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El PP y Bárcenas se protegen en la comisión de investigación

El extesorero rechaza responder en el Congreso a las acusaciones contra los populares

El PP y Luis Bárcenas se han protegido este lunes en la comisión de investigación del Congreso sobre la financiación ilegal de los populares. El extesorero abrió las comparecencias evitando responder a las duras acusaciones de todos los grupos contra el PP y eludiendo confirmar la financiación ilegal, la cuenta b y el pago de sobresueldos. Y una de sus escasas intervenciones fue para desmentir que el PP sea una organización criminal. El PP eludió interrogarle, dedicó su intervención a arremeter contra los demás grupos y contra la comisión que considera ilegal y una “causa general” que llevará al Constitucional.

Bárcenas comparece ante la comisión de investigación de la financiación del PP en el Congreso.

"Simplemente confirmar lo que han anticipado en estos días los medios de comunicación en el sentido de que no voy a contestar a ninguna pregunta. Estoy inmerso en dos procedimientos judiciales a los que les afecta sustancialmente el tema que ustedes pretenden tratar aquí directamente y en ese sentido, salvo que mi abogado o yo entendiéramos que hubiera algún tema inocuo a los efectos de procedimiento judicial, escucharé, pero no voy a responder a ninguna pregunta". Luis Bárcenas ha pronunciado estas palabras y después, ha guardado silencio sobre el fondo de la acusación de financiación ilegal del PP.

Bárcenas no ha contestado sobre el fondo mientras los portavoces de todos los grupos le hacían duras preguntas que no obtenían respuestas y, sobre todo, ha escuchado durante más de dos horas el relato coincidente de todos sobre la financiación ilegal del PP y los sobresueldos de sus dirigentes, con dirección y participación de Mariano Rajoy, sin rebatirlo ni confirmarlo.

Bárcenas ha llegado a la comisión de investigación con apariencia de tranquilidad. Ha pasado en la sala cerca del número tresdel PP, Fernando Martínez Maillo; se esquivaron ambos y sin cruzar siquiera la mirada, el extesorero ha ocupado su lugar como compareciente. La expresión de Maillo mostraba la incomodidad de la sesión para el PP y la escena resumía la voluntad de ambos de ni mirarse ni tocarse, aunque como explican los populares no haya un pacto expreso de mutua protección.

Solo ha intervenido ocasionalmente para hacer aclaraciones. Por ejemplo, a la portavoz socialista Isabel Rodríguez le ha contestado: "Usted ha dicho que los jueces en dos ocasiones han definido al PP como organización criminal y eso no es así, lo ha dicho la acusación del PSOE y son los escritos de acusación. No es el juez, son ustedes". Significativamente ha defendido así al partido para el que trabajó.

Ha roto el silencio para responder mínimamente a Irene Montero, de Podemos: "Por ir matizando, usted ha dicho cosas no correctas. No fui dos años tesorero, fui escasamente un año". Y para hacer referencia a Juan Carlos Monedero, fundador de Podemos, como alguien que "también regularizó" y con notables ingresos, para decir que es "algo parecido" a lo suyo.

O para mostrar su contrariedad por las duras acusaciones personales que le ha lanzado Toni Cantó (Ciudadanos). O polemizar con Joan Tardà (ERC) por un caso de un miembro de este partido que fue acusado de contrabando ilegal de tabaco o decirle a Oskar Matute (EH-Bildu) que lo que le preguntaba "es una idiotez".

"¿Por qué tengo yo qué pedir perdón?", se ha preguntado en algún momento.

También ha roto el silencio para negar que haya retirado la acusación contra el PP por la destrucción de su ordenador y su disco duro como consecuencia de un pacto. "Renuncié a estar personado porque tenía múltiples frentes abiertos y quería concentrarme en lo verdaderamente relevante y por la disposición económica que no era no reducida, era nula. No tenía capacidad de pagar defensas, y tenía que concentrarme en lo importante, concentrarme en el juicio de Gürtel y me tengo que defender. Por eso y no por otro motivo", ha dicho.

Ni una palabra sobre la financiación ilegal del PP

Pero ni una referencia en sus palabras al fondo de la investigación, la financiación ilegal del PP que él mismo denunció y, sobre todo, documentó ante la Justicia en su momento. Bárcenas ha escuchado primero el relato de Isabel Rodríguez, portavoz del PSOE, basado en el escrito de defensa del extesorero en uno de sus procedimientos, en el que se concluye que durante 28 años en el PP hubo doble contabilidad. Entre 1990 y 2008, según su propio relato, el PP recibió donativos ilegales en una caja b que se repartieron como sobresueldos y que sirvieron para pagar gastos del partido, lo que el propio Bárcenas definió en su momento ante el tribunal del juicio de Gürtel como "contabilidad extracontable".

La socialista le ha recordado que los papeles publicados en su momento en EL PAÍS y admitidos por Bárcenas ante el juez, se especifica que los dirigentes del PP recibieron 3,6 millones de euros de sobresueldos en negro en sobres. Entre los que recibieron ese dinero y que conocían el sistema, siempre según la diputada, estaba Mariano Rajoy "desde el origen hasta el final".

El nivel de dureza de las preguntas se resume, por ejemplo, en esta: "¿Rajoy destruía las pruebas de la financiación ilegal porque sabía que actuaba ilegalmente?".

Bárcenas acusa a Toni Cantó de actuar "como si estuviera en una obra de teatro".

