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Margallo avisa a Cataluña: “El adéu a España sería el adéu a la UE”

El ministro recuerda que la UE está formada por Estados

La creación de uno nuevo supondría su exclusión automática

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José Manuel García-Margallo, hoy en la inauguración del Foro España Internacional.

El ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, José Manuel García-Margallo, ha lanzado esta mañana una advertencia a quienes defienden la independencia de Cataluña: “El adéu a España sería el adéu a la Unión Europea”. Margallo ha recordado que la UE está formada por Estados y que la creación de uno nuevo supondría su exclusión automática de la Unión y la necesidad de pedir su ingreso, lo que requiere la unanimidad de los socios. Tras recordar que hay cinco países, entre ellos España, que no reconocen la independencia de Kosovo y, por tanto, se oponen a su ingreso en la UE, se ha mostrado convencido de que en el caso de Cataluña serían “muchos más” quienes ejercerían su derecho de veto.

En contraposición al caso de Escocia, que tiene previsto celebrar un referéndum de autodeterminación con el visto bueno de Londres, Margallo ha recordado que la Constitución de 1978 consagra la indisoluble unidad de España y que, en consecuencia, “no es posible un referéndum ni una secesión pactada”, por lo que la única vía sería “una declaración unilateral de independencia que tendría consecuencias gravísimas para España y también para Cataluña”.

Margallo se ha mostrado respetuoso con la cadena independentista convocada para este miércoles con motivo de la Diada y ha argumentado que su celebración es una prueba de que en España se respeta la libertad de expresión y los derechos fundamentales. “Cegado el camino” de la independencia, ha tendido la mano para “buscar una vía alternativa que satisfaga las necesidades y deseos de los catalanes para acabar con el clima de desafección” hacia España. Ha dicho que “probablemente” haya que revisar y actualizar el modelo de organización territorial fijado por el título VIII de la Constitución, pues cuando se aprobó aún no existían las comunidades autónomas ni España formaba parte de la UE. A su juicio sería “relativamente sencillo si se quiere” hacer una revisión del sistema fiscal español, que se ha quedado obsoleto, y encontrar “una fórmula que permita a Cataluña encajar en España”.