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Archivada la causa por enaltecimiento del terrorismo contra los titiriteros

El juez rechaza también encausar a los actores Alberto San Juan y Gloria Muñoz por representar la obra

El juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno ha archivado este martes la causa por enaltecimiento del terrorismo contra Raúl García y Alfonso Lázaro, los dos titiriteros de la compañía Títeres desde Abajo que el pasado febrero pasaron cinco días en prisión tras representar en Madrid la obra La Bruja y Don Cristóbal, en la que uno de los personajes portaba una pancarta con la leyenda “Gora Alka-ETA”. El magistrado asume las nuevas tesis de la fiscalía de la Audiencia Nacional y considera que de los hechos “no resulta debidamente justificada la perpetración del delito” del artículo 578 del Código Penal, es decir, el enaltecimiento del terrorismo. Moreno ha enviado la causa a un juzgado ordinario para que este decida ahora si los titiriteros vulneraron derechos fundamentales.

Manifestación de apoyo a los titiriteros en Granada el 13 de febrero.

La obra, que contenía escenas ofensivas como el ahorcamiento de un guiñol que representaba a un juez, el apaleamiento de policías o el apuñalamiento de una monja con un crucifijo, fue representada el pasado 5 de febrero ante un público infantil en la madrileña plaza del Canal de Isabel II con motivo del Carnaval. El juez Moreno archiva el posible enaltecimiento del terrorismo por la pancarta de Gora Alka-ETA, pero considera que la representación pudo suponer un delito contra el ejercicio de los derechos fundamentales y las libertades públicas. Sin embargo, al no estar presente el posible delito de terrorismo, la competencia ya no recae en la Audiencia Nacional por lo que Moreno envía la causa a los juzgados ordinarios de Madrid, con sede en la plaza de Castilla.

La fiscalía, que inicialmente pidió la prisión de Raúl García y Alfonso Lázaro, ha cambiado de criterio tras la investigación. En el informe por el que pedía al juez Moreno que archivara el delito de enaltecimiento, el ministerio público destaca que "el idioma en que se representó la obra era el esperanto, por lo que fue ininteligible para el público en general". También tiene en cuenta que el personaje que portaba la pancarta de Gora Alka-ETA, la bruja, lo hizó después de que le fuera colocada por otro guiñol, un policía, a modo de prueba falsa.

"Su propósito era realizar una crítica a la actuación policial al confeccionar pruebas falsas, pero en ningún momento en todo el desarrollo de la obra los dos actores realizaron actos o profirieron expresiones de alabanza, ensalzamiento, enaltecimiento ni justificación o promoción de la actividad terrorista", concluye la fiscalía dirigida por Javier Zaragoza.

La Asociación de Víctimas del Terrorismo, Dignidad y Justicia y el abogado Emilio Rodríguez Menéndez presentaron querellas contra los dos titiriteros. Su encarcelamiento, que llevó aparejado la inclusión de sus nombres en un fichero de presos peligrosos reservado a bandas armadas, levantó una ola de solidaridad dentro y fuera de España hacia ambos artistas.

Las asociaciones querellantes trataron de ampliar su denuncia después contra los actores Alberto San Juan y Gloria Muñoz, que volvieron a representar la obra La Bruja y Don Cristóbal, con el mismo cartel de Gora Alka-ETA, a finales de abril en apoyo a los dos titiriteros. El juez Moreno rechaza de plano esa pretensión. “Ni por el contexto, ni por el contenido, ni por las circunstancias, ni por los fines perseguidos puede sostenerse que nos encontremos en presencia de un delito de enaltecimiento del terrorismo”, recuerda Moreno. “La finalidad perseguida por Alberto San Juan y Gloria Muñoz era (…) mostrar su solidaridad y reivindicar el derecho a la libertad de expresión”.

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