Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Sánchez ofrece pactar un programa común de investidura frente al PP

Los socialistas intentan evitar que los populares tomen la delantera en la negociación, para lo que apelan al voto de los ciudadanos, no al de las fuerzas políticas

Pedro Sánchez en el Foro Primera Plana este viernes en Barcelona.

El candidato del PSOE a la presidencia del Gobierno, Pedro Sánchez, si gana las elecciones del 20-D aunque sea "por un voto", ofrecerá a todas las fuerzas políticas, con excepción del PP, pactar un programa común para los próximos cuatro años. Este será la base de su investidura, para la que les pedirá el voto. Sus interlocutores pueden ser Ciudadanos, Podemos, Izquierda Unida, el PNV, Coalición Canaria y todas las fuerzas políticas que quieran "el cambio". Sánchez intenta evitar que el PP le lleve la delantera en la negociación. Para ello no apela a las fuerzas políticas sino al voto de los ciudadanos.

Aunque sea por muy poco, incluso "por un voto", si la lista del PSOE es la más votada en las elecciones del próximo 20 de diciembre, el candidato socialista Pedro Sánchez convocará de inmediato a las fuerzas políticas con representación parlamentaria. El líder del PSOE intentará pactar "un programa común" en el que puedan converger la mayor parte de los partidos. Los interlocutores podrán ser Ciudadanos, Podemos, Izquierda Unida y PNV, aunque también cuenta con Coalición Canaria y en algunos temas con los nacionalistas catalanes, si es que quieren participar y su presencia en las nuevas Cortes no se limita a iniciativas referidas a la desconexión de Cataluña del resto de España. "Si ganamos en número de votos habrá cambio político y podremos hablar con el resto de los partidos políticos", señaló Sánchez este viernes en Barcelona en un encuentro organizado por El Periódico de Cataluña. "Si gana el PSOE con un voto más que el PP, habrá cambio político y podremos hablar con el resto de fuerzas con un programa común, se llame Ciudadanos, Podemos, IU o PNV. Se llame como se llame", dijo textualmente este viernes el político socialista en Barcelona. 

Su intención de poner en marcha un programa compartido, para llevar a cabo las reformas más urgentes de España, constituye la base de su proyecto político, habida cuenta de la imposibilidad de que ningún partido se aproxime a la mayoría parlamentaria. No quiere limitarse de antemano a una fuerza política concreta sino que ve posible un acuerdo programático a varias bandas y que sea la condición para que una mayoría parlamentaria vote su investidura como presidente del Gobierno.

Para que así sea la condición imprescindible es que el PSOE sea la fuerza más votada. La situación está muy reñida, y aunque el CIS aleja en ocho puntos al PSOE del PP, que sería la fuerza más votada, otros estudios establecen una intención de voto mucho más igualada, de manera que el PP, el PSOE y Ciudadanos estarían en condiciones de ser primer partido.

Del pacto con los dirigentes políticos podrá hablarse después de las elecciones, pero ahora la apelación de Pedro Sánchez no es a los dirigentes de las fuerzas en liza sino a los ciudadanos. Durante 15 días el candidato socialista reiterará que solo su partido puede garantizar "el cambio" en España, al no conceder a Podemos y a Ciudadanos la capacidad de encabezarlo, aunque ellos no admitan esa tesis. "Si el PSOE es la primera fuerza política habrá cambio, si no, Rajoy seguirá siendo presidente del Gobierno". Este será su reclamo, para disuadir a los votantes de la izquierda de que apoyen a Podemos, y a los ciudadanos "progresistas" que se inclinen por depositar en la urna la papeleta del partido de Albert Rivera.

Pedro Sánchez estuvo por la mañana en Nou Barris, en Barcelona, un espacio codiciado por Ciudadanos —el domingo Albert Rivera tiene prevista una chocolatada en el barrio—, que en las catalanas de septiembre capitalizó el descontento con el desafío secesionista de parte de la población. "Ciudadanos al que muerde principalmente desde que surge es al PSC, y después al PP", apunta Pablo Simón, doctor de Ciencias Políticas por la Universidad Pompeu Fabra.

Mitin en L’Hospitalet

Para cerrar la jornada, la elección de un mitin en L'Hospitalet de Llobregat, en el área metropolitana de Barcelona, junto a la número uno de esta lista, Carme Chacón, tampoco resultó casual. La ciudad, la segunda de Cataluña por habitantes y 16ª de España (más de 250.000), siempre ha tenido un alcalde socialista: Joan Ignacio Pujana (1979-1994), Celestino Corbacho (1994-2007) y Núria Marín (2008-actualidad).

En las elecciones catalanas de septiembre Ciudadanos fue el partido más votado, con una ligera ventaja sobre el PSC, una diferencia mínima que el partido que dirige el socialista Miquel Iceta tratará de superar. "Es un terreno en disputa", reconoce el primer secretario del PSC. Hasta el 20 de diciembre los socialistas, aunque centrarán el grueso de sus críticas en las políticas del PP, difundirán que votar a Ciudadanos o Podemos cercena la posibilidad del cambio. La expectativa de crecimiento del PSOE y del PSC se fundamenta en esa inmensa bolsa de ciudadanos adscritos al apartado de "indecisos". El CIS pronosticó un 41%.

Más información