El mismo tono lo ha empleado Irene Montero en sus preguntas, con un dibujo según el cual grandes empresas pagaban millones de euros al PP, a cambio de adjudicaciones, que servían para financiar el partido y para pagar sobresueldos en negro a sus dirigentes. Con las manos entrelazadas, Bárcenas, impasible, ha escuchado moviendo muy levemente la cabeza de vez en cuando para reiterar su negativa a contestar y en ocasiones ha consultado su móvil mientras era interrogado, así como las notas que su abogado le ha hecho llegar a través de un ujier.

No se ha resistido a romper el silencio para decir, por ejemplo, que "como gerente ayudaba a la preparación del presupuesto", para decir que "de fondos del partido no me he apropiado" o precisar que "tenía un actividad profesional ingente que le permitía tener una situación patrimonial muy desahogada", pero sin negar o confirmar las acusaciones que ha escuchado.

"No soy el responsable de la torpeza de haber convocado esta comisión. Han convocado a dos tesoreros sin capacidad mental y a otro como Ángel Sanchís que no era tesorero en esa época y eso es, responsabilidad de ustedes. Estoy dispuesto a venir cuando se cierre el frente judicial. Ahora prima mi derecho a la defensa, por encima de cualquier cosa, como la soberanía popular y cualquier otra", ha añadido.

Ha sonreído cuando le preguntaba el diputado de Ciudadanos Toni Cantó. Y hasta ha bromeado con que el parlamentario, actor de profesión, le interrogaba como "si estuviera en una obra de teatro". Pero no ha contestado cuando el diputado de Ciudadanos le preguntaba con detalle por los sueldos en negro que recibían dirigentes del PP como Rajoy, Javier Arenas o Ángel Acebes, entre otros. "¿Había alguien honrado en esa cúpula del PP?", ha preguntado Cantó, sin obtener respuesta.

"Usted está mintiendo", ha terminado por responder Bárcenas a Cantó, pero solo en referencia a detalles personales como el de quién le hacía la declaración de Hacienda. No ha respondido al duro alegato de Tardà sobre "la podedumbre del régimen", la condición de "malo" de Bárcenas y la necesidad de que pida perdón.

El dibujo de un diseño sistemático de corrupción en el partido del Gobierno ha estado presente en las preguntas del resto de portavoces, como las del portavoz del PNV, Mikel Legarda.

Martínez Maillo, que encabeza al PP en la comisión de investigación, ha asegurado a su llegada que se trata de una actuación ilegal, porque supone "una causa general" contra su partido y ha reiterado que recurrirán al Tribunal Constitucional su constitución.

Y el diputado del PP Carlos Rojas ha renunciado a interrogar a su extesorero y ha consumido su intervención en arremeter contra el resto de portavoces por poner en marcha la comisión y por "ponerse togas" para asumir el papel que no les corresponde de juzgar. "Hemos soportado, insultos y calumnias", ha asegurado, como si Bárcenas no estuviera presente y la sesión no tuviera por objeto escuchar su versión de los hechos.

A esa misma hora, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha comentado este lunes ante el Comité Ejecutivo Nacional del PP que la comisión “no aporta nada en la lucha contra la corrupción”, se ha puesto en marcha y se va a dilatar en el tiempo con “fines partidistas” y tiene ya las “conclusiones redactadas”. Rajoy no ha mencionado el nombre de Luis Bárcenas, que fue su tesorero en el PP, informa Javier Casqueiro.

El PP ve “muchos elementos de ilegalidad” en la comisión

JAVIER CASQUEIRO

El portavoz del PP, Pablo Casado, ha confirmado en rueda de prensa que no había seguido el desarrollo de la sesión ni comentó nada sobre la actitud arrogante y desafiante de Bárcenas ante los representantes políticos en el Congreso. En la cita estuvo a primera hora el número tres y coordinador general del PP y portavoz oficial en esa comisión, Fernando Martínez-Maillo, que se ha marchado antes de que le tocara el turno de intervenir. Fue allí, a la entrada, cuando Maillo ha cuestionado el sentido de la comisión como causa general inquisitorial contra el PP y ratificó que el partido ve “muchos elementos de ilegalidad”, espera el resultado del recurso interpuesto ante la mesa de ese órgano y si no prospera avisó de que recurrirán en amparo ante el Tribunal Constitucional.

El PP cataloga la comisión del Congreso de “circo” en el que no están dispuestos a participar. Por eso, sostienen, no han hecho preguntas hoy a Bárcenas y su portavoz suplente hoy, Carlos Rojas, ha aprovechado su turno para arremeter contra las demás formaciones. Casado ha justificado esa estrategia y ha avisado de que ese será su comportamiento en el futuro ante próximas comparecencias.

Casado ha dicho que la honestidad y la historia del PP está “muy por encima” de estas comisiones y se limitará a responder a las actuaciones judiciales y ha recalcado que por ahora ese partido no figura “como acusado ni como investigado en ninguna causa judicial”. El PP lamenta y cuestiona que los demás partidos quieran actuar “en paralelo” a la justicia con una causa general sin límites temporales o territoriales y con el único objeto de socavar a Rajoy. Fue por eso que consideró la comisión como “fallida”.

El portavoz del PP ha reprochado así que en la citada comisión algunos partidos hayan exigido comparecencias que llegan a remontarse en el pasado hasta la fundación de esa formación hace 30 o 40 años.

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