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El equipo de niños que tuvo que jugar sin Marta

La Junta de Castilla y León impide a una niña jugar la final de un torneo regional de fútbol sala infantil porque no admite los equipos mixtos

Equipo completo de Zarzuela del Pinar, con Marta en primera fila, segunda por la derecha. pulsa en la foto
Equipo completo de Zarzuela del Pinar, con Marta en primera fila, segunda por la derecha.

El equipo infantil de fútbol sala masculino de las Escuelas Deportivas de Zarzuela del Pinar (Segovia) se alzó el 28 de mayo con la copa de los Juegos Escolares de Castilla y León después de haber visto peligrar su participación en el torneo por alineación indebida, según informa la web local EsCuellar.es. El problema es que el Zarzuela es un equipo de niños en el que juega Marta Escribano, una niña de 12 años, pero la normativa autonómica no lo permite. Tras la denuncia de un rival, no les quedó más remedio que dejar fuera a Marta. Sin ella, su equipo ganó la final y los organizadores del torneo no permitieron a la niña ni recoger el trofeo ni hacerse la foto oficial con sus compañeros. 

La historia de Marta, que recoge el británico The Times, va de normas, de niños, de discriminación y de deporte, pero también del drama de la despoblación que vive el mundo rural. Como pasa en muchos pueblos de Castilla y León, donde tres de cada diez municipios tienen menos de cien habitantes, en Zarzuela del Pinar, con apenas 463, faltan niños. Así que, para poder participar en el torneo, en el que se miden infantiles de los centros de Educación Secundaria de toda la región, el entrenador y alguacil de Zarzuela, Luis Tapia, inscribió a Marta y encuadró a su equipo en el IES Vega de Pirón de la localidad de Carbonero el Mayor, donde van a clase sus jugadores. Que haya niñas en equipos de niños es una fórmula habitual en Segovia, ya que la normativa autonómica permite competiciones mixtas en el ámbito municipal y provincial. La Federación de Fútbol también admite equipos mixtos hasta infantiles en fútbol y fútbol sala, de manera que, al principio, nadie puso ningún pero a Marta. Jugando con ella, los de Zarzuela-Carbonero superaron con solvencia la fase provincial. 

"El problema comenzó en la fase regional", apunta entrevistado por teléfono el entrenador, que explica que, tras el segundo partido de la eliminatoria regional, el entrenador del equipo del Nuestra Señora del Carmen de León interpuso una reclamación por alineación indebida. Acababan de ganarles por un contundente 11 a 0 —el primero de los goles marcado por la propia Marta aunque el resultado, según Tapia, "es lo de menos". 

La Dirección General de Deportes de la Junta de Castilla y León admitió la queja y dio la victoria al equipo derrotado en aplicación del reglamento. "No hubo ningún tipo de mala fe. Nosotros desconocíamos la normativa regional porque nunca habíamos llegado tan lejos y eso fue lo que alegamos. También explicamos que, al inscribir a la niña, llevamos su carné y toda la documentación, pero nadie nos dijo nada, debió de producirse un error administrativo. Pero la Dirección General argumentó que el torneo contempla una categoría femenina, por lo que no ha lugar a equipos mixtos, y que las normas son las normas", se lamenta el entrenador. 

¿Y cómo se explica esto a un niño de 12 años? "Pues es muy difícil. A los niños les sentó muy mal saber que estaban descalificados porque ellos no entienden de normativas, ven el deporte como un juego, solo quieren divertirse. Y Marta, que lleva jugando en el equipo desde los seis años, lo ha llevado peor, le ha dolido mucho y se sentía culpable de que los descalificaran a todos por ella", recuerda el entrenador. "Es muy injusto que no me dejen jugar al fútbol por ser niña. Yo formaba parte del equipo y me sentía una más", ha lamentado la niña en declaraciones a Cuatro.

