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Tres años sin explicación de la tragedia del Alvia

Los maquinistas exigen que los accidentes ferroviarios se investiguen en España como los aéreos después de las resoluciones que cuestionan las pesquisas sobre Angrois

Un Alvia pasa, tres años después, por la curva del accidente de Santiago.

“Con lo que he provocado prefiero morir”. Las desesperadas palabras derramadas sobre las mismas vías de Angrois por el maquinista Francisco José Garzón hacia las nueve de la noche del 24 de julio de 2013 parecían despejar toda duda sobre la causa de la peor tragedia ferroviaria ocurrida en España en los últimos 40 años. Un terrible error humano aparentemente inevitable, tomar a 190 kilómetros por hora una cerrada curva que requería una velocidad máxima de 80, había segado la vida de decenas de personas. Las certezas, sin embargo, duraron poco y tres años después tanto las víctimas del Alvia, con las que los gobiernos de Mariano Rajoy y Alberto Núñez Feijóo se volcaron durante los primeros días, como los compañeros de profesión de Garzón cuestionan firmemente la seguridad del trayecto y exigen a gritos que se depuren responsabilidades políticas.

“El ser humano puede fallar pero nunca el fallo puede tener unas consecuencias como las de hace tres años. Solo las tiene si se hacen las cosas mal. Aquí hubo falta de previsión y no se cumplieron las directivas europeas que exigen realizar una evaluación de riesgos antes de iniciar las operaciones en la línea”, incide Juan Jesús García Fraile, secretario general del sindicato de maquinistas Semaf España y portavoz de estos profesionales a nivel europeo. Tanto Fraile como Jesús Domínguez, presidente de la Plataforma Víctimas Alvia 04155, confían en que algún día, por muchas dificultades que se encuentren, “se llegará a la verdad”.

Dos recientes resoluciones oficiales de distintos ámbitos han multiplicado las dudas sobre las investigaciones que se abrieron horas después de que descarrilara el Alvia a las puertas de la estación de Santiago, dando la razón a víctimas y trabajadores ferroviarios. En mayo, la Audiencia Provincial de A Coruña, el mismo tribunal que revocó dos veces la imputación de cargos y técnicos del Ministerio de Fomento, ordenó al juzgado de instrucción número 3 de la capital gallega que reabriese el caso, ya que considera que el juez Andrés Lago Louro cerró las pesquisas, con el maquinista como único culpable, sin profundizar lo suficiente en la influencia que el diseño de la seguridad en ese tramo ferroviario pudo tener en el siniestro.

"En el sumario hay peritajes que no tienen credibilidad"

S. V.

Las víctimas confían en que las dos resoluciones que cuestionan la investigación del accidente se traduzcan en un "giro" en la instrucción judicial que amplíe el número de responsables más allá del maquinista. "En el sumario hay informes elaborados por peritos nombrados por el Gobierno y la Xunta que tienen tan poca credibilidad como la investigación de la CIAF. El único perito independiente es el que ha dicho que la curva tenía deficiencias de seguridad y su dictamen no ha sido tenido en cuenta", recuerda Cristobal González Rabadán, de Apafas.

Fomento, que defiende el "compromiso" de la exministra Pastor con las víctimas, insiste en que las pesquisas de la CIAF no buscaban "culpables" sino solo "recomendaciones" de mejora y sostiene que no se pueden repetir porque el Gobierno no tiene potestad para darle esa orden a un organismo "independiente".

Las asociaciones de afectados han convocado para este domingo a las 11 horas una concentración de protesta en la plaza del Obradoiro de Santiago en la que reclamarán "responsabilidades políticas" a PP, PSOE, Adif y Renfe. A las 19 horas volverán a la fatídica curva de Angrois para depositar flores y llorar la tragedia. Les acompañarán los vecinos de la zona, los primeros que bajaron a las vías hace tres años para asistir a los heridos.

La de la Audiencia coruñesa es una conclusión parecida a la que ha llegado la Agencia Ferroviaria Europea, que en un informe que le encargó la Comisión Europea y que acaba de salir a la luz critica duramente la investigación técnica realizada por el Ministerio de Fomento. El ente comunitario afirma que las pesquisas que el Gobierno de Rajoy encargó a la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) no fueron independientes y pasaron de puntillas por las consecuencias que la gestión de la vía por parte de Fomento pudo tener en la tragedia en la que murieron 80 personas.

El portavoz de los maquinistas europeos alaba el contenido del informe de Bruselas y exige al Gobierno que los accidentes ferroviarios se investiguen como los aéreos. Fraile reclama que se equipare la CIAF a la comisión de investigación de accidentes aéreos en “independencia, confidencialidad y recursos humanos y materiales”, con el objetivo de que en las indagaciones participen expertos en ámbitos como la conducción, la circulación, el mantenimiento de infraestructuras o la organización de equipos que puedan investigar lo ocurrido con verdadera autonomía.

Cristóbal González Rabadán, superviviente del siniestro, no tiene fuerzas para acudir a la curva de Angrois por el tercer aniversario. Como presidente de una de las dos asociaciones de víctimas, la Asociación de Perjudicados por el Accidente Ferroviario Alvia Santiago (Apafas), confiesa que tras “las buenas palabras y consejos” de aquellos primeros días ahora se siente “abandonado” por los responsables políticos, hundido en la “indefensión” y con un fino hilo de confianza en la justicia que espera que no se rompa. “Después del accidente, me estuve reuniendo con la ministra de Fomento, Ana Pastor, una vez al mes pero cuando vi cómo se movían los políticos en este país, tuve que dejarlo", relata. "Llegaron a decirme en mi cara que el accidente había sido inevitable y todos sabemos que no es verdad”.

Desde que el 25 de julio de 2013 Pastor proclamó como “muy importante” que “los familiares, las víctimas y los ciudadanos tengan un conocimiento de qué es lo que ha ocurrido”, los afectados han visto a cargos imputados de Adif negándose a declarar, a peritos haciendo un corta y pega de otros informes y a PP y PSOE bloqueando comisiones de investigación en el Congreso y en el Parlamento gallego. Hace solo unos días, la ya exministra de Fomento, honrada por su partido con el cargo de presidenta del Congreso, evitó sentarse con ellos cara a cara tras el comprometido informe de Bruselas. 

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