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Los agresores de una joven en Pamplona grabaron la violación

El juez envía a prisión a los cinco arrestados por agredir colectiva y sexualmente a una chica de 19 años en los Sanfermines

Miles de personas muestras sus manos en alto durante la concentración en la Plaza del Ayuntamiento de Pamplona contra la agresión sexual de la joven. Atlas

El juez de guardia de Pamplona ha decretado este sábado el ingreso en prisión provisional comunicada y sin fianza de los cinco detenidos por haber violado a una joven de 19 años la madrugada del día 7 en la capital navarra, según el comunicado del Tribunal Superior de Justicia de Navarra.

El titular del Juzgado de Instrucción número 4 de Pamplona, imputa a los investigados delitos de agresión sexual y robo con violencia.

Según el auto, que puede ser recurrido, resulta “indiciariamente acreditado” que sobre las 3.00 horas del 7 de julio los cinco investigados, naturales de Sevilla, J.A.P.M., J.E.D., A.J.C.E., A.M.G.E. y A.B.F., contactaron con la víctima, de 19 años, en la plaza del Castillo y la acompañaron hasta el coche en el que pernoctaba.

En el camino, aprovechando que estaba abierto el portal número 5 de la calle Paulino Caballero, sujetaron a la joven “por las muñecas” y la obligaron a entrar. La rodearon y, “valiéndose de su superioridad física y de la imposibilidad” de la víctima “de pedir auxilio”, realizaron varias agresiones sexuales “mientras grababan los hechos”. Luego, le quitaron el móvil de la riñonera y abandonaron el lugar. Los cinco detenidos, entre los que hay un guardia civil que ha sido apartado del cuerpo, se acogieron a su derecho a no declarar.

El magistrado resuelve que concurren todos los requisitos para decretar la prisión preventiva. Y que “existen méritos bastantes” para estimar responsables de dichos delitos a los cinco encausados. Ve “muy claro” el relato de la víctima de la mecánica de los hechos y la imposibilidad de pedir auxilio tanto por tratarse de un lugar aislado como por la “desproporción física”. E indica que en la grabación “se aprecia la participación colectiva de todos ellos”.

En el auto, el juez explica que acuerda el encarcelamiento provisional dada la "extrema gravedad de los hechos", la necesidad de protección a la víctima, "así como las elevadas posibilidades de eludir la acción de la justicia ante la gravedad de las penas que en su día pudieran imponerse, así como la posibilidad de reiteración delictiva a la vista de la propia mecánica de los hechos, cometidos en grupo y utilizando además medios audiovisuales".

El guardia civil arrestado estaba recién graduado en la escuela de Baeza (Jaén) y destinado en Córdoba. Ha sido "apartado temporalmente del servicio", pero que si finalmente resulta condenado será expulsado, según fuentes del cuerpo. "Si con la instrucción del sumario se confirman los indicios de su participación, al margen de las responsabilidades penales, la Guardia Civil aplicará el régimen disciplinario interno, que posiblemente implicará su expulsión del cuerpo", han asegurado.

La agresión ocurrió en la madrugada del jueves el primer día de los Sanfermines, Horas después, tras la denuncia de la víctima y gracias a los datos aportados por ella, agentes de la Policía foral localizaron en la plaza de toros de Pamplona, en la suelta de vaquillas posterior al encierro, a cuatro hombres que coincidían con la descripción y cuyo seguimiento policial llevó a detectar a un quinto en un coche aparcado en las inmediaciones.

Los cinco fueron detenidos el mismo día en una actuación coordinada y llevada a cabo por la Policía foral y la Policía Municipal, encargada de la investigación.

La misma tarde del día 7, se celebró una de las manifestaciones más multudinarias que se recuerdan en Pamplona. Decenas de miles de personas volvieron a llenar la plaza consistorial y a teñirla de rojo y blanco, pero esta vez nadie esperaba el chupinazo. La concentración era un grito de repulsa ante otra agresión sexual más en las fiestas de San Fermín. Al mismo tiempo fue una muestra de la concienciación general ante un tema en el que el ayuntamiento de la capital navarra ha establecido la "tolerancia cero".