Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Deporte y estudio en la sede socialista

Sánchez tiene más interés en aparecer como un político solvente con un proyecto de Gobierno que como un candidato con frases de efecto

El líder del PSOE, Pedro Sánchez
El líder del PSOE, Pedro Sánchez.

Pedro Sánchez salió ayer poco antes de las ocho de la mañana a correr, como acostumbra, por las inmediaciones de su casa, en las afueras de Madrid. Desde hace 15 meses, cuando fue elegido secretario general del PSOE, apenas ha disfrutado de un puñado de días libres; ha dejado el ocio, ha quitado muchas horas a su familia, pero sigue corriendo. Ayer no rompió esa rutina aunque dedicó todo el día a la preparación del debate organizado por EL PAÍS que esta noche, a partir de las nueve, le enfrentará con Albert Rivera, candidato de Ciudadanos y Pablo Iglesias, de Podemos. En 90 minutos tiene que ser capaz de exponer sus principales proyectos, contrastarlos con los de los oponentes y defenderse de sus ataques. Tiene más interés en aparecer como un político solvente con un proyecto sólido de Gobierno que como un candidato con frases y golpes de efecto eficaces, señalan en su entorno.

A las once de la mañana de ayer el candidato del PSOE a la presidencia del Gobierno ya estaba en la sede federal de su partido en la madrileña calle de Ferraz. Lo esperaba su jefe de gabinete, Juan Manuel Serrano, una de las personas de su máxima confianza y siempre en la sombra. A lo largo del día pasaron por su despacho varios miembros de la ejecutiva federal y del comité de expertos. Datos, reflexiones y contraste de pareceres. Algunas precisiones las redondeó por teléfono con algunos ejecutivos, entre ellos, con su número dos, César Luena. “No sería exacto decir que Pedro Sánchez tiene un gurú en ningún terreno; son muchas las personas y de distintos campos las que le acompañan desde hace meses tanto para contenidos como para la comunicación”, señalan quienes conocen el trasiego de personas que entran y salen del despacho de Sánchez.

En estos días, y ayer y hoy, Óscar López, secretario general del Grupo Socialista en el Senado, es un personaje clave. A él le ha correspondido la coordinación del debate y es el receptor de toda la documentación que recibe de los miembros de la ejecutiva y del grupo de expertos. El candidato sistematiza la información con los bloques en los que se ha estructurado el debate de EL PAÍS. La tarea no es fácil. En pocos minutos tiene que explicar su proyecto, compararlo con el de los adversarios, disparar un dardo hacia la política concreta realizada por el Gobierno del PP y prepararse para defenderse. No es sencillo, pero quienes siguen de cerca a Sánchez aseguran que su principal tarea es ordenar los argumentos dado que los temas se los sabe al haber estado muy encima de las propuestas de su programa.

Frente a él, tendrá a dos políticos muy avezados en el manejo del medio televisivo que han conseguido mostrarse con gran naturalidad ante las cámaras. Aún así en su entorno se apuesta por la solidez de los planteamientos más que por la frase chispeante o efectista. “No se trata de una tertulia televisiva sino de un debate electoral”, repiten en el PSOE. Y por eso el candidato, ayer y hoy hasta la noche, sigue estudiando. Eso dicen en su entorno que prefieren poner sordina y en segundo término la preparación en comunicación política.

Más información