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Las separaciones y divorcios bajan un 13% en el primer trimestre de 2016

Cataluña y la Comunidad Valenciana tienen la mayor tasa de ruptura y Cantabria y La Rioja, la más baja

Un hombre y una mujer, sentados de forma separada en un banco.
Un hombre y una mujer, sentados de forma separada en un banco.

Las parejas que viven en España han arrancado 2016 mejor avenidas que el año pasado. El número de demandas de disolución matrimonial —separaciones y divorcios— ha descendido un 13,2% en el primer trimestre con respecto del mismo periodo de 2015. La cifra rompe la tendencia de 2014, el último año completo del que se conocen los datos, y en el que la suma de divorcios y disoluciones creció un 5,4% con respecto al año anterior. Con todo, hay que esperar a los datos del tercer trimestre, el momento del año en el que se registran más rupturas. 

Por comunidades, Cataluña y la Comunidad Valenciana son las que tienen una mayor tasa de rupturas matrimoniales: 0,47 por cada 1.000 habitantes.  Cantabria (0,54) y La Rioja (0,56) tienen la proporción de disoluciones más baja.

El balance del primer trimestre, hecho público este miércoles por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), cifra en 28.728 las demandas de divorcio registradas entre el 1 de enero y 31 de marzo. El cálculo supone una disminución del 13 % con respecto a las 33.015 que se presentaron en el primer trimestre de 2015. Del total de demandas de divorcio, 17.035 fueron de mutuo acuerdo, lo que representa una disminución interanual del 13,1 %, y 11.693 fueron contenciosas, un 12,9 % menos que en 2015.

Las demandas de separación también han bajado, un 17,8 %, en el primer trimestre del año. De las 1.818 que se presentaron en 2015 se ha pasado a las 1.495 actuales. De ellas, 1.017 fueron consensuadas y 478 contenciosas. Las demandas de nulidad siguen la misma estela. De las 56 que se presentaron en los tres primeros meses de 2015 se ha pasado a 35.

Si se comparan las demandas de disolución matrimonial con la población, Cataluña y la Comunidad Valenciana aparecen como las comunidades autónomas con mayor número de demandas de disolución por cada mil habitantes: 0,74. Le siguen Canarias (0,69); Asturias, Illes Balears y Murcia (las tres con 0,68) y Andalucía (0,66); todas ellas por encima de la media nacional, que es de 0,65. En el otro extremo aparecen las Comunidades de Castilla y León (0,49), Cantabria (0,54), La Rioja (0,56) y Navarra (0,57).

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