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Susana Díaz defiende que el Rey Juan Carlos sea aforado

El presidente del Poder Judicial, Carlos Lesmes, critica el excesivo número de aforamientos a jueces y fiscales

La presidenta de Andalucía, Susana Díaz, durante la sesión de control en el Parlamento andaluz. Ampliar foto
La presidenta de Andalucía, Susana Díaz, durante la sesión de control en el Parlamento andaluz.

La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, ha defendido esta mañana que Don Juan Carlos tenga una "situación singular", es decir, que tenga un aforamiento especial para causas tanto civiles como penales, cuando deje de ser rey.

En una entrevista en Antena 3, Díaz ha explicado que para los españoles "todo lo relacionado con corrupción, imputados y aforamientos crea cierto desasosiego en la población" y por ello es necesaria una reforma de la justicia similar a la de "otros países que están más avanzados que el nuestro". La presidenta de Andalucía ha querido recuperar el argumento repetido varias veces estos días de que "aquí no hay un debate Monarquía o República", sino que, según ella, "hay un debate sobre la forma de gobierno, y a mí lo que me gusta es la forma de gobernar", ha dicho la presidenta andaluza.

Díaz ha puesto como ejemplo el caso francés, donde "los que son imputados inicialmente acuden como testigos reforzados porque tienen derecho a abogado y procurador", algo que permitiría, en su opinión, que se aliviara la alarma que se crea "cuando se habla de no sé cuántos imputados se acogen al aforamiento para escapar de la justicia ordinaria".

El presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, Carlos Lesmes, también ha mostrado su opinión esta mañana en la Cadena Ser sobre el tema del aforamiento. Para él, los jueces no deberían estar blindados, y de ser así, debería ser limitado. Lesmes ha criticado el excesivo número de jueces aforados que existe en España -"unos 8.000 de los 10.000 aforados son jueces y fiscales"- y ha advertido que el aforamiento tiene un efecto "perverso" porque recarga "excesivamente" al Supremo, al tener sus magistrados que emplear un tiempo "relevante" a conocer las querellas o denuncias "infundadas".

"En la tradición jurídica española ha habido otros mecanismos de defensa", ha indicado. Por ejemplo una "especie de examen previo" para comprobar si una demanda dirigida a un juez o un fiscal tiene un "mínimo fundamento". Una vez pasado ese filtro, enviarlo al juez ordinario. Esto, explica, no sería propiamente un aforamiento.