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Un exedil del PP alavés lucha en Siria como francotirador contra el ISIS

El exconcejal de Alegría Rodrigo García Sáenz de Cortázar es francotirador contra el ISIS

Los islamistas han puesto precio a su cabeza: 150.000 euros

Rodrigo, a la derecha según se mira, con su rifle de mira telescópica.

Ha pasado de ser la víctima a ser el cazador. El exconcejal del PP de Álava Rodrigo García Sáenz de Cortázar se alistó hace semanas con una unidad de voluntarios internacionales, los Lions of Rojava, y lucha en la ciudad de Kobane, Siria, contra los yihadistas del Estado Islámico. Dejó el PP en 2014 harto de las corruptelas, y también dejó la pistola que llevaba al cinturón para defenderse de ETA hasta 2011, y ahora dispara con un fusil. Todo esto se ha sabido porque necesita dinero para volver por enfermedad de su mujer, y pide dinero por Internet.

Rodrigo García Sáenz de Cortázar, en Siria. ampliar foto
Rodrigo García Sáenz de Cortázar, en Siria.

Allí, en Kobane, en la zona kurda de Siria, es Delil Baske. Es un tirador de élite que se dedica a limpiar determinadas zonas de “peligros” antes de que sus compañeros reconquisten zonas de esa ciudad. No es la primera vez que ha estado en combate contra los yihadistas. Este ha sido su segundo viaje. En Euskadi, en Vitoria y en Alegría de Álava es Rodrigo José García Sáenz de Cortázar, un exedil del PP que abandonó el partido harto de las corruptelas de los Bárcenas y compañía, para pasar de un conflicto acabado a una guerra que acaba de empezar. De una zona en la que el que él era uno de los objetivos de ETA, y sufrió el acoso, como otros tantos ediles del PP y del PSOE, a Siria, donde él es el cazador. Pero las circunstancias han cambiado. El combatiente, que se había comprometido a permanecer en las filas de la unidad de voluntarios internacionales durante siete meses, necesita volver.

Dice que no tiene ni un duro y se ha decidido a contar todo esto como una manera de recaudar fondos para reunir el dinero suficiente, unos 750 euros, y con ello pagarse el pasaje en avión a España. En sus comunicaciones por Internet tiene una tercera identidad. Es Edrigu Joseba, y ha colgado una cuenta en PayPal asociada a una dirección de Hotmail, para recaudar los 700 euros que le permitan volver a España para estar con su mujer, que al parecer ha enfermado.

El pasado lunes le envió un whatsapp al alcalde de Alegría, Joseba Garitagoitia, el hombre que le casó con su segunda mujer, para pedirle disculpas si el nombre de Alegría se veía comprometido por una información que se iba a hacer pública.

Necesita 350 euros

para el visado y

otros 350

para el vuelo

“Joseba entró en el Ayuntamiento como concejal en 2003 y dejó de venir en 2014, muy enfadado con las corruptelas en su partido, sobre todo después de cómo lo había pasado él”, explicó este martes el alcalde junto al salón de plenos del Consistorio. Hay muchas cosas que han cambiado en la vida de Rodrigo desde que decía, medio en broma medio en serio: “Yo estoy marginado en el PP vasco porque soy muy de derechas”. Pero otras que no. En las dos puntas del mundo ha llevado encima un arma. En Euskadi siempre iba con una corta, una pistola, que aprendió a usar en prácticas de tiro y que portaba incluso en los plenos que compartía con concejales de la izquierda abertzale, del PNV, PSE y la candidatura independiente que ahora gobierna en Alegría. A veces incluso la enseñaba para que se supiera que podía defenderse. En la zona kurda de Siria jamás se separa de su rifle de mira telescópica, consciente, como apunta el diario digital Gasteiz Hoy, de que los yihadistas han puesto precio a su cabeza, 150.000 euros.

Él asegura que no es un mercenario, una palabra que viene a la boca de los vecinos de la localidad en la que vivió durante unos años, para después trasladarse a Vitoria y finalmente a Navarra. De hecho, asegura que no cobra ni un dolar por su estancia y que los milicianos kurdos se niegan a costearle los 350 euros del visado y los 350 del vuelo, al no cumplir los siete meses estipulados. Lamenta que el único dinero con el que cuenta es el que le envía su mujer y que lo dedica de forma prioritaria a mantener abiertas las comunicaciones.

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