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Tráfico estrena un segundo helicóptero con radar en Semana Santa

Comenzará a volar este miércoles, cuando se esperan más de 7,5 millones de desplazamientos

Un segundo ojo patrullara desde el cielo las carreteras españolas a la caza del infractor. La Dirección General de Tráfico (DGT) estrena este miércoles un nuevo Pegasus, un helicóptero con un radar incorporado que se sumará a las operaciones de vigilancia en la segunda fase de la Semana Santa, cuando se esperan alrededor de 7,5 millones de desplazamientos —podrían ser más, porque en la operación salida hubo un 11% más de viajes de los calculados—.

Es el segundo Pegasus con el que cuenta Tráfico, que puso en funcionamiento su predecesor, el primero en el mundo, en la Pascua de 2013. Y en las próximas semanas, la institución pondrá en servicio otros cuatro radares Pegasus, que operarán desde cada uno de los Centros de Gestión de la DGT en la Península y en Baleares.

El nuevo radar, que vigilará fundamentalmente las carreteras secundarias, se lanza tras el repunte en 2014 de los accidentes de tráfico en este tipo de vías, donde se están registrando más del 80% de los siniestros mortales —en 2013, el porcentaje oscilaba entre el 70% y el 75%—. Diez de los 12 accidentes con fallecidos ocurridos el pasado fin de semana se produjeron en carreteras convencionales.

El Pegasus ha costado en torno a 160.000 euros —100.000 euros en gastos de montaje— y se ha instalado en uno de los 18 helicópteros de la DGT. Verificado por el Centro Español de Metrología, es capaz de operar desde una altura de helicóptero de mil pies (más de 300 metros), y hasta una distancia en línea recta con el vehículo controlado de un kilómetro.

El sistema del Pegasus se basa en dos cámaras instaladas en el patín del helicóptero: una panorámica, para seguir a los vehículos y detectar la velocidad a la que circulan, y otra con teleobjetivo, para leer las matrículas. Cuando el radar capta un exceso de velocidad, toma tres mediciones repetidas para comprobar que el automóvil está excediendo el límite permitido. Puede llegar a detectar con extrema precisión velocidades de hasta 360 kilómetros por hora.

Si el exceso es una falta administrativa, el helicóptero envía directamente la infracción al Centro Estatal de Tratamiento de Denuncias Automatizadas (Estrada), en León, desde donde se gestiona la multa y se remite al domicilio del conductor. Sin embargo, cuando el exceso supone un delito contra la seguridad vial —más de 60 kilómetros por hora en vía urbana y más de 80 en interurbana—, el helicóptero tratará de localizar a una patrulla de la Guardia Civil para que detenga el vehículo, identifique al conductor y abra diligencias judiciales. Si ningún agente puede hacerse cargo, se mandará la imagen al Grupo de Intervención en Altura (GIA) del instituto armado para que inicie una investigación y averigüe la identidad del infractor.

Los resultados del Pegasus han sido hasta ahora “muy satisfactorios”, según confirmó la directora general de Tráfico, María Seguí, en la presentación de la operación especial de Semana Santa. Durante su primer año de funcionamiento, el radar realizó 428 horas de vuelo, controló 8.500 vehículos y denunció a 1.441 conductores por exceder la velocidad, el 59% de ellos en carreteras secundarias.

En total, las denuncias supusieron la pérdida de 1.260 puntos. A 24 conductores, el exceso de velocidad les restó seis puntos del permiso, y a otros 42, cuatro puntos.