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Otro cementerio de neumáticos en el punto de mira de Bruselas

La Comisión Europea también ha preguntado a España por un complejo de Fuerteventura que acumula 200.000 ruedas. El Cabildo descarta el riesgo de incendio

Incendio Seseña
Neumáticos en el complejo medioambiental de Zurita, en Fuerteventura.

En el mismo expediente que la Comisión Europea abrió por el vertedero ilegal de Seseña (Toledo), fechado el 28 de abril —15 días antes de que se declarase el incendio que este sábado continuaba aún activo— Bruselas pedía información a España sobre otro depósito de neumáticos: el denominado complejo medioambiental de Zurita, en Puerto del Rosario (Fuerteventura). "Según la información de la que dispone la Comisión, el vertedero de Zurita está situado en una zona que conlleva riesgo de incendio debido a la exposición a altas temperaturas y fuertes vientos", señala Bruselas en su reciente escrito.

En estas instalaciones, donde este sábado por la mañana un grupo de gaviotas revoloteaba sobre el camión y las tres palas mecánicas que trabajan en lo alto de una de las montañas de residuos, se acumula unas 200.000 ruedas. Pese a la advertencia de la Comisión, que ha reclamado al Gobierno y a las autoridades de las islas una batería de información, el Cabildo de Fuerteventura, responsable del complejo, asegura que la seguridad está garantizada.

El de Zurita sería un complejo ambiental más si no fuera por la existencia de una enorme depresión en el terreno de 67.000 metros cuadrados —denominada celda 3— cubierta por esos cientos de miles de neumáticos. Desde hace una década, el depósito sin tratamiento de este tipo de residuos en vertederos está prohibido por la legislación.

En septiembre de 2014, el Seprona de la Guardia Civil ya advirtió al Cabildo de la acumulación irregular de ruedas en Zurita. Además, Bruselas duda ahora que este complejo se ajuste a las directivas europeas que buscan evitar que se declaren incendios como el de Seseña.

El Cabildo, sin embargo, asegura que está solucionando el problema. Según su versión, la normativa permite utilizar los neumáticos como base para un vertedero de residuos urbanos. Y es lo que se está haciendo en Zurita, donde las ruedas están ahora ubicadas sobre una lámina impermeable que evitará en el futuro la contaminación del terreno. A su vez, serán cubiertas por una capa de medio metro de tierra. Sobre esa base se irá vertiendo la basura que genere la isla en los próximos años. El presidente del Cabildo, Marcial Morales, explica que así se garantiza "que los residuos nuevos no generarán contaminación". "Se convertirán en una masa inerte, inocua y sin efecto para el entorno", añade.

200 toneladas sin tratar

El problema es que aún hay cerca de 200 toneladas de neumáticos sobrantes que no se han podido utilizar para tapizar el fondo y las paredes del vaso, y que ahora mismo forman varios montículos desperdigados por el complejo medioambiental. El Cabildo admite que esas ruedas sí estarían incumpliendo la legalidad, aunque añade que en un mes se los habrán llevado de allí. Esta explicación se le ha trasladado ya a la Comisión Europea.

A pesar de los temores de Bruselas sobre el riesgo de incendio, los responsables de la planta de Zurita restan importancia a esos miedos. Aseguran que el número de neumáticos es muy inferior al de Seseña, donde había cinco millones. Además, sostienen que cuentan con medidas de seguridad que dificultarían que alguien accediese al recinto: vigilancia las 24 horas, cámaras de grabación y todo el perímetro del recinto vallado. Y la posibilidad de que ardan por causas naturales es remota, dicen.

El núcleo habitado más cercano al complejo es La Mareta, que está a unos tres kilómetros de distancia. Para el alcalde de Puerto del Rosario, Nicolás Gutiérrez, "las casas están bastante alejadas en caso de producirse algún incidente". Su tranquilidad se extiende a los vecinos de este barrio de la capital de la isla, como Margarita Pérez, de 54 años, o su hermano Marcial, de 53, para quienes el hecho de que ardan las ruedas y el humo les pudiera afectar está en la parte baja de su lista de sus preocupaciones. Por contra, cuestiones como que les asfalten las calles o que se haga algo con los talleres industriales sin licencia que se han abierto en el barrio sí les preocupan. Contando también con que, en verdad, desconocen lo que alberga Zurita: "A nosotros nos dicen que allí lo que hay son varias neveras y algún sillón", dice Margarita.

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