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El PP reta a Bárcenas a sacar papeles: “Las mentiras no se documentan”

Cospedal niega el cobro de una comisión en Toledo: “Es rotundamente falso”

La 'número dos' de los populares desmiente que el partido presionara al extesorero

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Mariano Rajoy ha decidido no decir una palabra sobre Luis Bárcenas. Soraya Sáenz de Santamaría tampoco. Así que la guerra dialéctica contra el extesorero ha quedado en manos de Dolores de Cospedal, secretaria general del PP. Ayer, después de varias preguntas en las que trató de zafarse de la polémica con respuestas de manual sobre el respeto a la justicia, Cospedal entró de lleno al trapo y retó al extesorero a ir al juez y sacar papeles que comprometan al partido si los tuviera.

Lo hizo asegurando que el PP está convencido de que no los tiene. “De esas cosas que se cuentan... las mentiras no se documentan. Así de claro”, contestó cuando le preguntaron si cree que tiene papeles para probar las acusaciones de financiación ilegal que él vertía en El Mundo el domingo. Cospedal vino a decir que lo publicado ya era conocido y que es la misma historia que venía en los documentos publicados por EL PAÍS “pero contado de otra manera”. “Las declaraciones o presuntas declaraciones que hemos visto eran de cosas ya conocidas”, insistió Cospedal.

La secretaria general evitó citar por su nombre y criticar expresamente al extesorero, y esquivó algunas preguntas —todas ellas, salvo una, la primera, centradas en el escándalo que afecta al PP— pero sí quiso desmentir tanto la información que le afecta a ella, esto es una presunta comisión de 200.000 euros por una concesión en Toledo, como el grueso de las acusaciones de Bárcenas: “Es rotundamente falso, como todo lo demás, y un disparate monumental”. Hasta ahora, la respuesta del PP había sido el silencio, por lo que el desmentido de Cospedal es un paso que trata de frenar la ola de indignación instalada en sus votantes, según la encuesta publicada el domingo por EL PAÍS.

Pero el mensaje políticamente más trascendente de Cospedal es ese reto a Bárcenas para que saque los papeles. En el PP hay un inquietud importante por los pasos que pueda dar a partir de ahora el extesorero. Nadie tiene muy claro qué hará cuando sea llamado a declarar de nuevo ante el juez (la fiscalía avanzó que respaldaría esa opción planteada ahora por el sindicato ultra Manos Limpias) y sobre todo si a partir de ahora va a cumplir las amenazas que ha hecho llegar a través de todo tipo de sistemas y que consisten en una idea básica: si voy a la cárcel, pondré en marcha el ventilador. Algunos dirigentes se aferran a la idea que lanzó este lunes Cospedal, esto es que Bárcenas no tiene papeles que prueben sus denuncias. Otros temen sus movimientos y nadie niega que una persona que durante 20 años ha estado en el corazón del partido controlando sus finanzas puede tener mucha información delicada, sea o no delictiva.

La secretaria general también quiso desmentir la versión difundida por Bárcenas de que el PP presionó para que desmintiera la autoría de la contabilidad paralela publicada por EL PAÍS el 31 de enero. “No. Aquí no se ha presionado a nadie para nada, en absoluto”, aseguró.

El clima de la rueda de prensa fue subiendo cuando se le preguntó qué pasa en el PP para que otro extesorero, Álvaro Lapuerta, haya denunciado incluso amenazas de muerte y sus hijos hablen en un comunicado de las “extrañas caídas” que han perjudicado la salud de su padre. “Será fuera del PP”, se defendió ella para aplaudir a los hijos de Lapuerta por defender a su padre, al que ella también elogió expresamente. El que fuera jefe y mentor de Bárcenas es una pieza clave. Él ha negado hasta ahora que hubiera contabilidad b. Si cambiara su versión, como está haciendo Bárcenas, sería demoledor para el partido.

Cospedal quiso defender al PP y trasladar un mensaje a las bases: “El PP tiene una contabilidad clara, diáfana, que conoce toda España, auditada siempre por el Tribunal de Cuentas y siempre de conformidad. Nunca ha tenido ni una tacha de ilegalidad. Estamos muy tranquilos y los militantes pueden estarlo”.