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Suiza sospechó del dinero de Bárcenas cuatro años antes del ‘caso Gürtel’

"La procedencia de los fondos no está clara", señalan correos del Dresdner Bank en 2005

Luis Bárcenas entra a declarar ante el juez Pablo Ruz en la Audiencia Nacional. Ampliar foto
Luis Bárcenas entra a declarar ante el juez Pablo Ruz en la Audiencia Nacional.

El Dresdner Bank, donde el ex tesorero del PP Luis Bárcenas llegó a acumular hasta 22 millones de euros en 2009, sospechó del origen de la fortuna del dirigente popular desde 2005, cuatro años antes de que estallase el escándalo del caso Gürtel.

Pese a las sospechas de las que hablaban en correos electrónicos internos del banco y pese al compromiso de investigar la procedencia del dinero que Bárcenas ingresaba regularmente en efectivo en sus oficinas de Ginebra, los responsables del Dresdner Bank nunca llegaron a confirmar el origen ilícito del dinero y mantuvieron su relación con el ex tesorero del PP.

La documentación remitida al juez Pablo Ruz desde Suiza, incorporada esta semana al sumario del caso, revela cómo se activaron las alarmas en 2005, cuando Bárcenas decidió poner su fortuna a nombre de la fundación Sinequanom, con sede en Panamá.

El primer correo electrónico interno del banco, fechado el 2 de agosto de 2005, explica el movimiento ordenado por Bárcenas sobre sus fondos y aclara que la nueva cuenta abierta a nombre de la Fundación Sinequanom “se clasificó como una relación comercial de riesgo 2 con activos superiores a 10 millones”. El banco decidió subir la calificación de riesgos tras hacer algunas comprobaciones: “En el marco de la verificación World-Check (esta no existía en 2001 cuando Bárcenas abrió cuenta en el banco) se comprobó que la persona autorizada es un PEP (senador español por Cantabria). La nueva cuenta se abre como una relación comercial de la categoría riesgo 3”.

El autor del correo resalta que “la procedencia de los fondos que se encuentran en el Dresdner Bank, activos en torno a 14 millones de euros, no está lo suficientemente clara para un cliente de la categoría riesgo 3”. Los responsables del banco explican que aunque conocen los sectores de la supuesta actividad de Bárcenas –negocios inmobiliarios, publicidad y comercio de arte – “el cliente se niega hasta la fecha a comunicar los nombres de las empresas”.

Los correos del banco explicaban que la agente comercial que trataba con Bárcenas, Agathe Stimoli, recabaría "más información sobre la procedencia de los activos de Luis B. en la próxima visita al cliente, a más tardar el 30 de junio de 2006".

Los esfuerzos de Agathe Stimoli por conocer la procedencia de los fondos, según la documentación bancaria aportada por Suiza, no dieron grandes resultados. Por un lado, Bárcenas justificó sus ingresos en la venta de obras de arte que, según dijo, se formalizaban en España con pagos en efectivo de la operaciones, motivo por el cual ingresaba grandes cantidades de dinero de esta manera en el banco suizo.

Los informes de Agathe Stimoli, incorporados a la documentación remitida por Suiza, hablan de que “Luis B. es un economista que se dedica al sector inmobiliario cuyo nombre no aparece en la guía telefónica española”. “Actualmente”, señalaba en sus informes, “invierte junto a dos socios en la construcción de una estación de esquí en la región de esquí de Baqueira”. Y concluía: “De forma particular, Luis B. también compra y vende obras de arte españolas”.

En la ficha que elaboraron para conocer las actividades del cliente, el ex tesorero del PP aseguró al banco que tenía relaciones con siete empresas: La Moraleja, Acesa, Producciones Altea, Enercor 21, Netcheck, Padel Set y Serena Digital.

El banco suizo aventuró en su informe que La Moraleja podía ser una empresa que se dedicaba al sector inmobiliario en España. En realidad, Bárcenas se refería a la empresa de su amigo Ángel Sanchís en Argentina dedicada a la venta de productos cítricos. Del resto de empresas, los responsables del banco suizo señalaban en su documentación interna que o bien no aparecían con ese nombre en el registro mercantil de España o, cuando aparecían, en su composición no se incluía el nombre de Luis Bárcenas.

La investigación judicial abierta a raíz de la imputación de Bárcenas en el caso Gürtel no encontró rastro de esas operaciones comerciales del ex tesorero relacionadas con el mundo del arte ni con su negocio inmobiliario, en el que según aseguró al banco suizo espera obtener plusvalías del 200%.