Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Cinco profesores reclaman la dimisión de un rector por plagiar sus textos

Los supuestos afectados denuncian la "vergonzosa imagen" que da de la Universidad pública Fernando Suárez, al frente de la Rey Juan Carlos

E rector Fernando Suárez de la Universidad Rey Juan Carlos
La presidenta de Madrid, Cristina Cifuentes, con el rector Fernando Suárez. en la apertura del año académico de 2015.

Fernando Suárez Bilbao, rector de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid (URJC), ha sido acusado de numerosos plagios de trabajos de investigación. Cinco profesores reclaman ahora su "inmediata dimisión" tras comprobar que sus investigaciones aparecen con páginas enteras calcadas en los trabajos del responsable del campus público madrileño. Suárez Bilbao, que remite a un comunicado propio, rechaza la acusación. "Es posible que se hayan podido producir disfunciones, porque soy humano", justifica en ese escrito.

Una comparación de los textos originales y supuestamente plagiados comenzó a circular entre los autores en octubre. Un programa informático permite conocer el porcentaje exacto de copia. A veces el rector incluyó el nombre del investigador en un pie de página, pero no abrió comillas a los párrafos y párrafos idénticos. El Correo Gallego fue el primero en alertar del plagio a mediados de octubre y del que varios medios, entre ellos eldiario, han reconstruido el puzle de plagios en las últimas semanas.

 Ni la Comunidad de Madrid, ni el Ministerio de Educación ni la conferencia de rectores españoles, la CRUE, han tomado ninguna medida hasta la fecha como reclaman los plagiados. “Consideramos que la continuidad del Sr. Suárez Bilbao como rector resulta absolutamente insostenible ya que está dañando la credibilidad de la Universidad española”, sostienen en su carta los cuatro firmantes, profesores de cuatro universidades públicas: Miguel Ángel Aparicio (Barcelona), Carlos Barros (Santiago de Compostela), Ignacio Fernández Sarasola (Oviedo) y Emilio La Parra López (Alicante). A ellos se ha unido luego el catedrático de instituto Luis Barbastro, también supuestamente plagiado.

Comparación de dos textos. En negrita lo supuestamente plagiado. ampliar foto
Comparación de dos textos. En negrita lo supuestamente plagiado.

Los cinco manifiestan su “indignación ante la vergonzosa imagen” y deploran el “desconocimiento” de Suárez Bilbao “de la jurisprudencia del Tribunal Supremo en materia de violación de los derechos de autor”. Los supuestos afectados, en mayor y menor grado, superan la decena, con mayoría de profesores universitarios.

Uno de los ejemplos corresponde a uno de los firmantes de la petición de dimisión, el catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Barcelona Miguel Ángel Aparicio. 35 de las 38 páginas del artículo Revolución y Restauración en la Administración de Justicia (1874-1936), que elaboró Suárez Bilbao en 2006 cuando ocupaba el cargo de vicerrector de la misma Rey Juan Carlos, son una copia literal del libro El estatus del poder judicial en el constitucionalismo español, publicado en 1995 por  Aparicio.

 El rector leyó a los miembros del Consejo de Gobierno de la URJC un comunicado ante la “campaña de difamación y acoso” de “los de siempre” con su “peculiar puchero”, en referencia al a la crítica del claustro de profesores de su universidad. Pese al tono indignado, Suárez Bilbao reconoce: “Es posible que se hayan podido producir disfunciones, porque soy humano, y trabajamos con mucho material de aluvión y en equipos de investigación, pero rechazo el alcance que se está dando a esta cuestión”.

Los autores del comunicado cargan contra las palabras del rector. Defienden que su explicación “está plagada de falsedades, como la de considerar que no hay plagio sin lucro (lucro que, por otra parte, se puede obtener de forma indirecta, a través de proyectos de investigación y percepción de complementos económicos) y confundiendo, con manifiesta ignorancia, la propiedad industrial con la propiedad intelectual”. Por eso los firmantes piden que intervenga el Ministerio de Educación -a través de la Dirección General de Universidades-, el Consejo de Gobierno de los rectores y la Comunidad de Madrid.

