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Rajoy y Sánchez se reunieron en Moncloa para tratar el reto catalán

Ambos comparten el diagnóstico pero discrepan sobre cómo afrontar el día después del 9-N

Rajoy y Sánchez, en la reunión que mantuvieron el julio.
Rajoy y Sánchez, en la reunión que mantuvieron el julio. efe

Apenas 24 horas después de que Pedro Sánchez fuese formalmente elegido secretario general del PSOE, el pasado 27 de julio, era recibido en el Palacio de la Moncloa por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. La reunión fue bien. En algo más de dos horas, uno y otro se tomaron el pulso y la medida y convinieron, según fuentes de sus respectivos entornos, que dentro de la discrepancia, programática, ideológica, uno podía fiarse del otro tanto cuando coincidieran como cuando no.

Desde aquel 28 de julio han hablado muchas veces por teléfono y, al menos, se han visto una vez más sin que esa convocatoria se hiciera pública. La cita se produjo el pasado lunes y los principales asuntos abordados fueron la situación en Cataluña y la política internacional. La sintonía se mantiene, aunque discrepan sobre qué hacer una vez que se consume la convocatoria de una consulta soberanista sobre la base de la ley aprobada el pasado viernes por el Parlamento catalán. No tiene dudas el presidente de que Sánchez comparte con él la necesidad de prohibir la celebración de dicha consulta y de que esta debe ser recurrida en cuanto el presidente de la Generalitat, Artur Mas, acabe por convocarla.

Rajoy le informó en su reunión discreta de los recursos que presentará el Gobierno si finalmente se aprueba en los próximos días el decreto de convocatoria.

Ahora bien, después de que el Tribunal Constitucional paralice el referéndum del 9 de noviembre, habría que dar pasos desde los dos Ejecutivos. El entorno de Pedro Sánchez considera que habría que estar preparado para el sentimiento de frustración que se creará en una buena parte de la sociedad catalana al ver impedidas sus ansias de votar. Pedro Sánchez invoca “la impresionante” concentración de ciudadanos catalanes que en la Diada del pasado 11 de septiembre formó una gigantesca “V” con la petición de votar, aunque el grito de “independencia” estuvo muy generalizado.

En el qué hacer después de prohibir la consulta es donde difieren los criterios de los dos políticos. Fuentes socialistas conocedoras del contenido de la reunión aseguran que el jefe del Ejecutivo se muestra bastante cerrado a dar ningún paso. La razón puede estar en la propia actitud del presidente de la Generalitat al poner al Estado en una situación de crisis por su desafío. Mas continúa con la incógnita respecto a cuándo firmará el decreto de convocatoria del referéndum. “No hay lealtad institucional”, coincide el PSOE refiriéndose al mandatario catalán, como este martes hizo el responsable de Política Federal, Antonio Pradas, en Los Desayunos de TVE.

Con este escenario, el líder del PSOE le insistió a Rajoy el pasado lunes en la necesidad de abrir un diálogo entre todas las fuerzas políticas con el objetivo de reformar la Constitución. Los interlocutores socialistas de Sánchez asumen que el presidente no se mostró nada receptivo a esta propuesta. La cercanía de las elecciones municipales y autonómicas, que se celebrarán el próximo mes de mayo, es otra de las razones que el PSOE aprecia como un inconveniente serio para abordar una empresa de tanto calado.

No hubo discrepancia en la visión que el presidente tiene sobre cómo abordar la lucha contra el yihadismo.

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