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El ex número dos de la policía imputado por tres delitos por el ‘pendrive’ de Pujol

El juez investiga a Pino por posibles de delitos de prevaricación, fraude procesal y falso testimonio

Eugenio Pino, ex director adjunto operativo del Cuerpo Nacional de Policía, en 2012.
Eugenio Pino, ex director adjunto operativo del Cuerpo Nacional de Policía, en 2012.

El misterioso pendrive que apareció “ordenando los cajones” en un despacho de la policía e irrumpió en el caso Pujol el pasado mes de febrero con 900 registros en su memoria, y que amenazó con dinamitar el procedimiento que intruye el juez de la Audiencia Nacional José de la Mata, se vuelve ahora en contra de su portador. El exjefe de la policía, Eugenio Pino, ha sido imputado por el juez Juan Javier Pérez, por posibles delitos de prevaricación, fraude procesal y falso testimonio.

Según el auto conocido por la agencia EFE, Pino tendrá que comparecer el 15 de junio en el Juzgado de Instrucción número 11 de Madrid, que investiga el presunto origen ilícito de ese lápiz de memoria.

Nadie ha sabido explicar de donde, cómo y cuando se obtuvo la información que contiene y que pudo ser hackeada de ordenadores del clan catalán. Ni donde estuvo hasta que apareció en escena. Ni quien lo custodió. El propio Pino se contradijo en sus declaraciones ante el juez. Y primero dijo que se lo dio el comisario Marcelino Martín Blas, exjefe de Asuntos Internos de la Policía vinculado a la llamada policía patriótica junto al Comisario José Villarejo y mezclado, también con este último, en turbios asuntos como el del Caso Nicolay. Y en otra declaración, en cambio, Pino señaló a otro de sus subordinados, el inspector jefe Bonifacio Díez Sevillano, a quien el juez ha citado el día 30 de junio por videoconferencia desde México, donde está destinado.

Breve historia de un ‘pendrive’

“Ordenando los cajones”. En febrero la policía halla un pendrive sobre los Pujol.

Declaración. Ese mismo mes el juez José de la Mata interroga al exjefe de la Policía Eugenio Pino, sin lograr aclarar el origen del dispositivo.

Investigación. En marzo el juez ordena que se investigue a Pino por introducir esa prueba. En mayo, el juez Juan Javier Pérez acepta investigarlo.

Citado. El juez Pérez imputa tres delitos a Eugenio Pino.

De la Mata, incapaz de garantizar un origen lícito de semejante prueba, hizo una pieza separada, la archivó y envió el asunto a los juzgados de Plaza Castilla.

Pino, no quiso hablar este viernes, pero ya jubilado rompió su silencio con una larga entrevista en El Mundo. Quiso limpiar su nombre y desmentir un supuesto liderazgo de la llamada policía patriótica que presuntamente funcionó al servicio de los intereses del Gobierno durante el mandato de Jorge Fernández Díaz, concretamente buscando posibles delitos de políticos catalanes.

“No solo no ha podido determinarse que la obtención de documentos incluidos en ese pendrive haya sido legítima, sino que, al contrario, ha quedado establecido que la autoridad policial”, concretamente Pino, “dio instrucciones incorrectas” a las unidades operativas a través de su subordinado para que incluyesen en el caso Pujol documentos cuyo origen y modo de obtención se ocultaba, expuso De la Mata al pedir la apertura de esa investigación.

Pino ya declaró en su momento ante De la Mata y dijo que fue Díez Sevillano, actualmente destinado en la embajada de España en México, quien le comunicó la existencia del pendrive. Pero, antes, cuando declaró como testigo, señaló a otro comisario, Marcelino Martín-Blas.

De hecho, Martín-Blas, excomisario de Asuntos Internos, se ha personado en el proceso como acusación particular al sentirse calumniado por Pino. A su juicio, el ex número dos de la Policía le señala por "animadversión" al haber pedido su imputación en el caso del pequeño Nicolás.

Por si el asunto no estuviera suficientemente enfollonado, el juez De la Mata recordó que el lápiz de memoria "contenía archivos que habían sido copiados de un ordenador que obraba en las oficinas de la agencia de detectives" Método 3. Por ello, tomó declaración a dos exdetectives de la agencia, quienes negaron haber entregado a nadie ese soporte.

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