Existen distintos grados de supuesto plagio, pues a un texto principal se agregan trozos de otros textos. Por eso Francisco Javier Sanz Larruga, catedrático de Derecho Administrativo en A Coruña, descarta acudir a los tribunales y tampoco se ha sumado de momento al comunicado de protesta, porque "solo afecta muy ligeramente a un trabajo mío secundario de 1997". Aunque se muestra categórico: “No se trata tanto de preservar los derechos patrimoniales de las obras intelectuales –cuyos beneficios económicos, salvo algunos manuales, suelen ser ínfimos- , sino de sus legítimos derechos morales. Es la única satisfacción intelectual que nos queda”.

Los rectores "estudiarán con los nuevos datos" la situación

La Asociación de Constitucionalistas de España y el Departamento de Derecho Constitucional de la Universidad de Barcelona han emitido comunicados repudiando la actuación del rector y pidiendo que se adopten medidas por el plagio. Los autores tienen “cero” esperanza en la vía de la comisión interna “porque ha sido nombrada por el rector, es juez y parte”, subraya Carlos Barros, medievalista en Santiago de Compostela y otro de los firmantes del comunicado. Enseña que la copia es “literal” y a trozos”. A su artículo La peregrinación a Santiago. Aproximación global, publicado en 2003, Suárez Bilbao, dice Barros, ha añadido un 10% en un libro de 2014. Barros ha creado un grupo que sigue las novedades del plagio en Internet. “Se han apuntado 300 personas, muchas de otros países. El caso suscita mucha expectación”.

Una intervención del Ministerio y de los rectores

Más allá de la larga travesía judicial, hay otras opciones pendientes. “Quienes tendrían que actuar, y de oficio, son los rectores; la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA), que tendrá que examinar si ha concedido la acreditación con trabajos falsos", afirma el plagiado Ignacio Fernández Sarasola, titular de Derecho Constitucional en Oviedo que también está en el grupo que reclama la "inmediata dimisión" del rector. "También la Comisión Nacional Evaluadora de la Actividad Investigadora (CNEAI), debería revisar los sexenios a partir de sus plagios, y desde luego el Gobierno regional de Madrid”, prosigue el autor

El ministro de Educación opina que las competencias son de Cifuentes

 El 22 de noviembre el ministro de Educación, Íñigo Méndez de Vigo, aseguró que desconocía el caso. Ocho días después, PSOE y Ciudadanos le preguntaron en la Comisión de Educación en la que compareció. Ahí Méndez de Vigo señaló: “La alta Inspección del Estado no tiene competencia alguna. Esto escapa a lo mío". Sin embargo, la ANECA y el CNEAI dependen de su cartera. El ministro estimó que es la Comunidad de Madrid quien “tiene competencias” en este caso. Los alumnos, por su parte, llevan más de 2.500 firmas recogidas pidiendo su dimisión.

El Gobierno de Cifuentes, también del PP, tampoco reacciona. Un portavoz de la Consejería de Educación, que encabeza Rafael Van Grieken (antiguo director de la ANECA), explica que no se va a actuar porque “se trata de un tema interno y hay autonomía universitaria”. El mismo motivo que ha esgrimido la Mesa de la Asamblea regional para frenar preguntas de Podemos a su Ejecutivo. Ahora Podemos se propone que Suárez Bilbao dé explicaciones en la comisión regional de Educación.

En el comunicado de los supuestos plagiados se pide también "un pronunciamiento inequívoco" de la conferencia de rectores españoles, la CRUE. Además de miembro, Fernando Suárez es vocal de la comisión permanente de este organismo. El presidente de la conferencia de rectores, Segundo Píriz, ha indicado a EL PAÍS que la CRUE “estudiará con los nuevos datos la situación del caso. "Hablaremos con el rector de la Rey Juan Carlos para que dé su punto de vista. Se tomará la decisión oportuna”.

Más información