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Coalición Canaria podría quedarse sin escaño

El único diputado que obtuvo el partido regionalista en 2015 peligra ahora

En Canarias el cambio en el mapa político tuvo lugar, y de forma radical, el 20-D de 2015: el Partido Popular perdió entonces cuatro de los nueve diputados que había obtenido en 2011 en el conjunto del archipiélago y Coalición Canaria se quedó solo con el de Santa Cruz de Tenerife. El PSOE mantuvo sus cuatro diputados, dos en cada circunscripción.

El 20-D marcó, pues, el final de un modelo de clara hegemonía popular (nueve escaños de los 17 en juego) y el comienzo del multipartidismo: la entrada de Podemos (tres diputados) y Ciudadanos (dos) produjo como resultado un modelo de cinco partidos, cuatro de ellos de rango nacional (PP, PSOE, Podemos y Ciudadanos) y otro de rango regional (Coalición Canaria). Un giro de 180 grados respecto al modelo anterior. A mayor abundamiento, en una de las circunscripciones, la de Las Palmas, Podemos adelantó al PSOE en votos y, con el 3% obtenido por UP/IU, habría podido desplazar al PP como primera fuerza (29,4% de la hipotética suma de Podemos e IU frente al 28,2% del PP), lo que habría significado arrebatarle un escaño en el reparto.

Los datos del sondeo de Metroscopia no vaticinan para el 26-J un cambio sustancial en el modelo hoy existente, pero sí posibles reajustes sin duda relevantes.

¿Resistirá Coalición Canaria? Coalición Canaria logró en el año 2011 cerca del 20% de los votos en Santa Cruz de Tenerife y el 11,3% en Las Palmas, porcentajes con los que consiguió dos representantes en el Congreso, uno por cada circunscripción. En 2015 sus votos se redujeron al 12,5% en Santa Cruz de Tenerife y a menos de la mitad (4,2%) en Las Palmas, tras la escisión de Nueva Canarias. Como consecuencia de este notable descenso mantuvo el escaño de Santa Cruz, pero perdió el de Las Palmas. Con los datos del sondeo de Metroscopia, su actual escaño de Santa Cruz de Tenerife corre también serio peligro y mucho tendrá que subir durante la campaña para conservarlo.

De no ser así, Coalición Canaria quedaría fuera del Congreso de los Diputados y Canarias perdería su representación regionalista en el Parlamento nacional. Una novedad política y simbólicamente importante, máxime cuando esta formación política ostenta hoy la presidencia del Gobierno regional.

Santa Cruz de Tenerife: una triple y complicada disputa. El PP sería con holgura (el 30,9% de los votos) la primera fuerza política en Santa Cruz de Tenerife, con una distancia cercana a los ocho puntos respecto a su inmediato perseguidor, Unidos Podemos (23% de los votos). La traducción de votos a escaños resulta, sin embargo, complicada. Para que el actual escaño de Coalición Canaria pasase al PP se precisarían dos condiciones simultáneas: que los populares superen el 30% y que Coalición Canaria se quede por debajo del 10%. En 2015 Ciudadanos obtuvo su escaño con el 10,5% de los votos pero porque el PP se quedó en el 28,9%. Hoy las cosas parecen un poco más complicadas. Unidos Podemos tendría asegurado un segundo escaño en detrimento del PSOE. Pero, a su vez, si los socialistas lograran superar en algunos puntos porcentuales el 20,1% que le otorga la actual estimación de Metroscopia, podrían disputar al PP el escaño que, hoy por hoy, perdería Coalición Canaria. Hay, pues, una disputa triple de un escaño entre PP, PSOE y Coalición Canaria.

Podemos (dos) y Ciudadanos (uno) tienen bien asegurados sus diputados. La circunscripción de Santa Cruz de Tenerife presenta las características de un perfecto caso práctico para explicar las complejidades de nuestro vigente sistema electoral.

Las Palmas: empate entre PP y Unidos Podemos. El 20-D el PP obtuvo tres escaños en la circunscripción de Las Palmas con el 28,2% de los votos, frente a los dos que logró Podemos con el 26,4%. UP-IU tuvo entonces el 3%. Un empate aritmético que es también político: un PP aupado por los mayores (el 47% de los votos los consigue entre votantes de más de 55 años) frente a Unidos Podemos que cosecha más de un tercio del total de sus votos entre los menores de 34 años. La edad media de los potenciales votantes del PP (53 años) supera en 11 años la de los votantes de Unidos Podemos (42 años). Ambos electorados (el del PP y el de Unidos Podemos) son los que muestran actualmente un mayor grado de movilización electoral. Ahí también empatan: en ambos casos, el 76% de sus potenciales votantes afirma su voluntad de acudir a votar con total seguridad el próximo 26-J, porcentaje superior en siete puntos al del PSOE y en 14 al de Ciudadanos.

El caso de Canarias es, además, significativo si comparamos los perfiles de PSOE y Podemos: mientras entre el electorado socialista la diferencia entre mujeres y hombres alcanza los 14 puntos porcentuales (57% de mujeres frente al 43% de hombres), en el caso de Podemos se invierte la tendencia a favor de los hombres (58%) y en detrimento de las mujeres (solo el 42%).

El cambio de modelo electoral tuvo ya lugar en Canarias el 20-D, pero el 26-J del 2016 puede producir reajustes importantes. Canarias es una región escorada a la derecha. En la escala ideológica del 0 al 10 (0 extrema izquierda; 10 extrema derecha) el conjunto del electorado canario se sitúa en el 5.1, cuatro décimas más a la derecha que la media del electorado español. Todo parece indicar que el PP tocó su suelo el 20-D en ambas circunscripciones, pero también todo apunta a que las dificultades para elevar su techo aún continúan.

Marcos Sanz Agüero es analista de Metroscopia.

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