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Dos años de cárcel para un rapero por enaltecimiento del terrorismo

Pablo Hasel pidió en sus canciones que ETA, Grapo y Terra Lliure volvieran a atentar

En libertad el rapero Pablo Hasél tras ser imputado por ensalzar a ETA, los GRAPO, Al Qaeda y Terra Lliure.
En libertad el rapero Pablo Hasél tras ser imputado por ensalzar a ETA, los GRAPO, Al Qaeda y Terra Lliure.

El rapero Pablo Rivadulla Duró, de nombre artístico Pablo Hasel, ha sido condenado a dos años de prisión por enaltecimiento del terrorismo por la Sección Tercera de lo Penal de la Audiencia Nacional. Hasel, de 25 años, subió a la red social YouTube 10 canciones compuestas por él mismo en las que ensalzaba y alababa los atentados terroristas de Grapo, ETA, Al Qaeda, Facción del Ejército Rojo (RAF) y Terra Lliure, e incluso pedía a estas organizaciones que volvieran a atentar. Hasel presentaba en sus creaciones a los miembros de estas bandas como víctimas del sistema democrático.

Hasel fue detenido por estos hechos en octubre de 2011 y el juicio contra él se celebró el pasado 10 de marzo. El rapero escribió y difundió letras como “no me da pena tu tiro en la nuca, pepero”, “que alguien clave un piolet en la cabeza de José Bono” o “donde muchos comunistas ni conocen a los Grapo, yo sí respeto a quien más de un cerdo mató”, “Ojalá vuelvan los Grapo”, “Gora ETA” o “merece que explote el coche de Patxi López”, entre otras muchas expresiones.

Hasel reconoció en la vista oral ser el autor y haber difundido las canciones como parte de su libertad de expresión. El tribunal presidido por Alfonso Guevara recuerda la doctrina constitucional de que no es legítimo limitar el derecho a la libertad de expresión o información incluso cuando tiene carácter hiriente o molesto. Sin embargo, sostiene que “el discurso del odio no está amparado por la libertad de expresión en un Estado democrático”.

El tribunal cita jurisprudencia del Constitucional y del Tribunal Europeo de Derechos Humanos: “La alabanza o justificación de acciones terroristas no puede ampararse dentro de la cobertura otorgada por el derecho a la libertad de expresión o ideológica en la medida en la que el terrorismo constituye la más grave vulneración de los derechos humanos de aquella comunidad que lo sufre”.