Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

PP y Ciudadanos pactan el control del Congreso presidido por Pastor

El rechazo de los nacionalistas cierra la vía a la candidatura de Domènech y hace difícil la de Patxi López

Pío García-Escudero vuelve a ser la propuesta popular para dirigir el Senado

Ana Pastor, cadidata del PP para presidir el Congreso.

La XII Legislatura arranca este martes con la constitución del Congreso y con el primer pacto tras las elecciones del 26 de junio: el cerrado este lunes entre Mariano Rajoy y Albert Rivera para la Presidencia de la Cámara baja y el control de la Mesa. Rajoy puede situar al frente del Congreso a alguien de su estricta confianza, Ana Pastor, y Ciudadanos tendrá dos puestos en la Mesa, pese a que no le correspondía ninguno. El acuerdo depende de que no haya pacto del resto de partidos.

A las 10 de la mañana el Congreso abrirá oficialmente la XII legislatura, la única que nace de la repetición de unas elecciones y sin una perspectiva clara de quién gobernará España. O si será necesario convocar unas nuevas elecciones, tras otra legislatura fallida. Por el momento, este lunes se cerró ya un pacto, el de PP y Ciudadanos para intentar controlar el Congreso, pero tampoco es totalmente seguro que se pueda cumplir.

En pleno periodo de espera en la negociación de Rajoy para ser investido presidente del Gobierno, el líder del PP y el de Ciudadanos, Rivera, cerraron el acuerdo tras varias llamadas. El pacto consiste en que el PP tenga tres puestos en la Mesa, incluido el presidente; Ciudadanos, dos; el PSOE otros dos y Podemos dos. Es decir, el centroderecha volvería a asegurarse la mayoría del órgano de gobierno del Congreso.

En diciembre el pacto lo firmaron entre el PP, el PSOE y Ciudadanos, lo que aseguraba el cumplimiento en la sesión constitutiva. Este está pendiente de que el resto de grupos no logre un difícil acuerdo alternativo que podría arrebatar la presidencia al PP. Salvo cambios, es muy difícil una mayoría alternativa con PSOE, Podemos, nacionalistas e independentistas, y Pastor será elegida en segunda vuelta. El PNV se abstendrá; Convergència se votará a sí misma en la primera vuelta y no ha aclarado qué hará en la segunda y ERC se abstendrá.

Eso descarta a Xavier Domènech, candidato de Podemos, y deja alguna remota opción para el socialista Patxi López. Ciudadanos quería inicialmente que volviera a cumplirse la doctrina de que el presidente de la Cámara no pertenezca al grupo mayoritario, pero terminó por ceder y aceptar que sea del PP, a cambio de que el partido de Rivera tenga dos puestos en la Mesa que no le correspondían. Lo que sí pudo hacer Rivera es vetar dos nombres que Rajoy le propuso: el ministro del Interior, Jorge Fernández, y la secretaria general del PP, Dolores de Cospedal. El primer porque todos los partidos, incluido Ciudadanos, han pedido su dimisión y la segunda por ser demasiado partidista.

Finalmente, Ciudadanos aceptó con agrado el nombre de Ana Pastor, ministra de Fomento en funciones. Con esta propuesta, Rajoy vuelve a apostar por colaboradores que le han acompañado siempre y en su núcleo duro más próximo. Pastor es de plena confianza de Rajoy, que se asegura ese control del Congreso en un momento difícil. Dejará vacante el ministerio, porque no puede cubrirse ese hueco. Ya está vacante el que dejó José Manuel Soria.

Segunda vuelta

Para que este martes se cumpla el pacto, el resto de partidos no deben votar juntos. Primero se votan todos los candidatos propuestos y si ninguno obtiene mayoría absoluta hay una segunda vuelta con los dos más apoyados.  Pastor tiene asegurados 169 de PP y Ciudadanos, frente a 181. Sin embargo, el resto de la Cámara tiene difícil funcionar como un solo bloque por falta de acuerdo, sobre todo por la reticencia de los soberanistas e independentistas. El PSOE defiende que Patxi López vuelva a ser elegido y por eso intentó un acuerdo con Ciudadanos y Podemos. Pero los de Pablo Iglesias iniciaron su propia vía, mientras negociaban con el PSOE, para proponer a su diputado Xavier Domènech.

Pretendía sumar los votos de Convergència, PNV y ERC para poner al PSOE en la tesitura en segunda vuelta de tener que optar entre Domènech y el candidato del PP. Pero su objetivo fracasó porque PNV y Convergència no le apoyarán y ERC es muy reticente y, según su diputado Gabriel Rufián la propuesta de Podemos “es inviable a sabiendas” y “Ana Pastor tiene mayoría para ser presidenta”. Convergència depende del PP para tener grupo parlamentario propio, y parece que lo tiene garantizado. Por eso, no apoya a López ni a Domènech en primera vuelta y deja en el aire el suspense de qué hará en la segunda. 

Al PSOE le irritó lo que considera deslealtad de Podemos al haber negociado a sus espaldas con el resto de grupos el nombre de Doménech. Según su versión, cuando Íñigo Errejón se lo comunicó al socialista Antonio Hernando, ya habían hablado de ello con otros grupos y hasta con el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont. Salvo acuerdo de última hora, López pasará a una segunda vuelta frente a la candidata del PP, pero probablemente será elegida Pastor con mayoría simple. Iglesias propuso este lunes al PSOE un acuerdo de reciprocidad, es decir, el compromiso mutuo de apoyar al que de ellos pase a la segunda vuelta. Los socialistas consideran que ese acuerdo ya no tiene sentido porque López es el que tiene asegurados más votos en primera vuelta.

 

Más información