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Huevos, harina y revolución

Cada 28 de diciembre ‘Els Enfarinats’ toman el poder e imponen su ley en Ibi

La fiesta, con una carga política de plena actualidad, tiene su origen en la antigua Roma

Los enharinados de Ibi luchan por el poder con huevos y harina. Ampliar foto
Los enharinados de Ibi luchan por el poder con huevos y harina.

Tras otro año de malestar social y protestas contra la clase política en todo el país, un grupo de ciudadanos tomó ayer el Ayuntamiento de Ibi (Alicante). “¡Hoy todas las leyes de Ibi quedan abolidas!”, exclamó en el Salón de Actos Vicente Candela, jefe del nuevo gobierno local y líder de Els Enfarinats (Los Enharinados, en valenciano), cerca de una veintena de hombres con atuendo militar y las caras pintadas. “El poder cansa pero nosotros en un día lo arreglamos todo”, comentó Candela.

Sin embargo, cerca de allí los esperaba otro grupo, L’Oposició (La Oposición), para presentar batalla y evitar que los enharinados mantuvieran el poder. La cuestión se dirimió en un llamativo enfrentamiento en el que las armas fueron miles de huevos, cientos de kilos de harina y muchísimos petardos.

Tras asegurar su mandato, Els Enfarinats recorrieron las calles de Ibi multando a comercios y vecinos, que no veían forma de cumplir las extrañas leyes de los nuevos gobernantes (por ejemplo: “Hoy no se puede ir por el sol ni por la sombra”). El dinero de las multas se donó después a un asilo local. “Sí que refleja lo que mucha gente querría, una pequeña revolución local, aunque mejor si fuera más grande”, señaló Eva Mayol, bióloga de 28 años que había acudido a presenciar la batalla.

"No queremos que se acabe convirtiendo en una Tomatina con harina", dice un vecino

La revolución duró solo un día y al final de la jornada Els Enfarinats devolvieron el poder. “Su Gobierno no sería legítimo, no los elige la gente, es como un golpe de Estado”, aseguró sonriendo Rafael Serralta, alcalde de Ibi, del Partido Popular.

Serralta llegó al cargo en noviembre de 2013 tras la salida de la también popular Mayte Parra, que se vio forzada a dimitir para evitar una moción de censura. Tres exconcejales de Parra están imputados por supuestos delitos de malversación, cohecho, prevaricación y blanqueo de capitales, en gran parte relacionados con los años de la burbuja inmobiliaria. “Hace falta una renovación de verdad, la gente está cansada de oír siempre lo mismo, la irrupción de Podemos nos ha forzado a tomar el camino por el que teníamos que haber ido nosotros mismos”, elaboró Serralta.

Expertos locales encuentran el origen de la fiesta en las Saturnales de la Antigua Roma, que invertían los roles sociales y en las que por un día los esclavos daban órdenes a sus amos. Hay una referencia histórica sobre las fiestas de invierno de Ibi de 1636, aunque se desconoce si ya entonces se celebraba Els Enfarinats, sobre la que apenas hay documentación, quizás porque su carácter subversivo no gustaba a las autoridades.

Tras desaparecer a finales de la década de 1950, un grupo de amigos recuperó la fiesta en 1981. Desde entonces, el 27 de diciembre se celebran también los bandos de Els Amantats (Los Amantados), que recorren Ibi cubiertos con mantas en un camión abierto recitando versos satíricos sobre la gente del pueblo y que al día siguiente se convierten en Els Enfarinats. “A los políticos les hacíamos trizas, como ese día era el único que se podía, había que aprovechar”, recuerda Santiago Cifuentes, un jubilado de 70 años que formó parte del grupo original. Como él, otros antiguos Enfarinats y muchos aficionados lamentan cierta pérdida del carácter crítico y teatral de la fiesta, en la que por ejemplo se celebraban juicios ficticios. Esto ha coincidido con la mayor visibilidad de la batalla, que atrae incluso a televisiones de Corea del Sur y Japón y eclipsa el resto de eventos. “Lo que no queremos es que se acabe convirtiendo en una Tomatina con harina”, resume Cifuentes.

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