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La Audiencia Nacional excarcela al narcotraficante Laureano Oubiña

El juez ha acordado su libertad condicional atendiendo a la petición de la fiscalía

El narco Oubiña en una de sus salidas de prisión en 2011.
El narco Oubiña en una de sus salidas de prisión en 2011.

El narcotraficante Laureano Oubiña ha logrado el tercer grado penitenciario y abandonará en las próximas horas el penal de Navalcarnero (Madrid) donde cumple una condena de 4 años y 6 meses por blanqueo de dinero, la última de otras cinco, la mayoría por tráfico de hachís, por las que ha estado confinado casi tres décadas en prisión.

Con el informe favorable de la fiscalía antidroga de la Audiencia Nacional pero en contra de la junta de tratamiento de la prisión, el juez central de Vigilancia Penitenciaria, José Luis Castro, ha acordado en un auto firmado este viernes la excarcelación de Oubiña, teniendo en cuenta la antigüedad de los hechos por los que fue condenado, la edad, salud y comportamiento del interno que ya ha cumplido más de las tres cuartas partes de la pena y ha presentado una oferta de trabajo estable.

Oubiña, que en mayo cumplirá 71 años, aquejado de un cáncer, no podrá abandonar el entorno más próximo de la prisión ni regresar a Galicia hasta dentro de cinco meses, cuando se extinga la condena. Mientras tanto, fijará su residencia en Guadalajara donde trabajará para una ONG, Asociación san Francisco de Asís, cuyo objeto social es ayudar en la acogida a inmigrantes y extoxicómanos.

El arraigo laboral del famoso narcotraficante es, a criterio del juez y la fiscalía, “un aspecto muy importante en relación a la actividad delictiva del interno, puesto que aunque actualmente se está ejecutando una condena por blanqueo de capitales, la actividad con la que se ha comprometido con la ONG le permitirá conocer, valorar y asumir las consecuencias de la actividad delictiva”, señala el auto.

En el proceso de reinserción de Oubiña se ha tenido en cuenta, sobre todo, su propuesta laboral, que ha sido verificada por el equipo técnico del juzgado, la cual permitirá “que el penado trabaje en la atención de personas en situación de marginalidad, y de forma más concreta, con aquellas personas que en su momento entraron en el mundo del consumo de tóxicos”.

Alegando “factores de inadaptación” del preso, la junta de tratamiento de Navalcarnero se opuso sistemáticamente a que Oubiña se le concediese el tercer grado penitenciario, valorando su reincidencia delictiva, alarma social y tiempo de la condena que le queda por cumplir, además del “escaso efecto intimidatorio de la pena”.

Sin embargo, el magistrado José Luis Castro, atendiendo a la petición del fiscal, ha estimado que los hechos por los que Oubiña está en prisión son anteriores a las causas acumuladas por narcotráfico ya extinguidas. Además, considera que el concepto de alarma social “decae” desde el momento en el que el interno ha disfrutado de numerosos permisos de salida sin que se hubiera producido ninguna incidencia.

Subraya el auto que no se acredita que Laureano Oubiña esté investigado en otras causas penales y considera que “el interno ha asumido su responsabilidad y en tal sentido ha planteado ante el juzgado su colaboración con una ONG, goza de apoyo familiar y ha fijado su domicilio fuera de Galicia”.

El histórico contrabandista de tabaco y uno de los primeros en dar el salto al narcotráfico como transportista de hachís ha anunciado que publicará un libro en el que contará sus andanzas y desvelará episodios clave de su vida. Oubiña es el primero de los capos gallegos en lanzarse a la aventura editorial.

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