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Baleares busca 489 botes de judías con toxina botulínica en manos de consumidores

El Gobierno insular hace un llamamiento urgente a los consumidores para que no los abran

Estantería de conservas con el espacio de judías blancas cocidas vacío de un supermercado BonPreu.

El Gobierno de Baleares ha hecho un llamamiento urgente a la población para que devuelvan sin abrir los 489 botes de judías blancas con toxina botulínica que han sido vendidos en tiendas de las islas y están en manos de consumidores. La consejera de Salud, Patricia Gómez, ha precisado que han sido retirados de los supermercados 7.056 botes, pero que aún están sin localizar 238 envases vendidos en Ibiza y otros 251 que se han despachado en Mallorca y Menorca. La retirada masiva de estos productos se produjo tras la intoxicación botulínica que afectó la semana pasada a dos bomberos de Girona.

El Centro Nacional de Alimentación de la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimenticia y Nutrición ha confirmado la presencia de toxina botulínica en el lote L-146-16 de judías blancas cocidas de la marca Bonpreu, envasado por Hermanos Cuevas, S.A., en bote de vidrio de 400 gramos, con fecha de consumo preferente 31-12-2021, y distribuido en Baleares bajo la marca IFA Eliges. 

El Gobierno regional ha recomendado que, si ya se ha consumido este alimento y presentan manifestaciones digestivas, oculares o fatiga, deben acudir a los servicios de urgencias puesto que cabe recordar que dos bomberos han sido hospitalizados en Girona después de compartir una comida en la que estaba presente este producto.

El botulismo es una intoxicación poco frecuente pero grave, que se asocia con la producción de una toxina en algunos alimentos en los que se han desarrollado determinadas bacterias del género Clostridium. Se asocia normalmente con alimentos en conserva esterilizados de forma incorrecta y con otros tipos de alimentos en los que no se respetan las condiciones de conservación en refrigeración y se comen sin cocinar. Los signos de intoxicación pueden aparecer entre 12 y 36 horas después de la ingesta del alimento contaminado, aunque existen casos descritos a las dos horas e incluso a los ocho días.

Los dos bomberos, que se encuentran ingresados en la Unidad de cuidados intensivos del Hospital Josep Trueta de Girona en estado grave pero estable, compartieron la comida, que consistió en una ensalada casera a base de tomate, cebolla, migas de bacalao, pimiento rojo fresco y alubias blancas en conservas, y postres, con sus compañeros del parque de Palafrugell, pero, al parecer, solo uno de los tarros estaba contaminado con la toxina botulínica.

Los dos bomberos intoxicados fueron los únicos que comieron de la ensalada que no contenía salsa de calçots, por lo que ese producto fue directamente descartado, dejando las migas de bacalao y las judías blancas como únicos alimentos sospechosos.

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