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El número de indultos concedidos cae drásticamente en 2014

El año pasado se otorgaron 87 medidas de gracia, la cifra más baja desde 1996

Alberto Ruiz-Gallardón. Ampliar foto
Alberto Ruiz-Gallardón.

El número de indultos ha sufrido una caída drástica en 2014, según revela el Indultómetro de la Fundación Ciudadana Civio. Durante el ejercicio del año pasado se concedieron 87 medidas de gracia, 117 menos que en 2013, año en el que se otorgaron 204. Se convierte así en la cifra más baja en los últimos 19 años. Un descenso que, según la fundación, responde a la presión popular, que se hizo notoria a raíz de varios casos polémicos que saltaron a la palestra en 2013.

Lejos quedan ahora resultados como el de 2012, año en el que el exministro de Justicia Alberto Ruiz-Gallardón concedió un total de 501 indultos. Sin embargo, la media de los 19 años que han tomado como referencia desde la fundación sigue siendo bastante alta, con un promedio de 1,5 indultos al día (550 al año). "Hace dos años esta medida de gracia fue un tema recurrente en los medios de comunicación. Además aumentaron las quejas tanto de jueces como de asociaciones", explica Eva Belmonte, responsable del proyecto, que recuerda casos polémicos de 2013 como el de Ramón Jorge Ríos, el conductor kamikaze que provocó la muerte de otro conductor en Valencia. El Ministerio de Justicia concedió el indulto a Ríos, que pasó de estar condenado a 13 años de cárcel a pagar una multa de 4.300 euros.

En 2014 el revuelo lo provocó el caso de un guardia civil condenado a seis meses de inhabilitación por grabar con el móvil una agresión sexual y no socorrer a la víctima. El entonces ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, rebajó la pena del agente a una multa de 500 euros y se le permitió seguir ejerciendo en el cuerpo.

El Gobierno es quien, a través del Ministerio de Justicia, concede esta medida de gracia y no está obligado a explicar por qué la otorga. Sin embargo, la presión popular a la que alude Belmonte consiguió entonces, según la responsable del proyecto, que el Tribunal Supremo instara al Gobierno a justificar la decisión. Algo que se resolvió con una coletilla genérica que aparece en todos los indultos y que poca luz ofrece sobre los verdaderos motivos de la concesión: “Estimando que, atendiendo a las circunstancias del/la condenado/a, concurren razones de justicia y equidad”. Una frase que ha sufrido alguna modificación, pero que sigue siendo igual de genérica, según afirma Belmonte.

La caída en las concesiones comenzó a notarse a mediados del 2013, explica la experta, y el año pasado, ya desde un principio, comenzó con un ritmo de indultos más lento de lo normal. Pero aun así la media que resulta de los 19 años contabilizados se acerca a la de países menos desarrollados, a pesar de que, como explica Belmonte, establecer comparativas en este ámbito resulta complicado.

Si se atiende a los valores absolutos, en 2014 la mayoría de los indultos se concedieron a condenados por delitos contra la salud pública, por robo y por lesiones, como ocurre desde 1996. "Pero si hablamos del porcentaje de indultados de un delito concreto con respecto al número de condenados por esa infracción tenemos un ranking distinto", afirma Belmonte. De esta forma, en cabeza estarían los indultados por malversación y prevaricación, con un 6,13%. Del mismo modo, el Ejecutivo indultó, en estos 19 años, al 6% de los procesados por delitos contra el medio ambiente y al 5,88% de los funcionarios que han cometido un delito contra la libertad individual.

Es evidente que el número de indultos esta disminuyendo de forma drástica, tal y como muestran los datos, sin embargo, el alto promedio de los últimos 19 años contrasta, según la fundación, con una medida que según la legislación debe tener un carácter "excepcional".

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