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Penas de hasta 20 años de cárcel por provocar un incendio forestal

La reforma del Código Penal de 2015 endureció las penas para los causantes de los fuegos

Un miembro del INFOCA en una de las zonas arrasadas por el fuego en Doñana entre las localidades de Mazagón y Moguer.
Un miembro del INFOCA en una de las zonas arrasadas por el fuego en Doñana entre las localidades de Mazagón y Moguer.

Los servicios de emergencia se afanan por controlar el incendio que permanece activo en las cercanías del Parque de Doñana (Huelva) y que ha obligado a desalojar a 2.000 personas y dejó aisladas durante algunas horas a uno 50.000 vecinos y veraneantes del municipio de Matalascañas. Todavía se desconocen las causas del incendio, pero el consejero de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, José Fiscal, ha señalado que tiene origen humano. "Tenemos la seguridad que la mano del hombre ha estado detrás", ha afirmado a la agencia AFP.

En el caso de que se determine que ha sido intencionado, el autor o autores del incendio podrían enfrentarse a penas de entre 10 a 20 años de prisión si el juez considera que se ha puesto en peligro "la vida o integridad física de las personas”. Cuando el incendio causa víctimas mortales, se puede considerar que el autor es también responsable de un delito de homicidio.

La reforma del Código Penal de 2015 endureció las penas para los autores de incendios forestales. Cuando las llamas no ponen en riesgo a la población, la ley prevé, en todo caso, condenas de entre uno y cinco años de cárcel. Existen agravantes que pueden elevar las penas hasta seis años. Por ejemplo si el fuego afecta a una superficie de “considerable importancia”, que afecte de forma grave a la erosión del suelo, y suponga un grave deterioro o destrucción de los recursos afectados.

El código penal recoge también como agravante que la masa de fuego altere significativamente las condiciones de vida animal o vegetal, o afecte a algún espacio natural protegido, como es el caso de Doñana. De la misma forma, si el incendio afecta a zonas próximas a núcleos de población o a lugares habitados, como ha ocurrido en Huelva con las localidades de Mazagón y Matalascañas, se prevén esas penas añadidas, igual que si el incendio es provocado en un momento en el que las condiciones climatológicas o del terreno incrementen de forma relevante el riesgo de propagación del mismo.

También aumentan las penas cuando el causante del incendio obtiene un beneficio económico.

Si el incendio ha sido provocado por una imprudencia grave, como una barbacoa o una quema de rastrojos descontrolada, será castigado con la pena inferior a las previstas para cada supuesto.

Tres años y medio de cárcel por 5.000 hectáreas y un agente forestal muerto

Según la última memoria de la Fiscalía General del Estado, en 2015 se dictaron 131 condenas por incendios forestales. En 2014 fueron 170.

La Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife condenó a tres años y seis meses de cárcel al joven alemán de 27 años que se declaró culpable del incendio declarado en La Palma en agosto de 2016 que afectó a casi 5.000 hectáreas y causó la muerte a un agente forestal de la isla y el desalojo de más de 3.000 vecinos. El tribunal le condenó también a pagar una multa de cuatro meses de dos euros diarios y de indemnizar a todos los perjudicados, públicos y privados, pero el joven se declaró insolvente. Scott Verdine Stumpf provocó el incendio, según reconoció él mismo, cuando quemó el papel higiénico que había utilizado para asearse y lo tiró al campo sin asegurarse de que estaba apagado.

La Fiscalía pidió 19 años de cárcel también en agosto de 2016 para los dos presuntos autores de un incendio de 2009 en el que se quemó 1.000 hectáreas de masa forestal a los pies del parque natural de El Ports y en el que murieron cinco bomberos. Juan Antonio Paz y Lorenzo Forner, dos antiguos aspirantes a bombero, prendieron un fuego en medio de una zona boscosa y no calcuralon el riesgo que acarreaba esa hoguera. Todavía no hay fecha para el juicio.

En 2012 la justicia condenó a la compañía Endesa a indemnizar con 37,4 millones de euros a 117 propietarios forestales y agrícolas afectados por el incendio que en 1994 arrasó la comarca del Berguedà (Barcelona). El fuego destruyó 25.800 hectáreas y mató a tres personas. La Audiencia de Barcelona avaló la sentencia y actualizó las indemnizaciones hasta los 70 millones con el IPC.

En noviembre de 2016 un ganadero asturiano fue condenado a ocho meses de cárcel como autor de un incendio forestal por imprudencia grave que quemó 0,33 hectáreas en mayo de 2013. El fuego se inició por la quema de unos rastrojos. El Juzgado de lo Penal número 2 de Oviedo le condenó también a pagar 3.600 euros y una indemnización de 290 euros al Servicio de Emergencias del Principado (SEPA) por los gastos de extinción.

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