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FRACASO ESCOLAR

Devolver a los jóvenes sin estudios a las aulas costaría 3.500 millones al año, según CC OO

Según el sindicato la partida supondría la mitad de lo recortado en Educación

Clase de informática en el colegio Padre Piquer de Madrid, el pasado mayo.
Clase de informática en el colegio Padre Piquer de Madrid, el pasado mayo.

La Encuesta de Población Activa (EPA) afirma que hay 687.430 jóvenes de 18 a 25 años que no tienen titulación postobligatoria y no estudian. Y teniendo en cuenta que el gasto público por puesto escolar es de 5.169 euros en los centros públicos -según los últimos datos, que son de 2014- el sindicato Comisiones Obreras (CC OO) calcula en su informe ¿Por qué la población joven abandona los estudios?, que se ha presentado este martes, que el retorno de esos jóvenes a clase costaría al año 3.500 millones de euros. "Es la mitad de lo que se ha recortado en Educación en España", subraya Francisco García, secretario general de Enseñanza de CC OO. El presupuesto para Educación en 2017 ha ascendido a 45.382 millones de euros incluida la Universidad. Cada año las comunidades se reparten 7.500 millones menos que hace seis años, según los datos de CCOO.

Buenos datos en País Vasco y Cantabria

Apenas dos regiones españolas -el País Vasco y Cantabria- cumplen el objetivo de Europa para 2020: que el 90% de los jóvenes tengan estudios postobligatorios. Aunque la meta de la UE para España es el 15%, A la cabeza en abandono siguen las comunidades más pobres e históricamente con los índices de analfabetismo más altos del país y en manos socialistas: Andalucía, Extremadura y Castilla-La Mancha. Hace 25 años más de la mitad de sus jóvenes no tenían estudios y ahora están por encima del 20%. Y junto a ellas, comunidades más ricas (Murcia, Baleares,La Rioja o Comunidad Valenciana) donde hay mucha demanda de trabajo estacional sin cualificación en la construcción, el turismo o la cosecha.

El sindicato propone que aquellos, que cuenten con el graduado en ESO, cursen el bachillerato o un módulo de Formación Profesional -ambos de dos años-. Propone también la creación de un tercer curso para quienes no cuentan con ese título, vital para optar a un puesto de trabajo. "Ya sabemos que no se trata solo de un problema económico, pero, desde el punto de vista de su financiación, la reducción de la tasa de Abandono Educativo Temprano (AET) es un objetivo alcanzable", se afirma en el informe. El perfil es "un varón que piensa que su reinserción laboral es más ventajosa que continuar estudiando", ha explicado en la presentación el responsable del gabinete de Estudios de CC OO, Miguel Recio.

Desde que arrancó la crisis, los gobiernos de distinto signo en España se felicitan de la bajada año a año de la AET, pero el índice sigue siendo el doble de alto que la media europea. En 2016 el 19% de los jóvenes españoles entre 18 y 24 años tenían como máximo estudios de Secundaria, frente al 10,7% de Europa. Eso coloca a España a la cola de la UE, tan solo superada por Malta. Los mejores datos se encuentran en Croacia (2,8%), Lituania (4.8%), Eslovenia (4,9%) y Polonia (5,2%).

En opinión del sindicato, el decenso de esta tasa no está ligado a medidas educativas exitosas sino a la evolución del mercado laboral. Es decir, a menos oferta de trabajo sin cualificación, menos abandono de las aulas o vuelta a ellas. Entre 1992 y 2016, el periodo analizado en el estudio de CC OO, la tasa de deserción escolar se ha reducido a la mitad, pero como en Europa también ha seguido menguando, las diferencias apenas se acortan.

El informe divide estos 25 años en tres etapas muy marcadas. Entre 1992 y 2000, bajo gobiernos de Felipe González y la primera legislatura de José María Aznar, la deserción de las aulas bajó de un desorbitado 41% al 29%. García lo achaca a que "con la LOGSE [la ley educativa] la escolarización pasó a ser obligatoria hasta los 16 años, al impulso dado a la FP y a la construcción de nuevos institutos".

Pero con el nuevo siglo llegó el boom del ladrillo y el turismo de masas y ponerse a trabajar sin cualificación alguna pasó a ser factible y muy tentador. De ahí que la tasa de abandono creciese en un 8,9% entre 2000 y 2008. Desde entonces la tasa no ha dejado de bajar en paralelo a un desempleo desbocado, hasta llegar al 19,1% en 2016 que muestra la EPA. "A partir de entonces lo que manda no son las políticas educativas sino los ciclos económicos", prosigue García.

En una entrevista en este diario el ministro de Educación, Íñigo Méndez de Vigo, afirmaba que para atajar la deserción escolar, "Pisa nos ha dicho que la solución no es repetir curso". El político tuvo "una conversación enormemente interesante con Andreas Schleicher [responsable del informe PISA de la OCDE]" que le hizo ver que la solución "es ayudar a los alumnos. Es una de las propuestas a la que hemos dado muchas vueltas en el pacto: dar fuerza al papel del docente. Para nosotros es capital".

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