que su partido hará una “oposición de Estado, en defensa del mismo”. Esta protección la cree necesaria porque considera que el Gobierno de Rajoy “instrumentaliza las instituciones”.

Líneas maestras

La defensa del Estado frente al Gobierno es un concepto que Sánchez ha introducido en su segunda etapa como secretario general. Sánchez glosó ante Felipe VI las diferencias que su partido mantiene con respeto a las políticas del Gobierno.

Así, el líder socialista comunicó al Rey las líneas maestras de su proyecto político: la reforma de la Constitución, dentro del apartado de culminación de la estructura federal del Estado y la consolidación de un modelo federal que garantice el autogobierno de las comunidades autónomas con lealtad y cooperación institucional. Sánchez defendió la unión de los pueblos de la España plural, “con una única soberanía, y un único Estado que debe perfeccionar el reconocimiento de su carácter plurinacional”. Lo que no desveló el secretario general del PSOE fue si el Rey estaría a favor de la reforma de la Carta Magna: “No entraré en esto. Es un ámbito privado que tengo que tener con el jefe del Estado, y ahí se queda”.

Además de la modificación de la Constitución, Sánchez defendió ante el Rey el compromiso de desarrollar una regeneración democrática, basada en la lucha contra la corrupción, la mejora de la calidad democrática, el reforzamiento del Parlamento y una nueva ley electoral.

También de su compromiso para ejecutar una reforma fiscal progresista y de otro de sus proyectos más arraigados: la elaboración de un nuevo estatuto de los trabajadores y la derogación de la reforma laboral.

El PSOE da por ganado el pulso por la izquierda

La disputa por el voto de la izquierda está planteada desde que Podemos entró en el tablero político. Desde el PSOE, se transmite que ya no hay duda sobre la supremacía. “El PSOE tiene ganado el pulso por la izquierda”, sostienen en fuentes de la dirección federal que encabeza Pedro Sánchez. Los mismos interlocutores sostienen que esta ejecutiva tiene la certeza de que su campo de crecimiento es por la izquierda y una vez que el PSOE tenga ese espacio “afianzado” se hará con el espacio de centro. El votante de centro, según esta tesis, maneja el concepto de utilidad del voto y si aprecia un PSOE fuerte le dará su apoyo. Por tanto, desde la izquierda se conquistará el centro, siempre según la teoría del equipo de Sánchez.

En la encuesta de Metroscopia publicada el domingo pasado en EL PAÍS se observa un retroceso del PSOE de poco más de un punto en relación al mes anterior. A este respecto, el secretario general afirmó ayer que “respeta” las encuestas: “Tanto aquellas en las que subimos o no”. “Las vemos con los mismos ojos y son aliciente para mejorar”, observó.

Esa misma encuesta mantenía al PP como primera fuerza política a cinco puntos de distancia del PSOE. Rajoy recibirá mañana a Sánchez con esa tranquilidad que, al menos, le dan los estudios demoscópicos.

Rajoy le recibirá después de que Sánchez se reuniera ayer con el Rey y la semana pasada con Pablo Iglesias, Albert Rivera y Alberto Garzón. Los tres encuentros han sido “positivos” y “esperanzadores” y sin el menor atisbo de tensión, aunque con los dos primeros ha habido enfriamiento, en el caso de Rivera, y encontronazos con el líder de Podemos. Aun así, fuentes socialistas evitan hablar de una relación de confianza con cualquiera de ellos. Los precedentes de las cinco reuniones que Sánchez y Rajoy han mantenido desde el 20-D no han sido fluidos. Ahora “no tiene por qué ser tenso ni negativo”, señalan en el entorno de Sánchez. Eso sí, el secretario del PSOE marcó distancias con el presidente del Gobierno: "Somos políticos muy distintos, con convicciones diferentes. Somos distantes por cómo vemos la sociedad española".

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