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Siete maestros expedientados por los comentarios vejatorios sobre alumnos

Educación suspende de sus funciones a la directora del colegio de Casarrubuelos

Colegio de Casarrubuelos
Reunión de padres del centro de Casarrubuelos tras difundirse el caso.

La Consejería de Educación ha terminado aceptando como prueba los comentarios despectivos que un grupo de docentes del colegio público de Casarrubuelos (Madrid) vertió sobre familias y alumnos en un grupo de WhatsApp que utilizaban los maestros para comunicarse entre ellos. Este departamento ha abierto este viernes expediente disciplinario a siete profesores del centro que realizaron esos comentarios, que la consejería entiende que se podrían "considerar vejatorios, denigrantes e improcedentes del personal docente".

La peor parte se la lleva la directora del colegio, que desde el lunes no podrá acudir al centro al estar suspendida provisionalmente de sus funciones. Esta medida cautelar podrá durar, como máximo, seis meses, indican fuentes del departamento de Lucía Figar. Educación, además, ha enviado el caso a la Fiscalía de Menores al tratarse de estudiantes de menos de 18 años.

La consejería conocía el contenido de las conversaciones desde principios de mes. Pero a Educación le generaba dudas que se pudiera utilizar un chat privado para tomar medidas disciplinarias. Por eso encargó un informe jurídico sobre esta cuestión.

Insultos

"No puedo tragar que cuatro palurdas analfabetas cuestionen mi trabajo. Y si no quieren ver que tienen hijos subnormales... no es mi business. Y maleducados e irrespetuosos, mentirosos y vagos", dice una docente, que en otro momento tilda de "burros" a los alumnos.

"¿Cómo se llama el niño guarro que está siempre castigado en el recreo?", pregunta una maestra a sus compañeras. Esta misma profesora se refiere a la madre de unos alumnos como "la zorra".

En otra conversación, una docente dice: "Ningún moro es bueno". "Como los míos, más hijos de puta imposible, se hostian y todo", le responde otra. "Pues que se maten", añade la primera de las profesoras.

Las docentes también se refieren a otro profesor, que las denunció por acoso y dejó el colegio.

Sin embargo, antes de que hubiera unas conclusiones, una transcripción de las conversaciones de WhatsApp fue distribuida de forma anónima por todo el pueblo. Empezó a circular el viernes 3 de marzo y creó un gran malestar entre las familias. Los docentes arremeten en ese chat contra otros compañeros y se refieren con duros términos a padres, madres y alumnos. "¿Cómo se llama el niño guarro que está siempre castigado en el recreo?", pregunta una. En otra conversación, otra maestra escribe: "Más vale una hostia a tiempo que cien lecciones de pedagogía". También hablan de una madre que denunció a una de las docentes por un supuesto maltrato a sus hijos, a la que llaman "la zorra".

El malestar entre muchas de las familias se extendió por Casarrubuelos y la consejería decidió mandar dos inspectores al colegio el martes. Tenían el encargo de realizar un informe y presentar unas propuestas de actuación en el caso de que apreciaran algún tipo de infracción.

Ese informe ha sido remitido hoy al departamento de Figar: "La Consejería de Educación ha asumido las propuestas de este informe de la inspección educativa para proceder inmediatamente a la apertura de todos los expedientes disciplinarios y la suspensión cautelar de funciones para la directora del centro".

Los inspectores y la consejería entienden que "alguna de las manifestaciones pudieran haber vulnerado los derechos de los menores citados en las conversaciones publicadas". Por lo tanto, Educación traslada el caso también "a la Fiscalía de Menores para su conocimiento y valoración". En el caso de que se abriera un proceso judicial, los expedientes administrativos quedarían en suspenso, como suele ocurrir en este tipo de procedimientos.

La directora del centro fue quien creó el grupo de WhatsApp y quien lo administraba. "En ningún caso debió permitir que se vertieran ese tipo de comentarios por los miembros del grupo", sostiene Educación. Por ello, la consejería decide en su caso la suspensión cautelar de sus funciones, además del expediente disciplinario.

El expediente se abre a otros cinco maestros por los "comentarios vertidos" en el chat. Y se toma la misma medida contra la jefa de estudios porque "en ningún caso debió permitir" esos comentarios. Tres de los siete expedientados ya no se encuentran en este colegio. Otros cuatro maestros, que estaban dentro del grupo de WhatsApp, pero que no realizaron comentarios despectivos, solo serán amonestados.

Muchas de las familias afectadas consideraban que este no ha sido un hecho aislado y reprochan a la consejería que no hubiera actuado antes ante los encontronazos entre padres y algunos docentes del centro.

La federación madrileña de asociaciones de padres y madres de alumnos Francisco Giner de los Ríos pidió ayer a la consejería que apartase al equipo directivo y a los docentes del colegio público de Casarrubuelos que increparon a familiares y escolares en un chat de WhatsApp. Esta federación cree que es "la única manera de recuperar la normalidad". Muchos de los padres del centro también habían solicitado lo mismo.

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