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Hacienda investiga a los presuntos testaferros rusos del clan Obiang

Los Kokorev abandonan España al cerrarse el cerco judicial

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Teodoro Obiang, en Libreville en 2009.

La Agencia Tributaria ha abierto una investigación a Vladímir Kokorev y a Julia Kokoreva, presuntos testaferros rusos de familiares y altos cargos del Gobierno de Teodoro Obiang, presidente de Guinea Ecuatorial, a los que la Fiscalía Anticorrupción y el juzgado número cinco de Las Palmas de Gran Canaria han abierto diligencias por presunto blanqueo de capitales.

La iniciativa de Hacienda tiene lugar después de que un informe del Servicio de Prevención de Blanqueo de Capitales (Seblac) del Banco de España y otro de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (UDYCO) de Las Palmas pusieran la lupa en el complejo entramado de sociedades dirigido desde España por la pareja de ciudadanos rusos que, según la Policía Judicial, blanquean dinero sucio de políticos guineanos del clan Mongomo representado por el dictador Obiang y sus familiares.

El ministro de Aviación, yerno del dictador, centro de las pesquisas

Los Kokorev son titulares de cuentas corrientes en bancos españoles en las que se han movido desde 1998 alrededor de 30 millones de euros. Y administran o apoderan 10 sociedades constituidas en paraísos fiscales. La investigación de Hacienda se centra en las sociedades Kalunga Company, SA; Phase Invest, SL, y Blue Profile, SL, pero los inspectores de Hacienda se han encontrado con una sorpresa que no esperaban: sus requerimientos no han sido atendidos, porque el matrimonio ha desalojado sus viviendas y abandonado España.

Vladímir Kokorev, de 58 años, profesor de Historia, y su esposa, Julia Kokoreva, de 60, periodista, se han evaporado. Los requerimientos remitidos por la Agencia Tributaria a su domicilio en la madrileña calle del Pintor Rosales han sido devueltos, según fuentes de la investigación. Dejaron su casa hace más de un año, salieron del país y no han regresado. Las autoridades desconocen su paradero. Su padre, un anciano que residía en el paseo de Las Canteras de Las Palmas, donde tienen dos pisos, también ha dejado España.

Vladímir Kokorev.

De los Kokorev solo queda su rosario de propiedades —seis pisos en Las Palmas y Madrid— y cuentas que, según la investigación judicial, siguen manejando desde el exterior. La vivienda del matrimonio en la que residían en Madrid figura a nombre de la sociedad Blue Profile y está escriturada en 1.700.000 euros. Han retirado el nombre de la sociedad que aparecía en el buzón. “Son un matrimonio muy amable, pero de aquí se marcharon hace más de un año. El piso esta vacío”, asegura el portero de la finca. Su hijo Vladímir, también investigado por la policía y vecino en otra casa en la calle de Martín de los Heros —escriturada en 750.000 euros a nombre de la sociedad Phase Invest, SL— ha seguido idéntico camino. A nombre de esta sociedad se adquirieron en 2006 un total de 25 apartamentos en Lanzarote.

Un informe de la Agencia Tributaria remitido a la juez Ana Isabel Vega, titular del Juzgado de Instrucción número 5 de Las Palmas y al fiscal Luis del Río Montes de Oca, que investigan el caso desde 2007, ratifica las pesquisas policiales de la UDYCO, en las que se destaca que la familia Kokorev tiene un nivel de vida que no se corresponde con lo que declaran a Hacienda y cuestiona el objeto de las sociedades que manejan, según señalan fuentes judiciales.

Vladímir Kokorev figura dado de alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos desde 2004, en el apartado de actividades de asesoramiento en dirección. La policía destaca en sus informes que su esposa Julia, apoderada en varias sociedades, es desconocida para la Tesorería General de la Seguridad Social “a pesar de encontrarse en nuestro país desde 1998”. Sus hijos, Igor y Vladímir, son también objeto de investigación. El juzgado ha reclamado informes a la Seguridad Social.

