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IU triunfa en las redes sociales con una campaña irreverente

La formación despliega una exitosa estrategia viral para atraer el voto joven

El candidato de IU a la Presidencia del Gobierno, Alberto Garzón (i), realiza una foto a las candidatas de la lista madrileña, este jueves.
El candidato de IU a la Presidencia del Gobierno, Alberto Garzón (i), realiza una foto a las candidatas de la lista madrileña, este jueves. EFE

Lo llaman “la cueva” aunque es un local con buenos ventanales y luz natural en la sede del Partido Comunista de Madrid, en el distrito de Arganzuela de la capital. El símil puede tener más que ver con las horas que están invirtiendo en ese piso los nueve responsables de que la campaña de Alberto Garzón, candidato de Izquierda Unida-Unidad Popular, esté logrando una exitosa difusión —sin precedentes para el partido— en las redes sociales. El dirigente de IU acaba de conseguir el récord del mensaje de un político más retuiteado (compartido) en España, con un tuit en el que se quejaba por su exclusión del debate a 4 del pasado día 7, y el partido ha logrado convertirse en trending topic (tema más comentado) en al menos cuatro ocasiones los últimos días. La cuenta oficial de IU gana unos 1.500 seguidores diarios en Twitter, y la de Garzón hasta 2.700. Detrás de la importante apuesta en redes sociales hay una estrategia pensada para llegar al votante más joven, el que precisamente se le escapa a la coalición de izquierdas a pesar de contar con el candidato a La Moncloa más joven de todos (30 años).

El secreto de su éxito viral que se extiende a Facebook (donde han logrado un alcance de 9,5 millones de usuarios, según sus datos) parece estar en un estilo gamberro, irreverente, que utiliza GIFs (animaciones), memes (montajes fotográficos con texto), mucho humor y se permite hasta corregir a su candidato. “Garzón, pareces nuevo”, le ha llegado a espetar la cuenta oficial, @iunida (267.000 seguidores) al dirigente, @agarzon (428.000 seguidores), por tuitear de forma incorrecta. El candidato también es muy activo en las redes y se ha sumado sin problemas al tono travieso de los community manager de su partido, que le piden, por ejemplo, que publique una foto de sus dos gatos o se pronuncie sobre si prefiere la tortilla con o sin cebolla. #GatetesconGarzón acabó por convertirse, también, en trending topic, con cientos de personas subiendo a la red imágenes de gatos en apoyo del candidato.

El equipo de redes sociales, formado por nueve trabajadores de la casa, todos jóvenes, reforzado con miembros del partido de otros equipos o del Parlamento Europeo, se divide para desplazarse con el candidato y seguir todas sus intervenciones. Lo integran diseñadores, informáticos o especialistas en vídeo, aunque ninguno con formación específica en redes. “La clave es el buen ambiente que hemos logrado”, señala uno de sus integrantes, que prefiere guardar el anonimato, desde la cueva.

La apuesta prioritaria por este canal de comunicación está relacionada con la estrategia del partido para acercarse al votante joven y despojarse de esa imagen de formación algo chapada a la antigua. Garzón, que ya fue el diputado más joven del Congreso en la legislatura que acaba de terminar, es el candidato más joven a la presidencia del Gobierno. A sus 30 años recién cumplidos, compite por La Moncloa con Mariano Rajoy, que le dobla la edad, mientras Pedro Sánchez le saca 15 años y Pablo Iglesias y Albert Rivera 6 y 7, respectivamente. La juventud del candidato no se corresponde, sin embargo, con el apoyo de los votantes más jóvenes. Según el sondeo preelectoral del CIS, el respaldo a IU-Unidad Popular de los menores de 24 años está por debajo de su media de estimación de voto (3,4%), mientras que sube un punto y medio entre os 25 a los 35 años y los de 55 a 64. Los veinteañeros se inclinan mayoritariamente, sin embargo, por Ciudadanos y por el PSOE.

En la formación explican que con esta campaña "fresca" buscan trasladar a los electores el proceso de renovación del partido que va más allá de su candidato. “Garzón es el candidato más joven, y yo misma soy la portavoz en Europa, uno de los cargos más importantes de esta organización. No hay ninguna duda del proceso de renovación”, señala a EL PAÍS Marina Albiol, de 32 años, eurodiputada de IU y jefa de la delegación europea del partido. “Puede parecer que IU es una organización que está un poco anclada en el pasado pero realmente no lo es, y el mejor ejemplo es su candidato es su campaña y el trabajo que estamos haciendo”, señala Clara Alonso, jefa de campaña de IU (31).

Además de la irrupción de dirigentes jóvenes, en el partido han puesto el esfuerzo en introducir formas de hacer política "más propias de lo que nos ha enseñado el 15-M", señala la responsable de la campaña. "Mucho más abierta, más horizontal, más participada, que utiliza las nuevas formas de comunicación de manera permanente" . "Ya hicimos un proceso de autocrítica en las europeas y lo que estamos haciendo es ponerlo en marcha", apunta.

Los datos dicen que Garzón ha rejuvenecido algo el votante de la coalición respecto a Cayo Lara. Antes de que el joven economista sustituyera el pasado febrero al dirigente de 63 años –de un perfil muy diferente al suyo, sin estudios y ligado al mundo rural- el apoyo de los menores de 24 era casi un punto menor al actual, y el de los de 25 a 34 medio punto menor. Entonces IU encontraba su mayor respaldo entre los de 55 a 64 (la generación de Lara).

Al mismo tiempo, la influencia del candidato Cayo Lara no impidió que, antes del nacimiento de Podemos y cuando la coalición lograba sus mejores expectativas electorales, en enero de 2014, su intención de voto entre los nuevos votantes llegara al 10,7% y entre los de 25 a 34 hasta casi el 12%. ¿No importa tanto, entonces, el candidato? “Aquellos datos los lográbamos a pesar de Cayo Laya. Si hubiéramos tenido a Alberto entonces nos habríamos disparado”, reconoce un miembro de la dirección. Entonces IU aglutinó gran parte del voto del descontento con el bipartidismo, que era esencialmente (como ahora) un voto joven, aunque también el de la generación de los 70. Podemos, principalmente, se lo viene robado hasta la fecha. El partido trata de recuperarlo a golpe de tuit.

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