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El incendio de Doñana golpea a uno de los núcleos de población del lince

En el área de pinares afectada estaba constatada la presencia de tres hembras territoriales

Una hembra de lince y sus crías en el centro El Acebuche de Doñana (Huelva) en una imagen tomada en junio de 2016.

Las llamas del gran incendio forestal iniciado en Moguer (Huelva) el sábado por la noche, que este martes se ha dado por controlado, han afectado a una amplia zona del parque natural de Doñana. Los esfuerzos de los servicios de extinción y el cambio en el viento (que el lunes amainó) salvaron de las llamas al parque nacional, la zona de más valor de este emblemático espacio natural.

Pero el fuego ha quemado una importante zona para el lince ibérico, una de las especies que habitan en Doñana. Los censos de 2016, los últimos disponibles, señalan que en el área afectada hay tres hembras territoriales, explica Miguel Ángel Simón, director del programa Life Iberlince de recuperación de este felino amenazado.

"En concreto, en esta zona existen tres hembras territoriales, de las cuales dos tienen su área de campeo dentro del perímetro del incendio y una tercera a la que parece haberle afectado en un 50% de su superficie", informa en un comunicado el programa Life Iberlince, que recibe financiación de la Comisión Europea.

"Tenemos que ver las afecciones concretas", indica a EL PAÍS Simón, que tiene previsto desplazarse a Doñana este miércoles. En una primera estimación, realizada por técnicos de la Consejería de Medio Ambiente andaluza, se constató que "dentro de la zona afectada por el incendio de Moguer se encuentran diversas áreas de presencia de lince ibérico, las cuales son fundamentales para la conservación de la especie, ya que es una zona valiosa para la población del núcleo occidental".

Estrategia de recuperación

La estrategia de recuperación del lince ibérico, que ha logrado evitar la desaparición total de esta especie, se basa en dos pilares. El programa de reintroducción y seguimiento de los ejemplares en libertad y el plan de cría en cautividad de linces para luego ser liberados en la naturaleza.

El programa de cría en cautividad estuvo al borde de la tragedia el domingo, cuando las instalaciones del centro de El Acebuche, dentro del parque, tuvieron que ser desalojadas. Los técnicos pudieron llevarse a 13 animales, pero no les dio tiempo a capturar y trasladar a otros 14. Finalmente, este episodio se saldó con la muerte de una de las hembras evacuadas, que falleció por "el estrés" del traslado, según los responsables del programa. Las llamas no llegaron a tocar las instalaciones de El Acebuche. 

Pero la duda ahora es qué ha ocurrido con los linces que viven en el espacio natural (tanto en el parque natural como en el nacional). Simón no cree muy probable que algún animal haya muerto por las llamas. "Los animales ven humo y huyen", indica. Pero no es posible saberlo con exactitud, porque los ejemplares presentes en la zona (esas tres hembras y sus crías) no llevaban collares localizadores.

Simón explica que ya se han instalado dispositivos de fototrampeo para poder localizarlos. Sin embargo, su principal preocupación es el estado en el que ha quedado la zona afectada por las llamas. Algunas áreas de pinares están completamente arrasadas. Otras, sin embargo, están solo parcialmente afectadas.

"Hay que ver cuánto está afectado", señala el responsable del programa Iberlince. "Y saber las medidas de restauración". También es importante evaluar cómo ha quedado la población local de conejos, el principal alimento de este felino amenazado.

Según el censo realizado en 2016, en estos momentos hay en libertad en la Península Ibérica 483 ejemplares, repartidos por Andalucía, Extremadura, Castilla-La Mancha y el sur de Portugal. La especie, gracias a los esfuerzos de las Administraciones, ha conseguido salir de la zona crítica en la que estaba a finales del siglo pasado.

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