Las pesquisas de la Fiscalía Anticorrupción sobre supuestas cuentas y propiedades de Obiang, sus familiares y algunos de sus ministros en España se centran ahora en Fausto Obeso Fuma, yerno del presidente y ministro de Aviación Civil, y en Melchor Esono Edjo, sobrino del dictador y exministro de Hacienda y Presupuestos, entre otras personas de su círculo, según señalan fuentes judiciales. Los dos recibieron dinero de los Kokorev. El primero dos millones y el segundo 200.000 euros.

El hilo conductor de la investigación son los Kokorev y su sociedad panameña Kalunga Company, SA. Según el informe de la policía, esta sociedad recibió entre 2000 y 2003 en una cuenta del Santander en Las Palmas 13 transferencias por 26,4 millones de dólares (19,4 millones de euros) de la cuenta de Petróleo de Guinea Ecuatorial abierta en el Banco Riggs de Nueva York. Una cuenta que se nutría de los 700 millones de dólares (515 millones de euros) entregados por las petroleras americanas Marathon y Exxon Mobil y que tenía como firmantes al presidente Obiang, a su hijo Gabriel y a Melchor Esono Edjo, exministro de Hacienda y exsecretario de Estado para la Tesorería y Presupuesto. Sin la firma del dictador no se podía mover un solo dólar.

Un sobrino del presidente, ex jefe la Tesorería, está siendo investigado

En las diligencias preliminares, la pareja aseguró al fiscal que esos pagos correspondían a sus actividades pesqueras en Guinea Ecuatorial, pero el informe de la UDYCO solicitado por la juez afirma que los Kokorev “actúan como testaferros de políticos de alto nivel de Guinea Ecuatorial que distraen fondos públicos aumentando pagos a sus proveedores (las sociedades panameñas) y que estas transfieren el exceso recibido a conveniencia de los pagadores”. “En la operativa estudiada puede concurrir una receptación de blanqueo de capitales con origen en actividades delictivas graves, como la corrupción política en Guinea Ecuatorial”, dice el informe. Ellos lo niegan.

La policía afirma que los Kokorev se valen de sus sociedades para mover capital que proviene del Gobierno de Obiang a cuentas de personas del clan Mongomo, el círculo más reducido del presidente guineano, derivando una parte a la compra de propiedades en España. La juez investiga pisos de Obiang, su hijo Gabriel y varios ministros.

La policía ha tomado declaración a los antiguos propietarios de estas viviendas y a empresarios que trabajaron en Guinea Ecuatorial, entre los que figuran el italiano Bruno Bereta y el guineano Germán Pedro Tomo, opositor al régimen del dictador.

Información neutral y veraz

Las informaciones publicadas por este periódico sobre el matrimonio formado por Vladímir Kokorev y Julia Kokoreva, investigados por presunto blanqueo de dinero procedente de familiares y altos cargos del Gobierno de Teodoro Obiang, presidente de Guinea Ecuatorial, son neutrales, documentadas y basadas en informes oficiales, según señala un auto de Antonio Sáenz de San Pedro, magistrado del Juzgado de Instrucción número 38 de Madrid que ha acordado el sobreseimiento y el archivo de la querella por delitos de calumnias e injurias presentada por los Kokorev contra un redactor de EL PAÍS. El auto destaca que los artículos publicados “no son afirmaciones gratuitas o inventadas [...] sino que transcriben literal o literariamente el contenido de un denso informe policial, lo que en ningún caso oculta el periodista”. El juez sostiene que todos los trabajos publicados sobre este caso son veraces, “en el sentido exigido por el Tribunal Constitucional, es decir, veracidad en cuanto que la información publicada sea fruto de la actividad periodística dirigida con diligencia”. “Y esto ha sido así”, concluye.

La querella ahora archivada se acompañó de un informe “pericial-periodístico” de la profesora de la Universidad Rey Juan Carlos Carmen Fernández Camacho, que concluía que las informaciones de este diario presentaban hechos “manipulados, falseados o simplemente inventados por el periodista”. Fernández reconoce que cobró de una “consultora” por este trabajo.

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