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Damborenea admite que facturó “trabajos al PP”

El condenado por los GAL cobró a través de una firma asesora de Aznar en 1994

Damborenea alza la mano de Aznar en Bilbao, en 1994.

Ricardo García Damborenea, ex secretario general del PSOE de Vizcaya condenado por el secuestro de Segundo Marey en 1983 por los GAL, cobró por prestar servicios a un asesor del presidente del PP, José María Aznar, en 1994, según confirmaron a EL PAÍS el ex líder socialista y ex dirigentes populares. Aquel año fichó como estrella de la campaña electoral del PP. Damborenea, en charla semanas atrás con EL PAÍS, admitió que cobró por trabajos “para el PP”. “Venía de una mala experiencia [el fiasco de la creación de Democracia Socialista] y tenía que rehacer mi vida económica. Tengo la mala costumbre de comer tres veces al día y he hecho trabajos no solo para el PP, sino también para el PSOE y para embajadores”.

Los pagos, con origen en la tesorería del partido, eran conocidos por la dirección del PP y su aparato gestor, incluido Luis Bárcenas, pero no figuran en la contabilidad oficial del PP entregada al juez Ruz. Porque todas las fuentes del PP consultadas matizan que los abonos al ex dirigente socialista no se hicieron directamente, sino a través de Pedro Arriola, asesor de Aznar, con quien sostienen que colaboraba para la realización de discursos e informes. Arriola, hoy asesor de Mariano Rajoy, elude confirmar o desmentir tal hecho: “Toda mi labor se hace en el plano de la más estricta confidencialidad. Es mi cliente, el PP, quien puede o no puede hablar. Cuanto he cobrado del partido como consultor ha sido de forma legal y, de igual manera, la contabilidad de mi empresa es cristalina”.

En efecto, su firma aparece como receptora de pagos en la contabilidad oficial del partido. En 1994 Arriola facturó 414.698 euros al PP. A falta de conocer el detalle y necesidad de los trabajos, su fichaje no pudo ser más rentable para Aznar, ya que se convirtió en elemento crucial del acoso primero político y luego judicial contra su gran rival: el presidente socialista Felipe González.

Damborenea irrumpió en la campaña de las elecciones europeas el 3 de junio de 1994 en un mitin con Aznar en Zaragoza. “Vengo a dar mi opinión sobre lo que conviene a España y a los españoles: que gane las elecciones el PP. Y a anunciar que voy a votar al PP”, proclamó.

José Amedo, expolicía condenado también por aquel secuestro y por las demás actividades de los GAL, relata en sus memorias cómo en diciembre de 1994 se entrevistó con el director de El Mundo para hablar de sus entregas periodísticas sobre Marey. Pedro J. Ramírez le puso una sola pega: “Me ha pedido José María [Aznar] que te ruegue que a ser posible evites implicar en los hechos a Ricardo García Damborenea, puesto que inicialmente tiene reservada para él la candidatura de Bilbao”. Pero Amedo le hizo ver que era imposible.

“En pocos segundos”, relata Amedo, “reaccionó diciendo que de inmediato tenía que poner esto en conocimiento de José, como le llamaba él. Cuando volvió, me confirmó que era necesaria e inevitable la implicación de Damborenea”.

La reactivación del caso Marey tocaría de muerte al Gobierno de González. Pero no saldría ileso Damborenea. Sería condenado a siete años de prisión. En el juicio, en 1998, afloraron datos sobre sus relaciones con Aznar. Damborenea afirmó que había hablado muchas veces con Aznar, pero aseguró que sus contactos no le influyeron para cambiar sus declaraciones e imputar, el 20 de julio de 1995, al expresidente del Gobierno Felipe González como máximo impulsor de los GAL. Sin embargo, poco antes de tal giro procesal, en mayo de 1995, un abogado del PP había visitado a Damborenea en prisión. No era su letrado oficial.