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La concesión de indultos cae un 84% pese a que crecen las peticiones

El año pasado el Ministerio de Justicia otorgó 87 perdones frente a los 534 de 2012

Los jueces relacionan la bajada con sus críticas a esta medida

Pedir indultos está de moda. El número de solicitudes al Ministerio de Justicia ha pasado de 5.400 en 2010 a más de 7.800 en 2014. Sin embargo, desde que en 2012 hubo 534 indultados, el Gobierno ha ido cerrando el grifo de los perdones: el año pasado fueron concedidos 87, un descenso de casi el 84%, según ha dado a conocer la  Fundación Ciudadana Civio.

Estas cifras han sido extraídas del ‘Indultómetro’, que registra los indultos concedidos en España. En 2014 el Ejecutivo concedió cerca de siete indultos al mes, muy lejos de la media global de un indulto y medio al día que acumulan los distintos gobiernos desde 1996. La tendencia se rompió abruptamente a partir de 2012.

Joaquín Bosch, portavoz del colectivo Jueces para la Democracia, explicado a EL PAÍS que la bajada coincide con el manifiesto firmado ese mismo año por 200 jueces para rechazar el perdón otorgado a cuatro mossos d’esquadra. Los agentes autonómicos habían sido condenados por torturar a un hombre al que confundieron con un atracador. Según Bosch, este posicionamiento público de los magistrados generó un “intenso debate y puso la lupa sobre un tema que antes había recibido poca atención”.

Este juez señala que en la etapa de Alberto Ruiz Gallardón como ministro de Justicia, hubo un incremento “cualitativo” de los indultos, ya que si se repara en los perdones en función de cada delito, los indultados tras haber sido declarados culpables por corrupción eran un porcentaje mayor que otros.

Eso hace que parezca que “el poder se está perdonando a sí mismo”, afirma, porque, a pesar de que España es un Estado en el que impera la separación de poderes, es el Gobierno el que concede esta medida de gracia. La caída de indultos coincide también con la llegada a Justicia del actual ministro, Rafael Catalá.

Los datos recopilados por el Indultómetro señalan que, en términos relativos, es más fácil ser indultada en caso de ser mujer. En el periodo entre 2010 y 2014, la ratio de concesiones de esta medida de gracia por cada 100 solicitudes de indulto para las mujeres bajó de 13,5 a 2,12. Mientras, para hombres, decreció del 6,7 en 2010 al 0,77 en 2014.

Sentencias que se quedan en "papel mojado"

A.B.

El alto índice de indultos concedidos en España crea la sensación en la sociedad de que “el indulto es una última instancia tras agotar todos los recursos judiciales”, explica el portavoz de Jueces para la Democracia, Joaquím Bosch. “Esto choca con la finalidad de esta medida, que está reservada para casos muy excepcionales”, añade.

Este juez explica que esto “no pasa en otros países” europeos. En España esta medida de gracia ha sido concedida por el Gobierno español en muchos casos "sin ninguna explicación" y "con opacidad", hecho que el magistrado considera grave. 

Bosch opina que debería haber un control judicial para que los indultos no sean concedidos de manera arbitraria y no dé la impresión a la sociedad de que hay “amiguismos”. Recuerda que algunos casos requieren de mucha investigación judicial, que son procesos largos que pueden llevar años de trabajo, para que luego finalmente el condenado sea indultado. Asegura que muchos jueces han tenido la sensación de que “las sentencias se convertían en papel mojado”.