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ANÁLISIS

Lobistas en La Habana

Moratinos convenció a Zapatero de que era el momento de rentabilizar la política conciliatoria hacia el régimen cubano

El principal objetivo del viaje de José Luis Rodríguez Zapatero y Miguel Ángel Moratinos a Cuba es afianzar y aprovechar, en todos los ámbitos, su capacidad de interlocución con las autoridades cubanas. A caballo del deshielo con Washington y la liberación de la economía isleña, el exministro de Exteriores Moratinos convenció a Zapatero de que era el momento de rentabilizar, esta vez como lobistas, la política conciliatoria hacia el régimen cubano aplicada por el PSOE durante dos legislaturas de 2004 a 2011.

Zapatero nunca quiso viajar a la isla caribeña mientras fue presidente, pero su ministro de Exteriores lo hizo frecuentemente

El exministro de Defensa José Bono tenía previsto acompañarles, al igual que durante la visita a Guinea Ecuatorial, en julio pasado, pero finalmente se decidió que no viajara a Cuba. Los preparativos de la visita datan de noviembre del pasado año, pero por problemas de agenda y otros imponderables se fue retrasando. El principal promotor del viaje a Cuba fue Moratinos, que desde hace años trabaja como comisionista de empresas españolas en diferentes partes del mundo aprovechando sus contactos forjados durante sus años de ministro.

Zapatero nunca quiso viajar a la isla caribeña mientras fue presidente, pero su ministro de Exteriores lo hizo frecuentemente a partir de su primer viaje como canciller, hace 14 años, para normalizar unas relaciones bilaterales muy deterioradas desde 1996, año en que la Unión Europea estableció la belicosa Posición Común, patrocinada que José María Aznar (PP), que condicionaba la cooperación con la isla a su transición hacia “una democracia pluralista y el respeto a los derechos humanos”. Fracasada esa condicionalidad, en abril de 2014 la UE abrió un proceso de negociación con Cuba para lograr un nuevo acuerdo bilateral de cooperación y diálogo político.

La visita nada tiene que ver con el abordaje de los mecanismos de diálogo sobre derechos humanos establecidos por el Gobierno socialista

Pero la visita de Zapatero y Moratinos nada tiene que ver con el abordaje de los mecanismos de diálogo sobre derechos humanos establecidos en su día por el Gobierno socialista, y mucho que ver con el interés de los dos exdirigentes del PSOE en utilizar sus buenas relaciones con Raúl Castro en beneficio del partido, de organizaciones afines y en beneficio propio, pues Moratinos abrió en Madrid un gabinete de asesoría. Interesadas en los espacios abiertos al capital extranjero por la nueva ley de inversión cubana, varias empresas españolas se han dirigido al exministro interesándose por sus servicios. La zona de desarrollo de Mariel es uno de los proyectos abiertos a la financiación exterior

Durante su reunión con Castro, los dos viajeros españoles habrán abordado numerosos temas de contenido político, casi todos en torno a las consecuencias de la normalización entre Cuba y Estados Unidos, pero otra entrevista reveladora fue la mantenida con Antonio Carricarte, el ministro interino del Comercio Exterior e Inversión Extranjera, con el mundo de los negocios, que es la nueva ocupación de Moratinos.

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