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Los populares se hunden muy por debajo de sus peores previsiones

El PP no creía que Ciudadanos le fuera a hurtar tantos votos

El PP que dirige Mariano Rajoy ha recibido en Andalucía un mensaje nítido e inquietante ante el cúmulo de citas electorales previstas en 2015. El candidato popular Juan Manuel Moreno, impulsado por el propio Rajoy y sus promesas de creación de empleo y recuperación económica, con un perfil moderado, nuevo y sin estridencias, ha cosechado un muy mal resultado, que se remonta al logrado en 1990 por Gabino Puche, con solo 26 diputados. El PP, al final, ha superado por poco el millón de votos, 500.000 menos que hace tres años, y se estancó en 33 actas, 17 menos que el récord logrado entonces por Javier Arenas.

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Los colaboradores de Moreno han destacado, en sus primeros análisis, dos aspectos relevantes para justificar ese hundimiento histórico. Por un lado la capacidad de mantenimiento del poder del PSOE y de su líder, Susana Díaz, a la que prácticamente no le han pasado factura ni sus 18 meses de gestión ni los escándalos de corrupción de los últimos años, ya que apenas bajó 130.000 votos. Pero lo que más ha sorprendido en el PP ha sido la fuerza con la que ha irrumpido Ciudadanos, un partido que hace pocos meses no tenía en Andalucía ni candidato, ni programa ni estructura alguna. Ciudadanos le mordió al PP más de 360.000 votos, un 10% del electorado y nueve diputados. El PP, además, no ha sido capaz durante esta campaña de agitar "la cabeza y el corazón" de sus militantes indecisos, que se estimaban en un 20%, y que se han decantado por el castigo de la abstención o del tránsito hacia Ciudadanos.

El PP reunirá este lunes, en Madrid y en Sevilla, a sus ejecutivas nacionales y autonómicas pero no se esperan novedades, ni una nueva crisis de liderazgo, en una formación que no acaba de encontrar su fórmula en Andalucía. Moreno, del que todos los dirigentes han ensalzado el tono educado y constructivo durante la campaña, ha comparecido para felicitar el triunfo de su adversaria pero sobre todo para reafirmar desde el primer momento su intención de quedarse en el nuevo parlamento andaluz, más fragmentado, para ejercer la oposición y seguir trabajando para construir su proyecto de futuro “y llegar a quienes no nos ha dado tiempo de llegar”.

En el PP nacional y en La Moncloa han tomado nota de lo ocurrido en Andalucía, aunque intentarán achacar al PSOE y a Díaz la responsabilidad de haber metido en el Parlamento a Podemos, con lo que eso pueda generar de inestabilidad. También piensan amortiguar de cara al inmediato futuro el efecto Ciudadanos identificando esa fuerza como de “centro izquierda” si decide pactar con el nuevo gobierno socialista.

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