Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

La Rey Juan Carlos mira para otro lado

Solo una decana de la Universidad pública madrileña critica abiertamente al rector acusado de plagio

Cada vez más voces externas condenan la actuación del rector de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC), Fernando Suárez, denunciado públicamente por plagiar a otros académicos. Lo han hecho los rectores de Madrid y la conferencia que los aglutina. Pero, dos meses después del primer caso, nadie le ha pedido que se marche desde el Ministerio de Educación, la Comunidad de Madrid o en su propio campus. Una de sus decanas lo reclamará este martes en el consejo de gobierno, aunque no confía en que haya la mayoría suficiente para forzarle a que abandone el cargo. “El rector debería reflexionar y desde luego retirarse para no perjudicar más la imagen de la Universidad”, asegura a EL PAÍS.

Sede del rectorado de la Universidad Rey Juan Carlos, en Móstoles.
Sede del rectorado de la Universidad Rey Juan Carlos, en Móstoles. EL PAÍS

El rector es la máxima autoridad del campus. Es quien convoca elecciones o quien decide retirarse si lo considera oportuno. El de la Universidad Rey Juan Carlos, Fernando Suárez, no se plantea ni lo uno ni lo otro después de que se hayan hecho públicos hasta 10 ejemplos de cómo parte de su trabajo académico reproduce literalmente, y sin citar, las obras de otros autores.

La Universidad de Bárbara California- Santa retirará uno de sus artículos tras comprobar que, en 13 páginas, copió sin entrecomillar textos de seis autores. Cinco supuestos plagiados han hecho un escrito público para pedir su dimisión. Llevan más de 250 firmas recogidas entre compañeros pero solo una es de un profesor de esta Universidad pública, donde trabajan más de 1.400 docentes. Es la del profesor Ángel González del área de Estomatología. " Algunos firmantes nos dan las gracias"', cuenta el medievalista plagiado Carlos Barros, "porque se sienten confortados después de haber sufrido plagio". 

En la URJC, repartida en cinco campus diseminados por la Comunidad de Madrid, ha reinado el silencio en estos dos meses. Solo una voz pide ahora su marcha públicamente, con nombres y apellidos. “El rector debería reflexionar y desde luego retirarse para no perjudicar más la imagen de la Universidad”, señala a EL PAÍS la decana de Ciencias de la Comunicación de la URJC, Mercedes del Hoyo. Fue la misma que protagonizó la única intervención crítica con este asunto el pasado 25 de noviembre en el consejo de gobierno. Es el órgano que define las “líneas estratégicas” del campus, presidido por el rector y en el que participan 50 miembros entre los que hay vicerrectores, decanos, profesores, estudiantes o administrativos.

El rector no acudirá a la Asamblea de Madrid

El rector Fernando Suárez ha declinado por correo electrónico acudir a la Asamblea de Madrid porque no lo considera un espacio para dar explicaciones. El responsable de la URJC estaba invitado a declarar el miércoles en la comisión de Educación a petición de Podemos y con el respaldo del PSOE y Ciudadanos. El PP no quiso que fuese y propuso tratar este miércoles el asunto de los planes de investigación. Hoy la presidenta regional Cristina Cifuentes ha vuelto a insistir en que su Gobierno aguardará al dictámen de la comisión de investigación interna anunciada por el rector. Las conclusiones tardarán en llegar porque las filtraciones de plagios -este diario ha tenido acceso a una decena- se centran en los últimos 10 años de carrera de Suárez. Además, no convence a los plagiados porque el presidente de la comisión, Luis Miguel Doncel, ha sido designado por Suárez. Este explica que la comisión ya tiene calendario de reuniones y ya se han nombrado a sus miembros, pero no quiere adelantar datos antes del consejo de gobierno "por respeto".

En las actas, queda reflejado que manifestó que las acusaciones de plagio “han causado conmoción” y que entendía que “sería conveniente informar sobre la cuestión más allá del circuito de la Universidad”. El rector no ha hecho declaraciones públicas sobre este asunto hasta la fecha y ha declinado hablar con este periódico. En el citado consejo describió los plagios como “disfunciones” porque “es humano”. 

“No está recogido todo lo que dije”, asegura la decana de Ciencias e la Comunicación, que asegura que en la reunión prevista el martes su intervención no va a dejar “lugar a dudas”. Espera que haya más participación crítica en el consejo aunque cree que nunca se alcanzará la mayoría necesaria para poner al rector una moción de censura, que requiere 100 votos de un claustro de 300 para echar a andar y otros 200 después para ser aprobada. Otras fuentes consultadas por este periódico barajan la opción de intervenir, aunque ninguna ha aclarado en qué términos.

“La clave para entenderlo, al menos en parte, es que mucha gente en la Rey Juan Carlos piensa que no hay un candidato mejor que este”, señala Del Hoyo. Un profesor, prosigue, tiene tres funciones: investigación, docencia y gestión. “Hay quien piensa que Suárez lo ha hecho bien en gestión y en la docencia y que no es para tanto el problema de su faceta investigadora”. Aclara, no obstante, que no es su caso: “A mí me parece muy grave lo que ha ocurrido y así se lo he dicho al rector”. “No sé si es plagio o no, porque hay quien esgrime argumentos jurídicos. Lo que digo desde el principio es que suspendo a mis alumnos por mucho menos. Si copian un párrafo de un reportaje, no aprueban”, añade.

"El plagio existe en todas las Universidades"

Del Hoyo asegura que, aunque nunca había conocido un caso similar al que salpica al rector Suárez, este tema no le es ajeno. “Es la tercera universidad pública en la que yo he trabajado y el plagio existe en todas. No es que todos plagiemos, la mayoría no lo hace. Pero se dan casos. Me refiero a copiar un texto ya publicado de una persona y hacerlo pasar por tuyo. Y, lamentablemente, esos no tuvieron una buena resolución para la persona plagiada”.

Cuando se le insiste sobre cómo toda una comunidad universitaria está callada ante este asunto –antes de estas declaraciones suyas solo ha habido protestas de los alumnos, que han recogido 67.000 firmas desde una plataforma reivindicativa para que se marche el rector- señala: “Creo que los profesores universitarios no nos caracterizamos por la valentía. No pretendo que alguien se sienta ofendido. Pero es verdad que pronunciarse por lo que hace en alguien en otro sitio es más fácil”, considera. “Yo no sé por qué la gente calla. No me siento desleal al decir que creo que este comportamiento no se debía haber dado ni por decir que su posición está cuestionada y quizá debería dejar su cargo”.

Ante la inacción interna, las miradas se dirigen al Observatorio de la Buena Gobernanza, pero su director, Manuel Villoria, afirma que no es su competencia: "El observatorio es un centro de investigación, y no vela por la ética del campus, para ello debería existir una comisión de ética o algo parecido, pero nosotros nos limitamos a buscar proyectos de investigación sobre temas de "Good Governance". Villoria, que ha escrito sobre integridad institucional y corrupción en la Administración pública, se define como "amigo del rector" y prefiere compartir con este su opinión sobre el plagio.

Más información