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Euskadi renuncia al ‘fracking’ por su inseguridad medioambiental

El Gobierno vasco descarta el uso de esta técnica de extracción de gas en su Estrategia Energética 2030

La consejera de Competitividad, Arantza Tapia, antes de comparecer este jueves en la sede del Gobierno vasco.
La consejera de Competitividad, Arantza Tapia, antes de comparecer este jueves en la sede del Gobierno vasco.

El Gobierno vasco renuncia definitivamente al uso del fracking para la extracción de gas por ser una técnica que "no ofrece a día de hoy garantías medioambientales ni sociales". La prohibición del fracking, que está recogida en una ley promulgada por el Parlamento vasco, se incluye también en la Estrategia Vasca de Energía 2016-2030 que este jueves ha aprobado el Ejecutivo que preside Iñigo Urkullu.

"Como hasta ahora, vamos a usar única y exclusivamente técnicas convenciones en exploraciones y posibles explotaciones de gas natural", ha explicado la consejera de Desarrollo Económico y Competitividad, Arantza Tapia, durante la exposición de la estrategia energética del Gobierno vasco.

El País Vasco refuerza así su rechazo a la utilización de la fractura hidráulica para extraer hidrocarburos del subsuelo de esta comunidad autónoma. Tapia ha explicado que para la obtención de gas natural el Ejecutivo vasco impedirá el uso de técnicas no convencionales, como el fracking, porque "no da garantías de que sea respetuosa con el medio ambiente". De este modo, decae el permiso de exploración que se había tramitado ante el Gobierno vasco para sondear el subsuelo en una zona ubicada al norte de Burgos que afectaba a territorio alavés, según ha anunciado la consejera, quien ha precisado que esta decisión no implica pérdida económica alguna para las arcas públicas vascas.

El fracking, un método de extracción de hidrocarburos consistente en inyectar a través de pozos agua, arena y productos químicos a gran presión para sacar el petróleo y gas de las rocas, no se ha empleado aún en España, aunque algunos permisos de investigación contemplan usarlo. Sin embargo, el Ejecutivo de Rajoy ha legislado para intentar incentivar su empleo argumentando que así se podría reducir la dependencia energética de España.

El País Vasco, en cambio, aprobó en junio de 2015 una ley autonómica que pone trabas a esta controvertida técnica. El Parlamento autonómico, a instancias de una iniciativa legislativa popular, aprobó una ley antifracking con los votos del PSOE, EH Bildu y PP (el PNV y UPyD se abstuvieron). En abril pasado, el actual Gobierno central en funciones acordó interponer un recurso ante el Tribunal Constitucional contra la normativa vasca, cuya aplicación está paralizada hasta que no se pronuncie el alto tribunal.

La estrategia energética de Euskadi para los próximos cinco lustros, además de renunciar al fracking, contiene medidas dirigidas a mejorar la política de ahorro y eficiencia energética de Euskadi para lograr el objetivo de "consumo cero de petróleo para usos energéticos" en el año 2050, con las energías renovables como principal fuente de suministro energético y con el gas natural como energía de transición.

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