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Macron sobre Cataluña: “Solo tengo un interlocutor que es España en su conjunto”

A Rajoy le parece "importante y suficiente" la defensa de la soberanía nacional a la que se ha comprometido Pedro Sánchez

El presidente francés, Emmanuel Macron (i), ha recibido al jefe del Gobierno español, Mariano Rajoy este viernes. Fernando Pérez EFE Vídeo: Atlas

El presidente francés, Emmanuel Macron, solemnizó este viernes en París, tras un almuerzo privado con el presidente español, Mariano Rajoy, una posición firme y clara a favor de la unidad de España ante el reto soberanista que se ha desbocado en Cataluña. Fue una declaración corta y contundente tras una introducción con la que intentó especificar que ese asunto interno concernía únicamente a España. Pero Macron sentenció su primera posición sobre el problema ya como nuevo presidente de Francia: "Conozco un socio y amigo que España en su conjunto, toda entera, y tengo un amigo e interlocutor que es Rajoy, que está aquí a mi lado y el resto no me concierne".

Fuentes oficiales apuntaron también que Macron y Rajoy abordaron el asunto de Cataluña brevemente durante el almuerzo de algo más de una hora que mantuvieron este viernes en el Palacio del Elíseo. Los colaboradores de Rajoy en La Moncloa precisaron que ese aspecto de la charla se abordó "con naturalidad y firmeza" y sacaron una conclusión muy favorable de la actitud del mandatario francés.

Cuando comparecieron más tarde, en los jardines del Palacio del Elíseo, el nuevo presidente francés, la nueva figura del panorama político europeo, sabía bien qué podía y debía decir sobre el conflicto en Cataluña. Y en su primera respuesta no se salió una coma del guion preferido por La Moncloa: "En el tema de Cataluña seré simple, sencillo y directo, es un tema interno de España y no tengo ningún comentario que hacer al respecto". Luego añadió la validación de Rajoy como su único socio e interlocutor en España, el país vecino y con el que se mantienen tantos lazos comerciales, económicos, culturales y ahora tantos intereses sobre el futuro más unificado de la Unión Europea. Rajoy salió muy satisfecho.

Macron está efectuando una ronda de contactos personales y directos con la práctica totalidad de los jefes de Gobierno y socios de la Unión Europea, de cara al próximo Consejo y a impulsar su agenda enmarcada en el lema La Europa que protege. Este viernes le tocó el turno a Rajoy. Antes, el mismo día, habían pasado por el Elíseo el presidente holandés Mark Rutte,y el primer ministro de Estonia, Jüri Ratas. Los recibió a los dos a pie de escalera, con la guardia formada, y a la salida se prestó a pronunciar una breve declaración con ambos. A Rajoy le invitó a un almuerzo y luego ambos dieron una breve rueda de prensa en los jardines de la residencia. Un detalle que Macron había reservado hasta ahora solo a la británica Theresa May.

Rajoy aprovechó ese buen clima de entendimiento para trasladar al presidente francés una invitación formal del rey Felipe VI para una visita de Estado a España y Macron confirmó que la próxima bilateral entre ambas naciones se celebrará en Francia a comienzos de 2018.

El jefe de Gobierno español fue preguntado particularmente, más tarde, sobre si la reelección primero en primarias y a partir de este fin de semana de Pedro Sánchez como líder y secretario general del PSOE puede afectar a la estabilidad y unidad del país con relación a Cataluña y a la presentación de futuras mociones de censura tras los gestos entre ese partido y Podemos. Rajoy se ciñó a las posiciones expresadas por Sánchez cuando mantuvieron su primera y única conversación hasta ahora tras su resurgimiento. Fue cuando Sánchez le llamó para devolverle un mensaje de felicitación después de su victoria y le ratificó su compromiso con la unidad de España y la legalidad con respecto al futuro de Cataluña.

Rajoy aclaró este viernes que quedó con Sánchez en volver a verse y hablar en un futuro próximo pero por ahora señala como "importante" y "suficiente" que ya en esa breve charla le expresase su apoyo a la Constitución y a la defensa de la soberanía nacional.

El jefe del ejecutivo español recalcó de nuevo que su deber es hablar y entenderse "con unos y con otros, trabajar con todos, sin excluir a nadie salvo a los que es imposible" y se declaró abierto a celebrar una hipotética reunión con el líder del PSOE. Rajoy insistió en que sobre Cataluña la conversación ya fue positiva y la posición de Sánchez "nítida y clara".

En España, Ciudadanos y su líder, Albert Rivera, se han declarado admiradores y seguidores del Movimiento En Marcha que encabezó en Francia con tanto éxito Macron para las elecciones presidenciales y ahora para las legislativas. Se les preguntó a Macron y a Rajoy sobre si habían hablado de esa posible afinidad o equiparación con Rivera y al dirigente francés sobre si había aconsejado al jefe de gobierno español sobre cómo manejarse con ese tipo de operaciones de la nueva política regeneradora.

A Rajoy no le agradó el tema y se limitó a subrayar que Macron es presidente porque ganó y él también y descalificó lo demás como "literatura". Macron aceptó que existen "convergencias entre distintos movimientos europeos y voluntades de trabajar juntos que pueden existir", alusión a Ciudadanos, pero matizó rápido que no le dio ningún consejo y que en su "responsabilidad al frente de países" de lo que se trata es de cooperar y funcionar con los demás jefes de gobierno europeos sobre proyectos en común.

Lo que sí quiso destacar Rajoy fue su reacción a la proliferación en algunos países europeos de movimientos extremos, de derecha y de izquierda: "La extrema derecha y la extrema izquierda se acaban tocando, lo que dicen cada uno del otro y, sobre todo, lo que dicen de los demás". El jefe de gobierno español remarcó, sin embargo, que la gran mayoría de los ciudadanos europeos están en otra sintonía que catalogó en "la sensatez, la moderación y lo razonable". Y luego enlazó su conocida disertación sobre las bondades de Europa como la mejor región y la zona más envidiada del mundo para vivir, por su estado del bienestar, por su riqueza, creación de empleo, crecimiento económico y libertades.

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