Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

El propietario de S’Espalmador ofrece la venta de la isla a Formentera por 18 millones

La Administración insular y el Gobierno balear se reunirán en septiembre para explorar las posibilidades de colaborar en la adquisición

Palma de Mallorca

El arquitecto catalán Norman Cinnamond y su hermana, dueños del islote balear de S’Espalmador, han ofrecido la propiedad de este espacio natural protegido al Consell de Formentera por 18 millones de euros. Desde hace casi un año, se hallan en conversaciones con el Consell para que compre la isla y pase a ser de titularidad pública. La Administración insular y el Gobierno balear se reunirán en septiembre para explorar las posibilidades de colaborar en la adquisición, que Formentera no puede asumir en solitario.

Vista del islote de s'Espalmador.

Cinnamond explica que desde hace varios meses negocia con el Consell para que compre el islote. Él y su hermana Rosy han rebajado el precio de los 24 millones de euros que pedían hace un año a 18 millones para facilitar que la Administración se quede con él. “Sería lo más apropiado para poder preservar la isla como se merece”, dice el arquitecto, quien precisa que todavía no se ha llegado a ningún acuerdo, pese a que la Administración se encuentra “muy interesada”.
S’Espalmador fue comprado por el británico Bernard Cinnamond, abuelo del arquitecto, en 1932 a Carlos Tur, su entonces propietario. La venta del islote, de 137 hectáreas y que forma parte del Parque Natural de Ses Salines, fue cerrada por 42.500 pesetas.

A mediados de este mismo mes, un incendio causado por una bengala lanzada desde un yate que fondeaba en la zona quemó casi una hectárea de este espacio natural y reabrió el debate sobre su titularidad. Jaume Ferrer, presidente del Consell de Formentera, asegura que la compra es una opción “que no se puede dejar escapar”, aunque el precio resulta elevado y no puede ser asumido por la institución. En mayo, los propietarios les ofrecieron hacerse con ella por 18 millones en un solo pago o 20 millones fraccionados.

La Administración insular escribió entonces al Gobierno balear pidiendo una reunión para estudiar la compra y la posibilidad de pedir ayuda al Ejecutivo central y a la UE. “Que estamos interesados es una cosa; el problema es cómo afrontarlo”, dice Ferrer, quien recuerda que el importe iguala el presupuesto anual de que dispone el Consell. La consejera de Presidencia y portavoz del Gobierno balear, Pilar Costa, comparte que es una oportunidad única, pero reconoce que su Ejecutivo tampoco puede asumir en solitario la adquisición. Las opciones abiertas pasan por pedir ayuda al Gobierno nacional y a las instituciones europeas. “Como el Ejecutivo central está en una situación de interinidad no hemos hecho todavía ningún movimiento”, precisa Costa.

“Nosotros preferiríamos que lo comprara la Administración, pero si no tenemos ningún trato cerrado y hay otro que lo compra, no nos podemos cerrar en banda”, subraya Cinnamond, quien solo ha negociado de momento con el Consell de Formentera: “Son los que están realmente afectados por el tema”.  Para los propietarios, la compra por el Consell es la mejor solución porque “podrán controlar todas las actuaciones ilegales que se realizan en la isla”. Pese a todo, si el islote fuese adquirido finalmente por un particular, las protecciones medioambientales “van a misa” porque está amparado tanto por la normativa estatal como por la autonómica, que regulan los usos del espacio y prohíben construir allí.  

Pese a ello, el presidente del Consell ve un riesgo en que vaya a manos privadas y los compradores puedan tener otras ideas respecto a la isla y carezcan de “la misma sensibilidad” con la conservación que muestran los actuales propietarios. Sin embargo, ya sea de titularidad pública o privada, Cinnamond lo tiene claro: “En S'Espalmador no se puede construir nada; no sufran. No van a hacer ningún hotel de diez plantas”.

Más información