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Un juez conservador

El magistrado fue presidente de la Asociación Profesional de la Magistratura

Rechazó en 2009 un recurso de ERC por la injerencia de la religión en educación infantil

Martínez-Vares en 1999, cuando era presidente de la APM.

Santiago Martínez-Vares, que acaba de ser designado magistrado del Tribunal Constitucional por el Consejo General del Poder Judicial, es magistrado emérito de la Sala Tercera del Tribunal Supremo y fue presidente de la conservadora Asociación Profesional de la Magistratura (APM), entre 1997 y 2001. Especializado en lo contencioso-administrativo desde 1974, la actual presidenta de la APM lo define como un juez con un "sólido conocimiento en derecho público".

Elegido por el ala tradicionalista del Consejo General del Poder Judicial para el Constitucional, entró en la Sala de lo Contencioso-Administrativo del TS en 2003. Se jubiló en 2012, cuando pasó a ser juez emérito.

Fue uno de los jueces de la Sala Tercera de lo Contencioso-administrativo del Tribunal Supremo que participó en la sentencia que dictaminó en 2010 que el castellano también debe ser considerado lengua vehicular en las aulas de Cataluña.

En 2009, Martínez-Vares avaló la enseñanza de religión católica en el segundo ciclo de Educación Infantil, al desestimar un recurso ante el Supremo de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), que consideraba inconstitucional la injerencia del Vaticano en el currículo educativo español. La sentencia, de Martínez-Vares, acogía la tesis de que la religión católica es "de oferta obligatoria para los centros, y de carácter voluntario para los alumnos" y de que la Constitución garantiza "en positivo" las libertades ideológica y religiosa.

Su nombre sonó como posible candidato del PP a la presidencia del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) en 2008, cuando Carlos Dívar alcanzó el puesto.