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Los críticos de IU cuestionan a Iglesias y piden visibilidad

Creen que el candidato pudo generar rechazo en una parte del electorado y reclaman identidad diferenciada del partido en el Congreso

Alberto Garzón, líder de IU, en una comparecencia en la sede del partido para analizar los resultados electorales.
Alberto Garzón, líder de IU, en una comparecencia en la sede del partido para analizar los resultados electorales. AFP

Izquierda Unida abre un proceso de reflexión interna sobre los resultados electorales y su alianza con Podemos, que culminará el 16 de julio en la convocatoria del máximo órgano de dirección entre asambleas. La línea mayoritaria del partido, que se aglutina en torno al líder, Alberto Garzón, defiende consolidar la alianza con Podemos. Los críticos, a cambio, cuestionan a Pablo Iglesias y piden visibilidad del partido en el Congreso.

Hay estupor también en IU por el fracaso de la coalición Unidos Podemos, que se dejó por el camino más de un millón de votos respecto a las elecciones del 20-D, pero con una diferencia respecto a Podemos, como resume una dirigente de la federación: “Nosotros somos gente de izquierdas. Los nuestros aguantan, lo que no sabemos es cómo va a aguantar la base social de Podemos”. El partido, además, ha renovado su dirección hace menos de un mes, y el nuevo coordinador general, Alberto Garzón, ostenta una mayoría holgada en los órganos con la que respaldar su determinación de hacer estable la alianza con Podemos. Ahora bien, los sectores críticos representados en la ejecutiva ya han planteado que es necesario debatir sobre los términos del acuerdo con Podemos. En el análisis de las causas de lo ocurrido apuntan al rechazo que pudo general Pablo Iglesias en una parte de los votantes.

“Creo que el electorado no ha querido que se construyera un Gobierno en torno a Iglesias”, reflexiona José Antonio García Rubio, dirigente de la ejecutiva del sector cercano al excoordinador Cayo Lara, aunque avisa de que su intención no es sumarse “a la guerra de cuchillos en Podemos”. Los mismos recelos sobre el candidato expresan en el sector afín al exlíder Gaspar Llamazares. “Pablo no aglutinaba todo el espectro al que puede aspirar la izquierda española. Tiene demasiadas aristas”, considera Tasio Oliver, con asiento también en la ejecutiva.

Los críticos discuten la visión de Garzón e Iglesias de que por separado el resultado habría sido peor. “Se han perdido los mismos votantes donde ya nos presentamos juntos en diciembre, por lo tanto el problema es de fondo”, sostiene García Rubio.

En el corto plazo IU tiene como reto definir su papel propio en el Congreso, dentro de un previsible grupo conjunto con Podemos. La línea oficial es que no se reclamará un grupo independiente porque el reglamento no lo permite, y que ni siquiera es una “prioridad máxima” que Garzón logre una coportavocía, afirma Clara Alonso, secretaria de Comunicación de IU. "Entendemos la política más allá de las instituciones, en la calle. Se abre una nueva etapa en el ciclo político y hay que volver a poner el foco fuera de las instituciones. IU había pecado de un exceso de institucionalismo", considera la responsable de campaña del partido. "IU puede ganar visibilidad de muchas otras formas, aunque vamos a pelear por tenerla desde la tribuna en el Parlamento. Pero no hemos fijado ningún objetivo".

Los críticos, sin embargo, defienden la necesidad de una “identidad diferenciada” en el Parlamento, esgrime Llamazares. Esto es: al menos, un portavoz. “No hay que dejar huérfanos a quienes no se sintieron representados por la cultura política de Podemos”, concluye el excoordinador.

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