Sin embargo, y tras compartirse en las redes mensajes de indignación de padres de los jugadores segovianos, el equipo de León, "en un gesto deportivo que le honra", en palabras de Tapia, acabó retirándose de la competición y los suyos pudieron disputar la fase final. Eso sí, sin Marta. "Nos reunimos con los padres y, aunque con mucho disgusto, decidimos seguir por el bien del resto de los niños", cuenta.

El sábado pasado, en León, el equipo ganó por penaltis al IES Hipólito Ruiz de Burgos en semifinales y disputó la final la mañana del domingo, en la que se impuso al equipo del IES Vadinia de Cistierna (León) por 11 goles a dos. Marta acompañó a su equipo y los vio jugar desde la grada. "Pedimos que pudiera recoger el trofeo con sus compañeros, pero no como acto reivindicativo y sin ánimo de provocar, solo como premio a la niña. Al final esto es un juego y son niños". Pero no le dejaron ni recoger la copa ni hacerse la foto oficial con sus compañeros. La madre de Marta, Noelia, denuncia en la cadena SER: "Una de las coordinadoras [de la competición] que estaba en el pabellón nos dijo que la niña no podía bajar a por el trofeo, que ni se nos ocurriera, que no querían ni que pusiera un pie en la pista y que ya le darían una medalla". "La hicieron sentirse como si fuera un bicho raro", sentencia la madre. 

Pero los niños, que siempre la han tratado "como uno más" y que ven "como lo más natural" tener a una niña entre sus filas, quisieron tener un gesto con ella. Terminada la ceremonia, todo el equipo se acercó a la grada y, encabezados por el capitán, le entregaron la copa a Marta, que estaba sentada en primera fila, y una de las medallas de más que les habían concedido para ella y otros niños de Zarzuela que, siendo parte del equipo, tampoco pudieron llegar a la final por no tener la edad reglamentaria. 

Ahora, su equipo lucha por cambiar esta norma de la Junta, "respetable pero injusta", que impide los conjuntos mixtos "por lo menos en infantil y cadetes" porque, como subraya Tapia, si para formar un equipo mixto de la misma categoría se las ve y se las desea, intentar hacer uno solo niñas es "sencillamente imposible". "Entreno en dos módulos polideportivos a 26 niños de entre seis y 18 años y tengo nueve niñas, pero solo a Marta le gusta el fútbol", explica. La niña, aunque esto también sea lo de menos, juega bien. "Lo hace en cualquier posición. Ella lo que quiere es jugar, le encanta y se le da bien, es buena, ya me han llamado ya de un equipo regional femenino preguntando por ella", dice con orgullo Tapia, que lleva 10 años en las escuelas deportivas y 25 en el fútbol y que llevó a su equipo de adultos a ganar en 2003 el campeonato de Castilla y León.

Desde la Federación de Fútbol de Castilla y León poco pueden hacer, ya que "el deporte escolar lo lleva la Junta, ellos marcan sus normativas". Según Tapia, la Junta, a través de la Delegación de Segovia, se ha comprometido con él a estudiar cambiar la normativa. Al respecto, la Consejería de Deportes matiza que la normativa actual sí permite la participación de la niña, que podía haber jugado "con otro equipo femenino de otro centro de su misma provincia" o "en un equipo de categoría masculina, si lo hubiesen solicitado" previamente. "Han tenido oportunidad de pedirlo hasta febrero y no lo han hecho", remacha. En resumen, Marta "hubiera podido participar, con un equipo masculino o femenino, si lo hubiese solicitado a tiempo" y "lo podrá hacer en el próximo curso tanto en equipos femeninos como masculinos". No obstante, "en la próxima temporada se seguirá permitiendo los equipos mixtos en las fases locales y provinciales y se incluirá de oficio en el Reglamento Técnico de la fase autonómica".

Mientras tanto, Marta, que va a seguir jugando con su equipo, considera "muy deprimente" haber llegado a la final y no haber podido jugar. Para su entrenador, "no pueden impedir que una niña disfrute del sueño de jugar al fútbol". "Solo queremos que Marta, y que todas las Martas de pueblos pequeños como el nuestro, puedan tener las mismas oportunidades y jugar con sus amigos", sentencia Tapia.

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