Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Defensa se desmarca de la apuesta del ejército por el caza F-35 estadounidense

El secretario de Estado recuerda que España fabrica aviones de combate y dice que la decisión se tomará "razonablemente pronto"

Un caza F-35A Lightning II estadounidense en una imagen de archivo.
Un caza F-35A Lightning II estadounidense en una imagen de archivo. Reuters

La decisión sobre el futuro avión de combate que debe sustituir a los cazas F-18 del Ejército del Aire español se tomará "razonablemente pronto", según ha anunciado este miércoles el secretario de Estado de Defensa, Agustín Conde, en la clausura del XXIX Semeninario Internacional de Seguridad y Defensa organizado en Toledo por la Asociación de Periodistas Europeos.

La vida operativa de los 86 cazabombarderos F-18 con que cuenta la Fuerza Aérea española concluirá en la próxima década y los candidatos para sustituirlos, según ha explicado Conde, son el F-35 Lightning II, las últimas versiones del F-18, ambos estadounidenses, y el avión de combate europeo EF2000 o Eurofighter.

Aunque no ha querido anticipar cuál será la decisión, se ha desmarcado de la apuesta del Ejército del Aire y la Armada por el F-35, "el avión de moda", señalando que él también ha oído hablar mal de este aparato, "y el que peor ha hablado es el presidente Trump", en alusión al tuit en el que dijo que el coste del programa estaba fuera de control; y ha recordado que un vetusto F-16 le ganó en un combate simulado, atribuyéndolo a la pericia del piloto de este último.

Conde ha subrayado que, a diferencia de lo que ocurrió en los años ochenta, cuando se compraron los F-18, España es hoy uno de los pocos países europeos que produce aviones de combate, en referencia al Eurofighter (fabricado por un consorcio del que forman parte también Reino Unido, Alemania e Italia), lo que debe tenerse en cuenta

Respecto al temor del Ejército del Aire a contar con un único modelo de avión, lo que sucedería si se compraran más EF2000 para sustituir a los F-18, ha indicado que ese elemento es importante cuando el fabricante es otro país que puede imponer restricciones a su uso, dando a entender que ese no es el caso de los Eurofighter fabricados por España. "La decisión se tomará en base a muchos factores, uno es el precio, pero no es el único", ha concluido.

Aunque el secretario de Estado no ha dado cifras, el programa supondrá la adquisición de al menos 60 aviones de combate (45-50 para el Ejército del Aire y 12-15 para la Armada), por un coste de al menos 6.000 millones de euros, que puede doblarse si se incluye el apoyo logístico. Para la Armada no hay alternativa al F-35, ya que es el único avión de despegue en corto y aterrizaje vertical capaz de operar desde el Juan Carlos I, buque insignia de la flota española.