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España reivindica su experiencia en la lucha antiterrorista

El combate al terrorismo etarra y la adaptación de las metodologías de investigación a la amenaza yihadista convierten al país en un referente

El embajador belga, Pierre Labouverie, a la izquierda, y el presidente del Parlamento español, Patxi López, este miércoles junto al Congreso.
El embajador belga, Pierre Labouverie, a la izquierda, y el presidente del Parlamento español, Patxi López, este miércoles junto al Congreso. AFP

Nadie se atreve a decirlo demasiado alto y sin tocar madera, pero lo cierto es que España lleva sin sufrir un atentado yihadista desde la matanza del 11 de marzo de 2004, de la que recientemente se cumplieron 12 años y que ha sido el mayor atentado sufrido en suelo europeo. Pese a la demostrada eficacia española en la lucha antiterrorista, con los 616 detenidos desde entonces (116 en 2015) y las 153 operaciones realizadas (44 en 2015), sus máximos responsables no se atreven a atribuirse los méritos y dudan porque "podría también ser que sencillamente hemos dejado de interesarles como principal objetivo a los islamistas".

Sin embargo, como apunta el investigador del Real Instituto Elcano Fernando Reinares experto en terrorismo internacional, hay motivos para asegurar que el modelo terrorista español es y se ha hecho eficaz y que no puede atribuirse la ausencia de atentados a la mera casualidad o al capricho de los yihadistas.

"Después de los atentados del 11-M y tras valorar que la amenaza del terrorismo yihadista iba a persistir, en España se llevó a cabo una reforma de las estructuras de seguridad interior para adaptarlas a los desafíos planteados por ese fenómeno. Ello supuso incrementar capacidades de inteligencia policial, mejorar los mecanismos de coordinación antiterrorista y ampliar los ámbitos de cooperación internacional", explica. "En lo fundamental se ha continuado en esta línea, no sin problemas de corporativismo y medios entre otros, pero hasta el momento con notable eficacia. No en vano, desde los atentados de Madrid se ha impedido la comisión de otros en fase de planeamiento o preparación".

Y, en el polo opuesto, señala: "En Bélgica, por el contrario, las élites políticas han infravalorado la amenaza del terrorismo yihadista hasta hace bien poco, lo que se ha traducido en una lenta y tardía adecuación de las fuerzas de seguridad para hacer frente con eficacia a dicho fenómeno, muy en concreto para entender el alcance y la amplitud de la red operativa que Estado Islámico estableció entre Molenbeek y Verviers antes del final de 2014. La misma red que cuyos integrantes perpetraron al año siguiente los atentados en París y ahora los de Bruselas. Algo frecuente en las operaciones antiterroristas en Bélgica es que resulten en el abatimiento o la fuga de sospechosos, circunstancias que no se dan en el caso español".

Decálogo de eficacia antiyihadista

Este es un decálogo señalado por especialistas, agentes de la lucha antiterrorista y el propio secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, en el que se basa la eficacia española:

1.Experiencia y adaptación de metodologías de trabajo. "Ha sido crucial la adaptación de las formas de trabajo en la lucha contra ETA al combate de los yihadistas". No son pocos los agentes y mandos expertos en la banda terrorista que se han reciclado y especializado en yihadismo. El trabajo con las fuentes, los informadores, los confidentes y los infiltrados de los servicios de Información del Cuerpo Nacional Policía —con la comisaría de General de Información la cabeza— y Guardia Civil, son fundamentales en la detección y prevención de atentados. Crear, consolidar y alimentar esa red ha sido y es fundamental.

2. Dotación de medios técnicos. En esta última legislatura se han incorporado las tecnologías más punteras a los servicios de Información. Un crédito extraordinario de 10 millones de euros ha servido para que en la actualidad se estén empleando los mejores medios técnicos con personal especializado en la persecución, también ciberespacial, de potenciales células y yihadistas.

3. La creación de CITCO en 2014. La creación del Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado ha permitido cruzar bases de datos específicas de ambas modalidades delictivas. De este modo ha sido posible buscar y encontrar coincidencias en esos ficheros grabados de manera ciega —"un teléfono, una matrícula, una dirección de correo o postal..."— que han dado lugar a informaciones clave en las investigaciones.

4. Control de armas y explosivos. España es uno de los países del mundo con una legislación más restrictiva en el control y tráfico de armas y explosivos, tanto de los ilegales como de los legales y, ahora también, de los precursores, es decir, de todos aquellos componentes que pueden ser usados para la construcción de un explosivo. La fama en este aspecto ha llevado a que sea precisamente España quien lidere en Europol la lucha contra este tipo de delincuencia, al igual que la del tráfico de cocaína.

5.Trabajo penitenciario. El trabajo y el seguimiento de los presos en las cárceles es otra de las líneas de trabajo que comenzó con ETA y que se ha continuado hoy con los 98 yihadistas reclusos en centros penitenciarios españoles. "Es otra de las metodologías de Inteligencia que se ha adaptado y que está dando sus frutos en el seguimiento de posibles sujetos radicalizadores o radicalizables que son también importantes fuentes de información".

6. Cooperación Internacional. Los principales colaboradores españoles en materia antiterrorista son Francia, ya desde mediados de los 90 con ETA, y Marruecos, con quien en los últimos tiempos se llevan a cabo directamente operaciones conjuntas. Con Europa, sin embargo, donde se fragua un Centro Europeo Contra el Terrorismo con el coronel Manuel Navarrete al frente, "queda todavía trabajo por hacer" y una importante directiva por aprobar: la de las listas de pasajeros sospechosos que se muevan por territorio Schengen.

7. Legislación. La reciente reforma del Código Penal de febrero de 2015 ha ampliado el concepto de terrorista y de terrorismo e incluye “lobos solitarios”, combatientes y a quienes promuevan, propaguen, adoctrinen y adiestren con ese fin.

8. Detenciones y operaciones. España lidera a escala europea las detenciones (616 desde el 11-M) y operaciones (153) antiyihadistas, junto con Francia y Bélgica, pero con una población inmigrante mucho menor y con muchos menos desplazados a Siria, 163 frente a los cerca de 500 que han salido de Bélgica y a los 1.800 que han partido desde territorio francés.

9. Internet. Se ha convertido en el "sexto continente" y en otro de los ámbitos en los que se han especializado muchos de los agentes de la lucha antiterrorista que fisgan durante horas en las redes. Recientemente se creó la figura del "agente encubierto 2.0" con el fin de facilitar la infiltración de miembros de los cuerpos de seguridad en esas redes que el Estado Islámico —con cerca de 50.000 cuentas en Twitter— utiliza como autopistas de captación de nuevos miembros mediante sofisticadas técnicas de adoctrinamiento y seducción.

10. Líneas de financiación. Se sigue la pista del dinero que el ISIS obtiene de la venta —entre 40.000 y 100.000 barriles diarios a precios muy competitivos— de petroleo de sus pozos en Siria e Irak. Y de Al Qaeda con su red (hawala) de locutorios y carnicerías a través de los que se comprobó que cobraban muyahidines del Estado Islámico.