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La instrucción del accidente de tren de Santiago se estanca dos años después

Las partes discrepan de la relevancia penal de los fallos de seguridad detectados

Familiares de las víctimas del accidente observan el paso del Alvia en Angrois

Impaciencia y miedo a un cierre en falso de la investigación es lo que transmiten las víctimas del accidente de tren que hace ahora dos años costó la vida a 79 personas y dejó a otras 150 heridas a la entrada de Santiago. En esos dos sentimientos coinciden Jesús Domínguez y Cristóbal González, portavoces de las dos asociaciones de afectados creadas tras el siniestro que, aunque con diferencias en sus estrategias, coinciden en reclamar que la responsabilidad no recaiga solo en el despiste que sufrió el maquinista sino también en quienes no habilitaron medidas de seguridad que tuviesen en cuenta su error humano. Adif y Renfe, sin embargo, insisten en que el único que incumplió las normas, cuestión clave para establecer la culpabilidad penal, fue el maquinista, ya que las medidas de seguridad, aunque habían sido rebajadas, eran reglamentarias.

En el accidente, ocurrido el 24 de julio de 2013, víspera del Día de Galicia, en la línea de alta velocidad Ourense-Santiago, el maquinista del Alvia, Francisco José Garzón, actualmente único imputado, circulaba despistado tras recibir una llamada telefónica del interventor del tren. No frenó a tiempo antes de la curva de Angrois, la primera de entrada a la ciudad, y descarriló. Ni en las vías ni en el tren había activo ningún sistema de seguridad que pudiese evitar o paliar ese error humano. El sistema de control constante de la velocidad propio del AVE (el ERTMS) estaba instalado en las vías solo hasta cuatro kilómetros antes de la curva. Y aunque allí podría haber evitado el despiste del maquinista, estaba también desconectado a bordo de los Alvia por un fallo detectado un año antes y que aún tardaría otro año más en ser reparado.

Esas dos mermas de la seguridad por decisiones tomadas en 2010 y 2012, respectivamente, llevaron al primer juez instructor de la causa a imputar hasta 27 exdirectivos y técnicos de Adif. Pero por dos veces la Audiencia Provincial de A Coruña, con el apoyo del fiscal de la causa, anuló esas imputaciones por considerar que, aunque efectivamente se redujo la seguridad, se hizo conforme a la normativa existente. Esos pasos se dieron en un primer año en el que la instrucción, según coinciden todas las partes, fue especialmente ágil. Pero el primer juez instructor obtuvo otra plaza y dejó hace un año la investigación, que en los últimos meses apenas ha avanzado, según coinciden la mayoría de las partes consultadas. El juez que tomó el relevo ha esperado, antes de tomar nuevas decisiones, a que los peritos emitiesen sus informes definitivos sobre el accidente. En varios de esos peritajes, incluido el elaborado por el experto más independiente de los que han investigado el siniestro, se señala que Adif no analizó como exige la normativa europea el riesgo que implicaban sus decisiones de reducir la seguridad.

Los peritajes se terminaron hace medio año y fueron ratificados personalmente por sus autores a principios de junio. Ahora el juez debe decidir si llama a declarar como imputado a algún miembro actual o pasado de Adif, como le piden las víctimas, o comienza a prepara la causa para el juicio, con el maquinista como único imputado por homicidio imprudente. Desde las dos asociaciones de afectados, Jesús Domínguez y Cristóbal González lamentan que la ralentización del caso durante el último año pueda sumergirlo en el olvido y critican la postura del fiscal, que insiste en que no hay responsabilidad penal más allá del conductor y que está centrado en la indemnización económica de las víctimas por parte del seguro de quien resulte condenado. Aunque ambas asociaciones comprenden que entre los afectados pueda haber desde quien quiere pasar página hasta quien necesita el dinero, Domínguez y González entienden que no habrá justicia si se culpa solo al maquinista.

Para que no se olvide a las víctimas y reclamar responsabilidades tanto penales como políticas, las dos asociaciones se han concentrado en la plaza del Obradoiro de Santiago este viernes. Luego, por la tarde, junto a la curva de Angrois, ya en un acto que pretenden más íntimo, los familiares y amigos recordarán a los que perdieron la vida. Será justo en el mismo momento en que hace dos años el tren descarriló, a las 20.41 horas.

En torno a un centenar de víctimas y familiares de afectados por el accidente reclamaron durante la concentració "verdad, justicia y reparación" dos años después del siniestro. Ante los medios de comunicación, un portavoz de la Plataforma de Víctimas del Alvia 04155, Arturo Domínguez, ha leído el manifiesto que preparó el colectivo coincidiendo con estas fechas, en el que denuncian "dos años de humillaciones, engaños y premios a los responsables políticos".

Por otra parte, durante estos dos años el Ministerio de Fomento ha venido introduciendo numerosas mejoras de seguridad en la red ferroviaria española, en la que ahora todos los puntos que requieren reducciones de velocidad significativas como la de la curva de Angrois están protegidos con balizas que frenan los trenes de forma automática. 

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