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La agenda internacional de Rajoy complica la investidura

La agenda internacional y política dificulta la investidura antes del 31 de octubre

La gestora que dirige el PSOE tiene 24 días para culminar el giro hacia la abstención en una hipotética investidura de Mariano Rajoy —hasta la fecha límite para la disolución de las Cortes, el 31 de octubre— y la mitad de tiempo para convencer a sus militantes de la conveniencia del viraje. El líder del PP tendrá, a partir del momento en que los socialistas adopten formalmente esa decisión, menos de 10 días para ser investido en el Congreso. Todo ello con una agenda política cargada de acontecimientos y compromisos internacionales.

El presidente en funciones, Mariano Rajoy, este jueves. Ampliar foto
El presidente en funciones, Mariano Rajoy, este jueves.

El primer e imprescindible paso para desatascar el actual bloqueo político tendría que ser la aprobación, en el comité federal del PSOE, de la abstención para una hipotética investidura de Rajoy. El PSOE rectificaría así el unánime no al PP y a Rajoy que ese órgano aprobó en diciembre, se ratificó en julio y que ningún dirigente socialista había cuestionado hasta ahora. Al menos de forma pública.

Para fijar la fecha de ese comité federal hay un escollo notable: el 15 de octubre son las primarias en el PSC. Teóricamente puede celebrarse la reunión del comité ese día, pero sería inconveniente la coincidencia (en el comité había hasta ahora 23 miembros del PSC). Si fuera así y si se mantiene la tradición de que sea en sábado, habría que ir hasta el 22 de octubre. El resultado de esas primarias del PSC tiene una repercusión sobre el comité federal, porque los socialistas catalanes mantienen el no y está por ver si sus diputados rompen en el Congreso la disciplina de voto.

Hasta entonces, el presidente de la gestora del PSOE, Javier Fernández, y el resto de su equipo tendrían que hacer pedagogía entre sus militantes, a pesar de que ya han descartado expresamente pedirles opinión en una consulta como la que se hizo en febrero cuando pactaron con Ciudadanos. Fernández podría hasta entonces negociar con Rajoy, continuando con las conversaciones iniciadas este jueves y desveladas por EL PAÍS. En todo caso, al no ser una abstención pactada o con más condiciones, como la aprobación de Presupuestos, esa negociación está limitada y afectaría fundamentalmente a los calendarios.

La semana del 18 de octubre se aprobaría en el Congreso la reforma de la ley electoral que acorta los plazos en caso de disolución de las Cortes por imposibilidad de formar Gobierno y otras normas básicas económicas para mitigar el bloqueo, como la reforma de la ley estabilidad y la convalidación del decreto que adapta el impuesto de sociedades a las exigencias de la UE.

El 20 y el 21 de octubre, Rajoy estaría en Bruselas en una cumbre europea, en la que podría ser su última presencia como presidente en funciones en un encuentro internacional de este tipo.
Una vez aprobada la abstención en un comité federal, el viraje del PSOE deberá ser notificado al Rey, para que hiciera una ronda para constatar que hay posibilidades de una investidura. Esa ronda puede hacerse en un solo día, de forma presencial o con todos o solo con una parte de partidos porque el método no está concretado en el artículo 99 de la Constitución. La costumbre hace que sea en varios días, con portavoces parlamentarios y de forma presencial. En este caso, se supone que iría Javier Fernández como presidente de la gestora, aunque podría ser el portavoz socialista.

El PSOE tendrá que decidir luego si Antonio Hernando defiende como portavoz en la tribuna la abstención, tras haber defendido con fuerza hasta ahora el no. En caso contrario, debería nombrar un nuevo portavoz. Desde que el Rey encargue a Rajoy someterse a la investidura no hay plazo para convocar el pleno, pero suelen ser dos días. La presidenta del Congreso, Ana Pastor, debería de convocar ese pleno sobre el 25 de octubre. Convocado el pleno, el artículo 99 de la Constitución exige una votación para mayoría absoluta y una segunda a las 48 horas. Es decir, dos días como mínimo que pueden llevar al 28 o 29 de octubre, siempre según cálculos aproximados.

Si la investidura sale adelante con el apoyo de Ciudadanos y un mínimo de 11 abstenciones del PSOE, Rajoy tomaría posesión al día siguiente y formaría Gobierno de inmediato. El Rey debe estar presente en las tomas de posesión y firmar en España los decretos de nombramiento.

Asistencia a la cumbre iberoamericana

En el último tramo del apretado calendario para este octubre hay otra cita que puede dificultar la investidura: la cumbre iberoamericana en Cartagena de Indias (Colombia) entre el 28 y el 29 de octubre. Es un foro impulsado por España al que siempre asisten el Rey y el presidente del Gobierno (excepto en una ocasión) y en el que ahora estaba prevista la participación de Felipe VI y Mariano Rajoy. Fuentes de La Moncloa habían asegurado a comienzos de esta semana que tenían marcadas esas fechas en el calendario y que su intención era acudir. Ahora ese viaje institucional está en el aire y La Moncloa estudia todas las alternativas. Podría suceder que al final Rajoy tuviese que suspender el desplazamiento y que acudiese solo el monarca, aunque resultase raro una investidura de un presidente en España con el jefe de Estado fuera del país.

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