Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

La Audiencia fija para el 17 de octubre el último juicio pendiente de Arnaldo Otegi

El fiscal pide 12 años de prisión para el líder de Sortu por el caso de las ‘herriko tabernas’

La Audiencia Nacional ha fijado para el próximo 17 de octubre el juicio de las herriko tabernas, el más importante de cuantos tiene pendiente la izquierda abertzale y en el que el fiscal pide doce años de prisión para el líder de Sortu, Arnaldo Otegi, y para los dirigentes abertzales Rufi Etxeberria y Joseba Permach. La vista oral se desarrollará, según las previsiones de la Audiencia, hasta el 17 de febrero de 2014, doce años después de que se iniciara la causa sobre el entramado de apoyo institucional y financiación de la organización terrorista ETA.

Los 40 acusados se enfrentan a penas de entre 8 y 12 años por delitos de pertenencia o colaboración con banda armada. La causa se sigue, además, contra 110 'herriko tabernas' declaradas responsables civiles subsidiarias. Este juicio es la última causa penal que tiene pendiente el secretario general de Sortu, actualmente en la prisión de Logroño.

La vista oral dará comienzo más de 11 años después de su comienzo tras la detención, en abril de 2002, de 11 personas acusadas de desarrollar un plan de financiación ideado por ETA a través de los bares conocidos como herriko tabernas. El entonces titular del Juzgado Central de Instrucción número 5, Baltasar Garzón, decretó el embargo de 75 de estos establecimientos y su administración judicial.

El juicio se iniciará con la declaración de Joseba Álvarez. El tribunal ha reservado hasta el 18 de noviembre para llevar a cabo esta parte de la testifical. Otegi se enfrentará al interrogatorio este último día. A continuación, prestarán declaración los representantes de las herrikos, cuyo elevado número alargará el desarrollo de la vista hasta mediados de febrero de 2014.

En su escrito de conclusiones provisionales, presentado en abril de 2010, el fiscal -que pide la máxima pena para Otegi- insistía en que desde 1978 y hasta que Batasuna fuera ilegalizada en marzo de 2003, su “simbiosis” con ETA fue “absoluta”. Las diferentes estructuras del denominado Movimiento de Liberación Nacional Vasco (MNVL), afirmaba, ejecutaron durante esos años y en distintos frentes “una actividad complementaria de apoyo, soporte y cobertura a las estrategias y fines de la organización terrorista, sin las que no hubiera sido posible la subsistencia de ésta”.

El juez Garzón concluyó el sumario 35/02 el 1 de abril de 2008, tras seis años de investigación que buscaban desentrañar los medios de financiación de Batasuna. El juicio comenzará cinco años después.

El señalamiento del juicio llega al día siguiente de que el Tribunal Constitucional rechazara suspender cautelarmente la condena de seis años y medio de prisión de Otegi, secretario general de Sortu, por intentar relanzar la marca Batasuna a través de Bateragune. En septiembre de 2011, la Audiencia Nacional lo condenó a diez años de prisión por pertenencia a organización terrorista en grado de dirigente. Meses después, en mayo de 2012, una muy dividida Sala de lo Penal del Tribunal Supremo rebajó la pena a 6,5 años al considerarlo como “integrante” y no “dirigente”. Mantuvo a Otegi en la cárcel por tan solo un voto de diferencia. Un mes después, el 20 de junio de 2012, el propio Constitucional dictó la legalización de Sortu, el nuevo camino político de la izquierda abertzale que siguió la senda de Batasuna.