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Un mariscador encuentra el teléfono móvil de Diana Quer

El celular estaba cerca del lugar en el que se perdió el rastro de la joven desaparecida

Diana López-Pinel, madre de la joven desaparecida Diana Quer, con una fotografía de su hija

El móvil de Diana Quer, la joven madrileña que desapareció el pasado 22 de agosto, ya está en manos de la Guardia Civil, tal como han indicado fuentes de la investigación. Un mariscador lo ha encontrado este jueves, según responsables de la cofradía de Rianxo, en una zona probablemente próxima al muelle de Neixón (Boiro) y lo ha entregado a la policía judicial. Es un iPhone 6 de color blanco que los investigadores están analizando ya.

Un vecino de Boiro de 38 años, mariscador que lleva solo una temporada en el oficio, se lo ha encontrado a primera hora cuando trabajaba buscando berberecho debajo del puente de la autovía de O Barbanza. Aunque la policía judicial de la Guardia Civil le ha indicado expresamente que no haga declaraciones y no revele la ubicación exacta a la prensa, la presidenta de las mariscadoras ha asegurado que él acostumbra trabajar en la costa de Neixón y justo enfrente de Taragoña (Rianxo), situada al otro lado del viaducto y donde se llevaron a cabo los rastreos más intensos por parte de la Guardia Civil en busca de pistas de la muchacha de 18 años en septiembre. Boiro es el ayuntamiento vecino de Rianxo, separados en este extremo por un brazo estrecho de agua (en la zona norte de la Ría de Arousa) poco profundo y abundante en arena y fango, donde se marisquea y sobre el que se levanta el puente de la autovía que vertebra la comarca.

Según un portavoz de la cofradía de mariscadores de Rianxo, aquí los teléfonos móviles, entre otros objetos pequeños, aparecen con relativa frecuencia entre el limo. "Son de marineros o de gente que los pierde en esa zona". Pero a este trabajador del mar que lleva un año en el oficio, esta mañana, le han saltado las alarmas y enseguida ha sospechado que se trataba del de Diana Quer, porque la Guardia Civil había buscado pistas cerca, en especial en la orilla de enfrente, con perros adiestrados. Al principio, según algunos compañeros de faena, el hombre ha dudado de si entregarlo en el cuartel "porque temía meterse en un lío". Pero este mismo jueves, después de pasar por la lonja a vender los moluscos y cuando se ha ido a comer, ha avisado a la policía judicial y esta ha acudido rápidamente a recoger el terminal a su casa.

La Guardia Civil barajaba la hipótesis de que la persona que se llevó a Diana, supuestamente en coche, hasta un lugar distante de A Pobra unos 20 kilómetros, en dirección Taragoña (y pasando necesariamente por Boiro, que está en medio), conducía con el objetivo de llegar a una casa y no a un descampado, ni a una zona portuaria o una fábrica en ruinas. El hallazgo del móvil, adelantado por el diario La Voz de Galicia, puede ayudar en este sentido al trabajo de los investigadores.

Después de sucesivas batidas, los agentes de la Policía Judicial de A Coruña y de la UCO (Unidad Central Operativa de la Guardia Civil en Madrid) determinaron que el escenario de la desaparición de la joven, donde presuntamente acabó apagándosele ese teléfono por falta de batería hacia las cuatro de la madrugada, pudo ser alguna vivienda de las que existen en el entorno de ese lugar, Taragoña, señalado por el repetidor de telefonía. Esta sospecha no es sino consecuencia de la falta de indicios con la que se han visto obligados a seguir adelante los investigadores, desde que la turista madrileña faltó de su chalé de A Pobra do Caramiñal en la madrugada del 22 de agosto.

Un mes después de que la joven que veraneaba en A Pobra desapareciese sin dejar rastro, la Guardia Civil activó de manera artificial el teléfono de la chica tras conseguir una autorización del juzgado de Instrucción 1 de Ribeira (A Coruña), que lleva la causa. El terminal estaba desaparecido, pero el objetivo era acceder en la distancia a información (sobre todo, mensajes) que pudiese arrojar luz sobre unas pesquisas que estaban en punto muerto. Ahora, sin embargo, el hallazgo del móvil cuyo contenido, en buena parte, ya se conoce marca un punto de inflexión en el rumbo de la búsqueda. Es el primer vestigio material que aparece, y señala que algo aconteció en el lugar en el que se le perdió la pista a la joven madrileña. O unos cientos de metros antes de donde se creía, es decir, en Neixón. En este entorno, el móvil de Diana Quer se apagó y ningún otro repetidor, después del situado en las proximidades de Taragoña, aportó màs información sobre su paradero.

Según las indicaciones de miembros de la cofradía, que en principio informaron de que el hallazgo se había producido en Taragoña, el lugar más probable donde ha podido encontrarse el teléfono está prácticamente bajo el viaducto, cerca de un muelle y de la desembocadura de un pequeño río, porque allí trabaja normalmente el mariscador que se lo ha topado. Existen en las proximidades zonas boscosas, áreas despobladas de viviendas, pequeñas playas cubiertas de rocas y fango y algunas ruinas.

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